
EC —¿Esa es su visión de la producción forestal en el Uruguay? Muy ácida, muy crítica.
SB —Y sí, sí, lamentablemente es parte de una visión. Tiene algunas ventajas y refuerza algunos polos, pero entonces tenemos que discutir, reforzar las buenas cosas, tal vez esta producción permita que unos procesos se lleven a cabo en una zona y otros en otra, acopios, generación de energía, chipeado, polos educativos. Podríamos tener buenas consecuencias para todos, que pase por más lugares. Lo que era la felicidad de los pueblos de la ruta 7 cuando les pasaba el tren, cómo florecieron, y cómo se derrumbaron todos. Nadie estaba preparado para escuchar esto porque nadie conoce esa realidad de ese Uruguay, de esa porción del Uruguay que empieza acá en Montevideo. Yo pregunto: en los partidos políticos, en cualquier partido político, ¿qué oportunidad tiene el hombre y la mujer del barrio de Montevideo de participar en política? Porque no nos planteamos esto como una cosa del interior y solo de los blancos. ¿Qué oportunidad tiene esa gente de ese barrio, que otrora construyó esa vida barrial preciosa, los clubes, los edificios, las cosas que se construyeron en los distintos barrios, en sociedad, conviviendo entre todos? ¿Esa gente tiene opinión, vive, puede gobernar sus cosas? ¿O tiene la misma oportunidad que tenemos nosotros de ser escuchada, es decir, ninguna?
EC —¿Quiénes están participando en esas reuniones? Los nombres de intendentes que han circulado son correctos.
SB —Sí, sí, sí.
EC —¿Y dirigentes que no son intendentes? ¿Diputados, parlamentarios? ¿Quiénes más están?
SB —Las reuniones son múltiples y son por todos lados…
EC —Otro nombre que ha circulado es el de Pablo Iturralde, diputado, originario de Cerro Largo, amigo suyo… él está.
SB —Por supuesto, por supuesto.
EC —¿En Montevideo quién?
SB —Ahí tenés un nombre y una persona que trabaja en política en Montevideo.
EC —Está bien, pero lo mencioné buscando otros nombres.
SB —Hay muchísima gente conversando de estas cosas del partido y compartiendo estas preocupaciones. Porque acá no estamos armando una lista, no estamos armando un movimiento, o estamos armando un movimiento pero no un movimiento con mirada puesta en un destino electoral. Estamos armando un trabajo con una mirada puesta en un destino político, político bien entendido.
EC —Pero estas agrupaciones siempre empiezan así.
SB —Está bien…
EC —Siempre empiezan así: un grupo de reflexión, etcétera, y después pasan al escalón siguiente, que es conformar un sector político, un movimiento, una agrupación. Yo he conocido varias de estas en los años que llevo haciendo este programa. Entonces, ¿adónde piensan ustedes que van? ¿Van a hacer un sector dentro de AN o van a hacer una tercera corriente dentro del partido, ni AN ni Todos?
SB —Estamos tan lejos, tan lejos de pensar en ese tipo de cosas y de que se nos pasen por la cabeza… Acá tenés un grupo donde nadie está pensando en un liderazgo propio ni en liderar por atrás, ni por abajo, ni por el costado, ni en las reuniones. Nos reunimos, aportamos, tratamos de construir, pero a nadie se le ocurre ni ser candidato, ni mandar, ni liderar. Lo que queremos es construir juntos, es una nueva modalidad, tal vez lo sea.
EC —¿Hay gente que no pertenece a AN en estas conversaciones?
SB —Bueno, no sé cómo es…
EC —Está claro que no toda AN está participando. Varios intendentes, tres por lo menos, de AN no intervienen en estos contactos de ustedes.
SB —Claro, pero no debemos…
EC —Mi pregunta es: ¿más allá de AN también logran coincidencias?
SB —Lo nuestro es mucho más rico que esto. Además vamos a saber lo que es la historia de nuestro partido, cómo funciona la postura del blanco, la cabeza del blanco. El nuestro es un partido de jefes y los nombres de los sectores son casi parte de una anécdota. Wilson era Wilson, Por la Patria era grandioso, pero lo que quedó en la historia es Wilson, y no recuerdo cómo se llamaba el o los grupos del doctor Herrera, queda el nombre del doctor Herrera como intérprete.
EC —¿Entonces? ¿En este caso?
SB —Estamos en una expresión de construcción colectiva, de trabajo, de aportes, en una búsqueda que no es para nosotros, para ninguno de nosotros, ninguno de nosotros tiene interés en estas cosas. Lo que sí tenemos es interés en construir otro país, y sabemos que la herramienta es un partido que abra las puertas al pensamiento y a la acción del ciudadano.
EC —Un editorial del diario El País de hace muy poco, del 31 de agosto, decía: “La oposición intenta parecerse al Frente”, “lo lastimoso es que hoy todos quieren ser socialdemócratas, nacionales y populares, y así se solidifica el discurso frentista”.
SB —Y bueno, parte del mismo eslogan. ¿Cómo se construye el país de la buena convivencia, ese país que va a traer seguridad, ese país que va a hacer que la gente no viva entre rejas? Devolviéndole a la gente la convivencia, su integración social. No podemos ir a esa política del simplismo sin darle la oportunidad al otro de escuchar y de vivir en este país. Es muy fácil esa propuesta política de laboratorio que todo lo simplifica a cuatro o cinco calificativos. Creo que nos merecemos otro país y otra sociedad, no podemos caer en ese tipo de simplismos. A ese niño que nace sin una sola oportunidad, al que no le damos la más mínima oportunidad de nada y después nos quejamos de las cosas que hace, cuidémoslo un poquito más desde el vamos. Tenemos preciosos ejemplos en la educación pública y en propuestas privadas de gente que se ha comprometido y se ha sensibilizado.
Entonces no es parecerse al Frente, es parecernos a nosotros mismos, al nacionalismo popular que yo viví… Wilson dijo una cosa tan linda de Aparicio Saravia cuando le preguntaron en Melo qué era lo que más lo sorprendía de su infancia en Melo, dijo que en el desfile por la principal –que en aquella época era 25 de Mayo– de los blancos que iban a votar iba un hombre semidesnudo y con unas pocas garras adelante, porque ese era el que tenía el mérito ciudadano, y su patrón iba en el fondo de la fila porque lo seguía como su líder en ese tema. Esto es así, abrámosles las puertas a los que están haciendo las cosas, aquello de Wilson de “quiero en el partido al ladrillero como ladrillero, los quiero en el sindicato pero como ladrilleros y no como blancos”.
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Transcripción: María Lila Ltaif









