EnPerspectiva.uy

Entrevista central, miércoles 6 de diciembre: Ernesto Talvi

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

RA —Pasa lo mismo con las distintas medidas, considerando las exoneraciones impositivas…

ET —… bonificaciones de tarifas públicas…

RA —… y el fondo este para infraestructura, que son las que tienen costo fiscal…

ET —Tendrían un costo fiscal en el sentido de que uno entra en una erogación inicial que podría ser financiada perfectamente en la medida en que esté empaquetada con un proyecto privado que va a generarle rentas al país. Puede ser financiada por los bancos de desarrollo, que normalmente financian a larguísimo plazo en condiciones mucho más favorables que lo que se financia en el mercado. Es lo que llamamos austeridad inteligente. Y ese gasto ni siquiera sería computable como déficit fiscal, porque sería un proyecto aparte.

RA —Ese sería un punto importante, pensando en el actual nivel de déficit fiscal, que es uno de los aspectos que siempre se tienen en cuenta en estas cuestiones.

ET —El déficit fiscal es gasto, resolver el problema de los cincuentones le va a generar más gasto al país sin ninguna contrapartida, más allá de que en principio es corregir una presunta injusticia. Invertir en un proyecto productivo no es un gasto, es una inversión. Uno hace una inversión inicial, como en todo proyecto, y luego el proyecto genera las rentas necesarias para recuperar esa inversión.

EC —Mencionó cuatro puntos, ¿cuál es el quinto?

ET —Ya hay en la Ley de Inversiones ciertas facilidades para las empresas pequeñas, pero las empresas pequeñas están subrepresentadas, son dos tercios del empleo en el país y apenas un tercio de los proyectos aprobados o promocionados por la Ley de Inversiones. Entonces agregamos algunos elementos que les faciliten acceder a estos proyectos.

Preguntaba el oyente por qué a los proyectos nuevos: porque esto hay que hacerlo responsablemente. Al proyecto nuevo le estamos bajando en los hechos los impuestos porque la presión impositiva que tiene Uruguay sobre las actividades productivas es demencialmente alta. Entonces la Ley de Inversiones baja de hecho esa presión, y como con la ley no está alcanzando para que la inversión se dinamice, y de hecho los proyectos aprobados y el valor de los proyectos están bajando todos los años, tenemos que dar un nuevo empuje bajando aún más expandiendo esos beneficios para los nuevos proyectos. Los proyectos nuevos generarían recaudación adicional, y en el caso de que bajemos los impuestos, en el peor de los casos, generarán menos recaudación de la que se hubiera generado, aunque no creo que sea el caso, porque eso va a estimular la inversión. Pero no se pierden recursos.

Para apoyar a los proyectos existentes tenemos una propuesta, que es bastante similar a la que hace dos días planteó la Confederación de Gremiales Empresariales, que es ofrecerles gasoil y electricidad a precios competitivos internacionalmente. ¿Pero qué implica eso? Si UTE y Ancap tienen que dar precios competitivos internacionalmente, y en nuestro caso –a diferencia de la Confederación, creo– estamos proponiendo que eso se haga para los sectores que tienen problemas de competitividad –el agro, la agroindustria y la industria, y problemas con el atraso cambiario–, bajarles costo por el lado de las tarifas implica una pérdida de ingresos a Ancap y a UTE, y aumenta el déficit fiscal. Entonces para hacerlo fiscalmente responsable hay que tomar medidas complementarias, que nosotros también propusimos: profesionalizar la gestión de las empresas del Estado y tratar de a través de esa profesionalización generar los ahorros que permitan financiar este tipo de políticas. Ya tenemos estimado el costo, es de US$ 260 millones para apoyar al agro, a la industria y la agroindustria. Pero necesitamos generar ahorros equivalentes a US$ 260 millones. Por eso es para los proyectos nuevos, por eso es que es por un tiempo limitado, por ahora. Por un tiempo limitado para inducir a la gente a asegurarse esos beneficios hoy, para tratar de que invierta hoy. Y porque no hay que creerse que uno tiene la biblia bajo el brazo, estas son políticas que tienen legitimidad en el ámbito académico y de las políticas públicas, pero uno quiere experimentar con ellas, ver cómo salen y en el 2018 lo revemos.

EC —Es un plan piloto.

ET —Es un plan piloto, pero un plan que en este momento se precisa. Porque si bien la producción está creciendo y está muy bueno que ello ocurra, está haciéndolo con falta de empleo y con mucha debilidad en la inversión.

EC —Creo que este paquete que usted propone, hasta el nombre que le encontró, “Todos somos UPM”, resulta muy efectivo para el debate, me da la impresión de que acá hay un elemento interesante para reavivar la discusión en torno a cómo sigue la economía de nuestro país. Está claro que de esto se va a hablar en las próximas semanas.

ET —El debate público basado en propuestas serias, estudiadas, responsables, es el objetivo de Ceres. Así que me alegra que lo diga.

EC —Me que esto sienta un precedente, que acá hay un dato nuevo para la polémica en el mejor sentido del término. Pero me queda una duda: aparte de plantearlo públicamente como acaba de hacerlo ayer y ahora acá, ¿usted tiene diálogo con el gobierno?, ¿cómo está su relación? ¿Puede intercambiar sobre planes como este, sobre una propuesta piloto como esta?

ET —Nosotros como institución, como Ceres, tenemos una política: les hablamos a los ciudadanos, a través de las conferencias que organizamos, como fue el caso de ayer, a través de los medios de comunicación que tienen la gentileza de invitarnos y a través de los Encuentros Ciudadanos que hemos organizado a lo largo y ancho del país. Hemos recorrido en el último año y medio 14.000 km y hemos organizado más de 50 Encuentros Ciudadanos justamente para hablarles directamente a los ciudadanos sobre cómo reactivar el empleo, cómo revertir la fractura social y cómo cambiar el paradigma educativo para preparar a nuestros jóvenes para la sociedad del siglo XXI, que no es la del próximo siglo, es la que ya está instalada, hace 17 años que estamos en el siglo XXI. Ese es nuestro trabajo. Somos una institución de puertas abiertas y estamos dispuestos a hablar con quien sienta que quiere debatir, discutir, concordar o discordar con estas ideas.

EC —Pero no tienen prevista una reunión formal con el gobierno.

ET —No propiciamos esas reuniones. Si nos las piden, las puertas están abiertas.

***

EC —La pregunta que está flotando desde hace meses y que ahora, después de una nueva conferencia, vuelve a surgir es: ¿efectivamente estas son las propuestas de Ceres solamente, o son ya, de algún modo, una plataforma de un candidato, de un potencial candidato, de un precandidato en la interna del Partido Colorado (PC), porque se lo ubica más en el PC que en otros partidos?

ET —Son las propuestas de Ceres. Ese es el cargo que tengo hoy, soy el director académico de Ceres.

EC —¿Considera la posibilidad de competir por la candidatura presidencial del PC?

ET —Estoy 100 % abocado a esto. Como resultado de los Encuentros Ciudadanos muchas personas me han honrado con la propuesta de ingresar en la política y lo voy a considerar con seriedad, con responsabilidad, con serenidad, en la intimidad, y llegado el momento, que no va a poder ser antes de mediados del año que viene, daré una respuesta.

EC —No antes de mediados del año que viene.

ET —No, porque primero que nada vienen los compromisos que he asumido con Ceres, con Encuentros Ciudadanos, y me gusta cumplir con mis compromisos.

Video de la entrevista

***
facal-v2-banner-en-perspectiva-net

***

Transcripción: María Lila Ltaif

Comentarios