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Entrevista central, viernes 4 de diciembre: Felipe Schipani

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Entrevista con Felipe Schipani, observador uruguayo en las elecciones legislativas de Venezuela.

EN PERSPECTIVA
Viernes 04.12.2015, hora 8.23

EMILIANO COTELO (EC) —Venezuela acaparará buena parte de la atención mundial este domingo, cuando tengan lugar allí las elecciones legislativas. Unos comicios en los que, según las encuestas, el chavismo puede perder su hegemonía en la Asamblea Nacional después de 17 años.

Decenas de organismos internacionales van a monitorear esta votación, que viene precedida de enfrentamientos verbales fortísimos entre oficialismo y oposición, numerosos episodios de violencia y distintas denuncias de falta de garantías.

Uno de esos organismos es la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuya delegación está integrada por miembros de la Corte Electoral de nuestro país, que ejerce la presidencia pro témpore del bloque.

¿En qué consiste ese trabajo? ¿Cómo viene este fin de semana en ese sentido?

Vamos a conversar con el secretario letrado de la Corte Electoral de Uruguay, el doctor Felipe Schipani.

¿Dónde te ubicamos?

FELIPE SCHIPANI (FS) —En estos momentos estamos en Caracas. Aquí son las 6.55 y ya estamos prontos para salir e iniciar nuestra labor de hoy, porque hoy se instalan las mesas electorales.

EC —A fines de octubre estuvo en riesgo la misión electoral de la Unasur. En aquel momento la Corte Electoral de Uruguay advertía acerca de que la demora en la aprobación de la misión estaba reduciendo al mínimo los márgenes para que la delegación pudiese instalarse y monitorear las instancias previas a la elección, los preparativos. ¿Qué cambió desde entonces?

FS —A partir de la exhortación que hizo la Corte Electoral de Uruguay, que ejerce la presidencia pro témpore del Consejo Electoral de la Unasur, rápidamente las cancillerías, que eran las que tenían que resolver este asunto, se pusieron de acuerdo, Venezuela levantó las observaciones al convenio que habían formulado muchos de los estados miembros de la Unasur y rápidamente se instrumentó la misión. El 17 de noviembre ya se instaló aquí con la presencia del secretario general de la Unasur, el señor Samper, del coordinador general de la misión, que es el magistrado boliviano José Luis Exeni, y del representante especial, el expresidente de la República Dominicana Leonel Fernández. A partir del 17 la misión ha podido avanzar bastante y cumplir con el itinerario habitual de una misión electoral de esta naturaleza.

EC —¿Tú en particular desde cuándo estás?

FS —Nosotros llegamos con la delegación de la Corte Electoral de Uruguay el pasado jueves.

EC —La OEA pretendía enviar una misión de observación, pero eso fue rechazado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, lo que dio pie a la polémica que ya ha tenido varios capítulos entre el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y el gobierno que encabeza Nicolás Maduro. En cambio, la misión de Unasur sí fue aceptada, aunque con la aclaración de que no es una misión de observación sino “de acompañamiento”. ¿Qué diferencia hay entre una cosa y la otra?

FS —Te voy a responder como respondió el representante especial de la misión, Fernández, cuando le realizaron esa pregunta: no es posible el acompañamiento sin la observación, ni es posible la observación sin el acompañamiento. Es una cuestión semántica, porque las potestades, las inmunidades, la tarea son exactamente las mismas que las de una misión de observación en otro Estado. Es meramente semántica, el CNE de Venezuela utiliza esa denominación, acompañamiento, pero es estrictamente semántica, no hay un estándar diferente del de una misión de observación.

EC —No sé si es por ese tema terminológico, pero la oposición venezolana se ha mostrado bastante desconfiada con la misión de la Unasur. Sus dirigentes han dicho que esta misión “llega tarde y mal”. Ustedes se han reunido con representantes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD); ¿les han planteado esto?

FS —Eso es que decís es muy cierto. La oposición en un principio fue medio escéptica en torno a la presencia aquí de Unasur, pero de un tiempo a esta parte ha habido un cambio. Ese cambió se expresó pública y privadamente. Nos reunimos con la MUD hace dos días y nos expresaron el beneplácito con que la Unasur finalmente concurra a estas elecciones parlamentarias, su beneplácito con la tarea que se está desarrollando. Y lo hicieron después públicamente, ante infinidad de medios nacionales e internacionales. Lo que creo que es muy buena cosa que todos los actores políticos del país reconozcan a la Unasur como un actor internacional válido, que procura observar las elecciones y que la jornada electoral y el proceso electoral transcurran con absoluta normalidad, que los venezolanos se puedan expresar libremente y que lo que emane de las urnas electrónicas después sea respetado por todos los actores. Eso es un principio democrático básico y creo que finalmente lo han entendido. Creo que la Unasur, con su trabajo, con su presencia en el país, con sus declaraciones, con sus actuaciones, se ha ganado la legitimidad ante aquellos que inicialmente podían tener una visión escéptica de la misión.

EC —¿Qué más ha ocurrido en estos contactos entre la oposición y la misión de la Unasur? ¿Les han presentado denuncias de irregularidades?

FS —Naturalmente. Nos hemos reunido tanto con la oposición como con el partido de gobierno, el Gran Polo Patriótico (GPP). La oposición opone algún tipo de reparos al contexto general. Es importante aclarar que aquí en Venezuela no hay ningún tipo de cuestionamiento al sistema de voto electrónico, no solo porque los partidos están de acuerdo, sino porque nosotros lo hemos podido comprobar in situ. El proceso electoral venezolano tiene como itinerario varias auditorías, que son instancias en las que los delegados de los partidos auditan diferentes etapas del proceso.

El pasado domingo tuvimos la oportunidad de estar prácticamente todo el día en una de las auditorías más importantes, que es la auditoría de las máquinas de votación. Ahí estaban los testigos –los delegados en Uruguay– de los diferentes partidos políticos, tuvimos oportunidad de dialogar toda la tarde con ellos, porque fue una jornada muy extensa, y los técnicos de los partidos, tanto del partido opositor, la MUD, como del partido de gobierno, el GPP, son todos coincidentes en señalar la fiabilidad del sistema de voto mecanizado. En ese sentido no hay objeción, el sistema electoral es fiable.

EC —De todos modos, a propósito de ese sistema de voto electrónico ha habido otro tipo de consideraciones. Se ha dicho que por sus características podría ser un instrumento de presión sobre el electorado. Por ejemplo, un trabajo que hizo la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, en el que participó Rodolfo González Rissotto, que fue ministro de la Corte Electoral de Uruguay, señala que la mayoría de los venezolanos sienten que su voto no es secreto porque el gobierno puede comparar el registro de huellas dactilares que se usa para votar con el registro de huellas que se usa para comprar alimentos. Además hay la creencia de que la huella dactilar que usa el registro electoral puede ser empleada para restringir luego el acceso a alimentos y proyectos sociales del gobierno, porque se podría asociar cada huella puesta en el sistema con el voto que esa persona terminó haciendo.

FS —Nosotros estuvimos unas cuatro horas reunidos con la MUD y jamás se planteó algo de esa naturaleza. Los cuestionamientos pasan por otro lado, no por el sistema electoral y las garantías. Reitero, es un sistema sumamente garantista.

EC —El tema de la huella dactilar juega en el sistema venezolano de manera diferente de como juega en una elección convencional como la de Uruguay. Para votar se pone el dedo en el propio aparato.

FS —Exacto, cuando el ciudadano se registra tiene que presentar su cédula, que es el documento de votación, y a su vez tiene que registrar su impresión digital en un lector biométrico, entonces en la máquina aparecen los datos de la persona y a partir de ese momento queda habilitada para votar. Pero reitero, esa cuestión, que yo también escuché, que hace a la mecánica del voto mecanizado, no ha recibido ningún tipo de cuestionamiento de la oposición, que uno espera que sea quien se preocupe por estas cosas.

Los cuestionamientos de la oposición pasan por otro lado. Ellos cuestionan la fijación de la fecha de la elección, entienden que se hizo quizás en un plazo demasiado breve; hablan del estado de excepción que hay en algunos estados de Venezuela, fundamentalmente en aquellos que limitan con Colombia, por una problemática en torno a los límites; señalan que hay un discurso violento del presidente de la República; los preocupa mucho lo que entienden como una disparidad en la aparición de los diferentes partidos en los medios públicos de comunicación. A este respecto esta tarde vamos a mantener reuniones con los representantes de los medios de comunicación tanto privados como públicos. Señalan que ellos no tienen aparición en ninguno de los medios públicos, que son muchos –13 canales de televisión y más de 400 radios del Estado–, ni siquiera pagando. Los cuestionamientos pasan por ese lado.

También hacen algunas advertencias, por ejemplo sobre que efectivamente las mesas cierren a las 18 horas; que no haya exceso en el acompañamiento a los votantes y que los resultados se vayan dando a medida que se vayan obteniendo, que no se demore demasiado.

Esos son básicamente los cuestionamientos que hace la oposición. La Unasur toma nota de ellos y evalúa. Vamos a evaluar todas las cuestiones inherentes al acto eleccionario, porque vamos a tener un despliegue muy importante, vamos a estar presentes en 11 estados de Venezuela, en una jornada que arranca a las 5 de la mañana. Porque aquí las mesas se abren a las 6 de la mañana y a las 5, 5.30 van a estar los integrantes de la misión en cada una de las mesas en los diferentes estados verificando todas estas cuestiones inherentes al proceso electoral.

EC —Ustedes reciben esas inquietudes, preocupaciones, denuncias de partidos de la oposición y las tienen en cuenta para el trabajo de observación que están llevando adelante. ¿No trasladan esos temas o esos asuntos a las autoridades electorales venezolanas?

FS —Las dos cosas. Tomamos en cuenta lo que dice la oposición, lo que dice el partido de gobierno, como también lo que dicen las cámaras empresariales –con quienes nos hemos reunido– y lo que dicen actores de otra naturaleza, como los trabajadores. La misión trata de tener todas las opiniones de todos los actores de esta realidad, de este proceso electoral, y, en la medida en que se pueda, trata de tender puentes entre las partes, ser un nexo con la autoridad electoral y también tener insumos para trabajar ese día, para prestar atención a determinadas cosas. Creo que la misión sirve a los efectos de ser un gran facilitador para todas las partes, en favor de la democracia venezolana y no tomando partido por ninguna de las partes.

EC —¿Cómo les ha ido con los representantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el oficialismo?

FS —También tuvimos una extensa reunión. Estuvieron representantes del PSUV, que es el partido de Chávez, también del Partido Comunista de Venezuela. Básicamente plantean una visión muy crítica sobre el rol opositor, perciben una acción desestabilizadora, un fin no democrático. En fin, el partido oficialista tiene una visión muy crítica del partido opositor, lo que de alguna manera pauta un clima crispado, una campaña con tonos demasiado altos, pero que, según nos dicen, no es estrictamente inherente a este acto eleccionario, sino que es el habitual desarrollo de la política venezolana.

***

EC —Aparte de las reuniones que han mantenido con dirigentes políticos de la oposición y del oficialismo, con las autoridades del CNE, ustedes también se están moviendo, están recorriendo el terreno y van a hacerlo ahora, en este fin de semana, con mucha intensidad. Teniendo en cuenta el ambiente en el que ha venido desarrollándose la campaña y esa crispación de la que hablabas y los hechos de violencia que ha habido, ¿tienen algún esquema especial de custodia? ¿Cómo son las garantías para una misión como esa?

FS —Sí, absolutamente, hay un operativo de seguridad muy importante. Cada una de nuestras movilizaciones se da en el marco de una caravana con motos y autos policiales. Eso es fundamental, es habitual en cualquier movilización de este tipo en cualquier país, y aquí el CNE ha dispuesto un dispositivo de seguridad muy importante para cada una de nuestras movilizaciones, que hasta el día de hoy y mañana va a estar a cargo de la policía, pero el domingo ya estará a cargo de las fuerzas armadas, que son, a través de lo que se llama el Plan República, las encargadas de la seguridad del día de la elección y del acto eleccionario.

EC —¿Cómo va a ser la actividad de ustedes el domingo?

FS —En el día de hoy y en las primeras horas del sábado vamos a trasladarnos hacia los 11 estados donde la misión va a estar observando. Vamos a estar en el estado de Caracas, donde estamos actualmente y donde hemos desarrollado parte de la misión, en Miranda, en Vargas, en Aragua, en Carabobo, en Zuni, en Táchira, en Bolívar, en Monagas, en [Gara] y en Portuguesa, donde particularmente me toca a mí.

Nos vamos a trasladar mañana a esos estados y vamos a tener reuniones con las autoridades electorales locales, con los jerarcas estaduales y con los representantes de los partidos políticos de la zona, que es muy importante para conocer la realidad de cada zona. Si bien tenemos una impresión general a partir de la reunión con las directivas de los partidos a nivel nacional, es buena cosa conocer las particularidades de cada uno de los estados. Por eso el sábado vamos a desarrollar una intensa actividad de reuniones y vínculos con las diferentes organizaciones políticas, con las autoridades locales electorales y con los alcaldes o gobernadores.

Y el domingo es el día propiamente del acto eleccionario. Como te decía, la actividad arranca muy temprano, más temprano de lo que estamos acostumbrados en Uruguay, porque las mesas abren a las 6 de la mañana. Por lo tanto el objetivo de la misión es estar ya a las 5.30 en algunos locales de votación.

EC —¿Qué es lo que van a controlar en esas visitas a los locales de votación?

FS —Se controla todo el proceso. Temprano en la mañana la apertura de las mesas de votación, después en el correr del día que la jornada electoral transcurra en los circuitos con absoluta normalidad, que la gente pueda votar sin ningún inconveniente, en definitiva que se puedan expresar libremente los más de 19 millones de venezolanos que van a sufragar, y al final del acto eleccionario que las mesas cierren normalmente, que la trasmisión de datos, que se hace electrónicamente, se dé sin ningún tipo de inconvenientes, y después aguardamos lo que acá se llama verificación ciudadana.

EC —Lo que en Uruguay llamamos escrutinio primario ¿cómo es en el caso de Venezuela, teniendo en cuenta que el sistema es electrónico y mecanizado? ¿En las mesas de votación ocurre algo?

FS —No. Aquí no hay escrutinio primario, hay un único dato, que se envía desde cada una de las máquinas electorales, de las mesas electorales, a un centro de totalización. Lo que se hace es una verificación ciudadana. La máquina de votación es como un cajero automático, cuando votás te emite un tique; si bien tu voto queda registrado en la máquina, con ese tique verificás que efectivamente votaste lo que quisiste votar. Ese tique lo metés en una especie de urnita, que se llama caja de resguardo. Casi la mitad de esas urnitas se cuentan, como forma de verificar que lo que envió la máquina al centro de totalización, lo que emana de la máquina de votación electrónica, coincida con los papelitos. No se hace el recuento de todos los papelitos, se hace el recuento más o menos de la mitad: en los locales donde hay cuatro mesas se cuentan dos, en los locales donde hay seis mesas se cuentan tres. Es una forma de que haya una coincidencia entre lo que indica la máquina electrónica y lo que indica ese papelito, ese recibo que marcó lo que votó cada uno de los ciudadanos.

EC —¿Esa verificación ciudadana ocurre en la misma tarde-noche del domingo?

FS —Exacto, ni bien cierran las mesas, ni bien se realiza la trasmisión de los datos, se sortean en el local donde se está llevando adelante la elección la mitad de las mesas, se hace la apertura de esa caja de resguardo y se cuentan los papelitos en el mismo momento.

EC —¿A qué hora se supone que se conoce el resultado?

FS —La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, ha señalado que más o menos dos horas después del cierre de las mesas, en el entorno de las 22 horas, va a haber un primer informe sobre el resultado de la jornada electoral.

EC —A las 22 horas de Venezuela, 23.30 de Uruguay.

FS —Exactamente. Es importante aclarar que uno de los requisitos del CNE para que se den los resultados –en el que hay consenso de todos los partidos– es que el resultado que se dé sea un resultado consistente, de modo que no pueda sufrir variaciones importantes, por ejemplo quién ganó la elección. Es absolutamente lógico, porque puede ser muy peligroso brindar un resultado que después sea revertido, como ocurre en Uruguay, donde los resultados oficiales muchas veces son variados a lo largo de la jornada, a lo largo de la madrugada, cuando se van procesando los datos de las mesas. Aquí uno de los requisitos del CNE para brindar los resultados es que esos resultados sean producto de datos irreversibles.

EC —Pero si el sistema es electrónico, ¿no se tiene un único número ya, el resultado final, por ejemplo a las dos horas del cierre de las mesas?

FS —Justamente, lo que hay que esperar es a que cierren las mesas. Es un tema en el que hay planteada una controversia, porque la legislación venezolana dice que las mesas deben cerrar a las 18 horas, siempre y cuando no haya votantes esperando para votar. Algunos actores han planteado que en más de una oportunidad se ha extendido el tiempo de votación más allá de las 18 horas. Por eso, en la medida en que no haya una trasmisión lo suficientemente importante en tiempo y forma como para tener un resultado más general, no se dan los resultados. No es que automáticamente las mesas cierran a las 18 y se trasmiten rápidamente los resultados. Hay antecedentes de que las mesas han tardado unas horas más en cerrar y no se han podido trasmitir en tiempo y forma los resultados. Por eso se espera que el número que se haga público, el primer boletín de información, sea representativo de las mesas ubicadas en todo el país.

EC —¿De qué forma concluye la misión de la Unasur?

FS —El lunes en la mañana seguramente estaremos llegando todos quienes nos fuimos a los estados del interior, mantendremos una reunión de la misión y el lunes a las 15 se estará entregando el informe preliminar sobre la elección. Después, cuando cada uno de los integrantes de la misión haya vuelto a su país y pueda hacer un análisis más exhaustivo, enviará su informe para hacer un informe final. Pero termina el lunes, cuando los integrantes parten para su país.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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