
Hoy, en La Hora Global, abrimos con una idea simple pero inquietante: 2026 se perfila como un año de fricción creciente en varios tableros a la vez, en un sistema internacional que ya no “ordena” los conflictos, sino que los encadena. Del Caribe a Oriente Medio, del Sahel al Indo-Pacífico, aparecen tensiones distintas pero conectadas: competencia entre grandes polos, disputas por rutas, energía y recursos, crisis de gobernanza y guerras “por delegación” que se vuelven cada vez menos delegables.
Y como venimos trabajando, lo vamos a leer con doble lente: por un lado, la realidad del terreno; por otro, la reconfiguración de esferas de influencia y las señales que dejan las estrategias recientes —especialmente la National Security Strategy 2025 y la National Defense Strategy 2026— en este mundo multipolar donde también pesan las potencias bisagra, la autonomía estratégica y la batalla por el relato. Vamos a ubicar el mapa, marcar los puntos calientes y, sobre todo, entender qué lógica los une.












