

La Comedia Nacional puso en marcha su temporada 2026 con una primera tríada de estrenos. La programación invita a volver a la sala como espacio de encuentro y reflexión, desplegando una cartografía que va de lo íntimo a lo filosófico y de lo contemporáneo a lo clásico.

El primer estreno, Música de regreso a casa, de Victoria Vera, en la Sala Verdi, propone un dispositivo escénico sugestivo: una mujer conduce de noche, la radio suena y la ruta se vuelve pensamiento en movimiento. Vera construye un viaje donde lo cotidiano se fisura y lo mental adquiere cuerpo, en una deriva que rehúye respuestas cerradas. La obra encuentra su potencia en ese desvío —como quiebre y posibilidad— y en una actuación coral que acompaña el pulso introspectivo sin perder anclaje en lo real.

El segundo título en cartel, El síndrome de Stendhal, escrito y dirigido por Sergio Blanco en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís, profundiza la línea de autoficción que define al autor. A partir de su propia experiencia y del fenómeno que describe el impacto físico del arte, Blanco ensaya una pieza vertiginosa donde biografía, teoría y ficción se entrecruzan. El resultado es una reflexión sobre la creación y sus efectos, que desborda el relato personal para interrogar el lugar del espectador y la intensidad de la experiencia estética.

Hacia fin de mes, la temporada suma un tercer movimiento con Antígona, de Sófocles, en versión y dirección de Miguel del Arco, en la sala principal del Solís. La propuesta reinterpreta el conflicto entre ley y conciencia desde una sensibilidad contemporánea, con una puesta dinámica —estructura giratoria, coro activo, música original— que refuerza el carácter colectivo de la tragedia.














