EnPerspectiva.uy

Entrevista, jueves 12 de abril: Luis Alberto Heber

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

EC —Teniendo en cuenta que estamos en esto de los cuestionamientos éticos, lo más nuevo, lo más fresco fue la publicación de Búsqueda hace muy pocas semanas, que a su vez tenía origen en una investigación provocada por legisladores del FA, que habían solicitado datos al BROU sobre el uso de la tarjeta corporativa hecho por los exdirectores blancos Carlos Rodríguez Labruna y Pablo García Pintos en el período 2000-2005. Se constatan una cantidad de compras irregulares, controvertidas, y después todavía ocurrió que García Pintos en sus primeras declaraciones públicas admitió algo que estaba “escondido” dentro del rubro retiros: con esa tarjeta no solo se pagaban servicios o la compra de objetos, sino que había retiros de dinero que García Pintos dijo que eran para hacer los aportes al partido. Mes a mes tomaba dinero de la tarjeta corporativa para pagar su contribución al PN. Este caso pasó a la Comisión de Ética del PN y ayer hubo un primer pronunciamiento.

LAH —Sí, de la Comisión de Ética. El episodio es indignante desde todo punto de vista. Ustedes me habrán visto y me habrán escuchado por radio y por televisión, indignado. ¿Cómo en su sano juicio alguien cree que el retiro de una tarjeta corporativa haga pagar una contribución partidaria a toda la población y no del sueldo del señor director? Es absolutamente inadmisible, es algo rechazable. El doctor García Pintos renunció al partido y anunció que iba a devolver –lo que me parece muy bien y le acepté inmediatamente la renuncia–. Ahora la Comisión de Ética del PN se ve en la obligación de juzgar, por encima de que ya no pertenezca y no podamos tomar una medida con García Pintos, tenemos que decir algo sobre su actitud en el BROU.

EC —Usted habló con él aquel mismo jueves en que él hizo las declaraciones en Radio Sarandí que despertaron escándalo. ¿Usted le solicitó que no hablara más?

LAH —Sí, le dije: “No hables más, Pablo, no quiero que hables más”. Porque estaba diciendo cosas que además no son ciertas, porque estaba diciendo que había aportes extraordinarios al partido, que no hay, lo tenemos registrado, y que teníamos conocimiento. O dejaba en una entelequia sin quedar claro que tenemos conocimiento del origen de los fondos. Entonces le dije: no hables más, vamos a hacer la investigación. Hicimos la investigación.

EC —Pocas horas después él resolvió desafiliarse del partido y anunció además que va a devolver todo lo que gastó con la tarjeta corporativa, no solo los gastos controvertidos, sino todos, y unos días después, el lunes, estuvo acá, lo entrevistamos. O sea que ahí volvió a hablar. ¿Qué pasó? ¿Ya no estaba bajo las autoridades del partido, por eso pudo hablar? Me llamó la atención eso.

LAH —No, yo no ejerzo el poder de veto, sí le pedí que no hablara más porque estaba hablando, a mi juicio, no muy fresco de memoria, porque estaba diciendo cosas que no son ciertas, estaba diciendo que había aportes extraordinarios al partido y que los hacía por retiro de la tarjeta corporativa. Eso no es verdad, no hay aportes extraordinarios. Por otro lado, la persona que iba a cobrar, que es el actual tesorero, iba con un recibo, le pagaba la secretaria y venía con la plata. Él no puede saber de dónde sacaba la secretaria la plata. O sea que no era verdad.

EC —De todos modos, el gran argumento que él manejó, especialmente en la entrevista del lunes acá, fue: “Las condiciones eran otras, estaba habilitado un uso discrecional de la tarjeta corporativa, no existía un reglamento; es más, el reglamento vino después, cuando asumió Calloia como presidente del BROU. Yo me movía en los márgenes que en ese momento existían”.

LAH —No, me parece que está mal, ese comentario también es censurable. Yo no sabía que en esa época se tenía tarjeta corporativa ni que se pudiera retirar en efectivo. Yo pensaba que las tarjetas corporativas solamente las tenían los presidentes de las empresas y de los bancos para ocasiones muy especiales cuando sobrepasaban una cuenta que tenían que atender por razones de trabajo, no que hubiera 150 tarjetas corporativas. Y estoy de acuerdo en votar el proyecto que ha presentado mi compañero Jorge Larrañaga que dice que hay que eliminar las tarjetas corporativas de uso personal, hay que mantener las tarjetas corporativas de uso institucional, pero no las de uso personal. Mañana si tienen un almuerzo pagan con su propia tarjeta, traen la boleta y dicen: “Mirá, atendí a Fulano de Tal y le pagué este almuerzo” y se les reembolsa. ¿Por qué tienen que tener una tarjeta? No tiene sentido tener una tarjeta corporativa.

EC —Esa es toda una discusión de qué es mejor. Hay quien dice que tener la tarjeta permite justamente la trazabilidad, seguir todo, como de algún modo ha quedado en evidencia en estos casos que han quedado sobre la mesa.

LAH —Pero si gasta y después justifica con boleta, hay trazabilidad también, no necesita la tarjeta.

EC —Puede ocurrir que no tenga tarjeta, yo qué sé…

LAH —¿Quién no tiene tarjeta hoy en día? Si estamos todos obligados a tener tarjetas. ¿O no nos hemos bancarizado todos?

EC —Es cierto. Pero volviendo a la resolución, ¿qué terminó laudando el directorio a partir de la Comisión de Ética? Tengo acá el documento, ¿qué quiere aclarar o ampliar a propósito?

LAH —El análisis del informe de la Comisión de Ética, me vas a disculpar, no lo voy a hacer antes aquí por radio que en el directorio del PN. Tengo una sesión extraordinaria antes de mi alejamiento el lunes. Primero el análisis. Ha trascendido públicamente –yo no lo he publicado– que el informe que es muy duro con el doctor García Pintos.

EC —Tengo entendido que la Comisión de Ética emitió un dictamen que tiene un artículo único: “Que el doctor Pablo García Pintos ha efectuado un uso indebido de la tarjeta corporativa que le fue entregada como director del Banco de la República Oriental durante el ejercicio de sus funciones, por lo que esta Comisión estima que dicha conducta es censurable”.

LAH —Sí, eso es lo que va a tratar el directorio. Puede sacar esa u otra resolución más dura o menos dura en función de lo que diga la Comisión de Ética, porque la Comisión de Ética asesora al directorio en su resolución, no es un tribunal que tengamos que acatar.

EC —De todos modos, está de por medio la decisión de García Pintos de apartarse del partido. ¿Entonces?

LAH —Sí, pero nosotros censuramos la actitud. Se fue, muy bien, le aceptamos la renuncia ya, no está más dentro de los cuadros del partido, pero tenemos que decir algo, no podemos pasar a “ah, se fue”. Eso fue lo que hizo Sendic en el FA, con su renuncia, no al FA sino a la vicepresidencia, evitó que el plenario del FA se pronunciara y que la comisión de ética lo censurara y por lo tanto le dijera que no podía ser candidato. Él ahora, saliendo del juzgado en estos días, ha dicho que va a ser nuevamente candidato, no sé si a la presidencia o a qué, pero que va a ser candidato. Cuando los partidos actúan y censuran no puede ser candidato. La renuncia de Sendic evitó la censura de su propio partido.

Comentarios