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Entrevista central, jueves 14 de diciembre: Jorge Barrera

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EC —Usted era el candidato “oficialista”. Ganó, pero no contará con una mayoría en el Consejo Directivo. Una lectura que se ha hecho en estos días es que el damianismo o el oficialismo está en declive en Peñarol. ¿Qué dice usted?

JB —Que el mensaje de los socios fue muy claro: únanse. El mensaje de los socios a través de la votación fue: aquí hay un club que reconoce tres tendencias. Tres tendencias y tres grupos que vienen trabajando desde hace algunos años, alguno más que otro. El mensaje muy claro de los socios es: para ser un Peñarol cada día más grande, cada día más ganador, se tienen que unir, y la composición política del club es un mensaje muy claro.

EC —Así que va a cambiar el estilo de conducción, dejará de ser “presidencialista”, que de algún modo era el tono en los últimos tiempos.

JB —Cada cosa va a estar en su rol. Hemos empezado una serie de conversaciones, más que conversaciones reuniones de trabajo, con todos los grupos, y debo destacar la actitud de grandeza que han tenido tanto Marcelo Areco como Ignacio Ruglio, que tienen representación en el Consejo, en el cual establecen con mucha claridad su disposición a trabajar. Yo le voy a dar al club mi impronta personal, con independencia de si sean cuatro, cinco, seis, ocho. Cada uno es como es. Y en la campaña electoral, antes de conocer el resultado, uno de mis pilares centrales era la unidad. Yo no quiero un club partido, un club dividido. Peñarol es mucho más grande que un presidente, es mucho más que su Consejo Directivo, y me parece que la señal de paz, de unidad que pueda trasmitir el Consejo Directivo va a inundar a toda la organización administrativa y a toda la parte deportiva. Así que, más allá de que es muy cierta esa lectura que tú hacés de que quedó un consejo sin mayoría, toda mi campaña electoral estuvo basada en el sentido de unidad. A eso me había comprometido, para eso pedí el voto y eso es mi obligación, más allá de que la realidad política obliga igual.

EC —Y a partir de la unidad, suponiendo que se plasme, que se logre, ¿qué más?, ¿cuál es el rumbo?, ¿qué Peñarol habrá de ahora en adelante?

JB —La unidad es el medio, porque si uno tiene paz trabaja mejor. Si uno está en conflicto, en división, en guerra permanente, en guerra de declaraciones unos contra otros, los otros contra los de más allá, no puede trabajar. Ahora, el objetivo de cualquier cuadro de fútbol es ser campeón, no hay un objetivo distinto en ningún club de fútbol. Un club con la grandeza y lo que significa Peñarol tiene un objetivo, ser campeón en lo local y en lo internacional. Pero para lograr ese objetivo se necesitan determinados cimientos, determinados soportes y una estrategia. Y en todas se requiere unidad, pero nosotros hoy, para lograr ese objetivo que es ser campeón local y campeón internacional, tenemos unos cimientos que son importantes. Tenemos una historia y una trayectoria deportiva como club que nos hacen tener una inserción en la sociedad uruguaya tan buena que nos lleva a tener 100.000 socios, con lo que ello requiere de inserción en la sociedad y de ingresos económicos. Tenemos además una infraestructura deportiva, ya sea el Campeón del Siglo, el Centro de Alto Rendimiento, Los Aromos, el Palacio Peñarol, que nos permiten tener tres cimientos que son importantes.

Y luego los cuatro puntos centrales para generar el soporte y ser campeón. La gestión en formativas; tengo como vicepresidente a Rodolfo Catino, que ha sido un ejemplo claro de cómo un club en nueve años puede pasar a tener una revolución en materia de jugadores, en materia de organización formativa. Una gestión eficiente y moderna. Vamos a tener un nuevo organigrama con gerencias definidas, profundizando el camino que ya se había iniciado. Tenemos que tener innovación en los procesos, tratar de tener una gestión que aplique la tecnología a la comunicación con el socio, a los procesos deportivos, a la sanidad, al marketing, a la comunicación. Con eso estamos en condiciones de liderar las competencias en materia sustentable. Así que el Peñarol que se viene es el Peñarol que va a intentar cumplir el objetivo de los cuadros de fútbol, que es ser campeones. La forma, el método, el soporte, los cimientos son los que hemos planteado a los demás grupos políticos y esperamos poder concretarlos.

EC —Peñarol tiene algún problema entre manos. Incluso un problema que lo afecta en su vínculo con la sociedad, en su imagen ante la sociedad. Me refiero a las barras bravas, los barrabravas. ¿Cómo va a encararlo? En la campaña dijo que si triunfaba no entregaría ni un peso ni tampoco entradas a los barras. ¿Qué autocrítica hay de la dirigencia en torno a este asunto?

JB —En primer lugar, pongamos las cosas en su justo término. Desde hace un año, exactamente un año, no ha habido un incidente. Desde hace un año no ha habido un conflicto. Desde hace un año se está trabajando de forma profesional, con personal formado, idóneo en materia de seguridad, que ha hecho que la comisión de seguridad pueda decir que en más de 37 partidos de fútbol no se ha generado ningún incidente. Entonces pongamos en primer lugar el estado de situación, que hoy la familia está volviendo al Campeón del Siglo, que van 37 partidos sin incidentes. Así como se habló, se conversó de lo que las barras o lo de la seguridad había generado en el club, que se habló mucho y por suerte que se habló bien, tenemos que poner en su justo término que hace un año, exactamente un año, que no ha existido el más mínimo incidente. Por lo tanto, si eso ha dado resultado palpable, ¿por qué lo vamos a cambiar? En materia de seguridad vamos a seguir apoyando firmemente un trabajo profesionalizado, un trabajo serio.

EC —¿No va a haber una impronta personal en esa materia?

JB —Sí, la impronta personal es saber delegar y apoyar aquellas cosas que dan resultado. Y la impronta personal está en ratificar la confianza política. El Consejo Directivo de Peñarol en la última sesión recibió este informe de la comisión de seguridad, que fue aprobado por unanimidad por los consejeros. Y en el consejo nuevo estaban tanto Ignacio Ruglio como Marcelo Areco, que dejaron testimoniada su aprobación y su beneplácito con esta situación. Evidentemente cuando uno habla de Peñarol y la seguridad, lo que le viene a la mente es la garrafa…

EC —Exactamente.

JB —Pero la garrafa fue hace un año. Cuando yo hablo con uno y con otro dicen “no, el tema del estadio, fijate lo que pasó con la garrafa”. Sí, pero mirá que entre la garrafa y hoy se jugaron 37 partidos, no hubo absolutamente ningún incidente, la familia está retornando al Campeón del Siglo, por lo tanto –les digo a quienes me dicen eso– […] abriendo esa carta de crédito, porque la garrafa recorrió el mundo y tuvo mucha publicidad, pero el año sin incidentes, como es lógico, no ha tenido la debida publicidad.

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