
EC —En su audición digital de ayer, usted dijo “el Partido Nacional en la elección que viene no podrá valerse solo de sí mismo”. ¿Qué tiene que ver esto con estas etapas que vienen, por ejemplo de las de ayer, las que ayer protagonizaron los distintos precandidatos blancos?
LLP —Hagamos una línea de tiempo y empecemos por el final, si es que se da, que uno aspira a que se dé, el último domingo de noviembre de 2019. Allí ya no confluyen electoralmente partidos políticos, ahí ya hay una segunda vuelta, hay dos fórmulas, tan es así que se expresa en un papel blanco con letras negras presidente y vicepresidente, y se supone que vamos a haber pasado por una elección de octubre en la cual se van a tener que conformar mayorías. Esto ya lo hablé con ustedes, mayorías que he llamado parlamentarismo 3.0, porque va a requerir una mayoría parlamentaria bastante cohesionada, pero al mismo tiempo va a requerir la velocidad de los tiempos modernos en las medidas, cosas que le hemos criticado a este gobierno, que a veces surge con medidas un año tarde, con lo cual carece de sentido.
Para lograr ese parlamentarismo 3.0, para lograr una cohesión en el legislativo, para tener un Poder Ejecutivo multicolor, necesariamente el proyecto país que se le ofrezca a la ciudadanía tiene que ser un proyecto país que esté mirando el de los demás. Por eso le decía hace un instante. Nuestra agenda de gobierno, que va a ser conformada con la suma de iniciativas de los precandidatos –por eso tiene correlación con la reunión de ayer– significa que sea un nacionalismo inclusivo y no excluyente. O sea, no es mi programa y solo mi programa. Tanto es así que hace un año y 10 meses, cuando se nos invitó a una conferencia a los distintos dirigentes de partidos políticos, cuando cumplían 180 años los partidos fundacionales, se me ocurrió llevar algunas propuestas de gobierno y leerlas. Y después que las terminaba de leer le preguntaba a la audiencia “¿de quién es esta propuesta?”, parecía del PN, y yo decía “es del Partido Independiente”. Y leía otra: “¿de quién es esta?”, “del PN”, “no, es del Partido Colorado”. Con lo cual, si tenemos la sabiduría suficiente para buscar los distintos programas de gobierno las coincidencias sobre todo en lo estructural, en lo más importante, vamos a poder llegar. Con lo cual tenemos que partir de la base, como decía recién, de que significa una enorme humildad saber que solo no se llega y que necesitamos de los demás. Y en ese sentido hay que darle el respeto y también la importancia que tiene.
EC —¿Cuándo tiene que presentarse algún documento con acuerdos programáticos de los distintos partidos de oposición?
LLP —De nuevo, y con mucho respeto: supuestamente el PN es el partido que podría encabezar este bloque. Entonces para los candidatos del PN, para el PN, es mucho más fácil, mucho más simple decir “vamos a juntarnos ahora”. Yo entiendo, y respeto y seguramente actuaría de la misma forma, que otros partidos digan “no, pará, primero queremos comparecer, somos un partido autónomo, un partido que tiene matices, un partido que tiene diferencias con ustedes, entendemos que al final hay una cruz de caminos que nos juntamos, pero mientras tanto tenemos acciones parlamentarias en conjunto, acciones políticas de cercanía, pero somos otro partido político”. La realidad es esa, y como la realidad en esto es muy terca, aparte de ser legítima, no golpeemos contra la realidad, aceptémosla y vayamos moldeando, manufacturando esos caminos que se van a encontrar en etapas consecutivas a partir de los procesos de interna y obviamente catalizando después del otro domingo de octubre de 2019.
EC —Es todo un debate dentro de la oposición cómo se hace para mostrarse ante la ciudadanía como opción de gobierno, la oposición en s conjunto como opción de gobierno, cómo se hace para que cuando llegue el momento, que es muy probable, de tener que competir en ese balotaje al que usted aludía, el lado de la oposición muestre que está en condiciones de trabajar en conjunto y de esa forma derrotar al Frente Amplio.
LLP —Más que derrotar al FA tiene que ser proponer un proyecto país.
EC —Ahí está, pero está el desafío de demostrar que esa oposición, que probablemente vaya al balotaje con el FA, tiene un proyecto país. El tema es cuándo, cómo. Hay gente que entiende que ya debió haberse dado ese paso, que ya tenía que haber aparecido a esta altura del campeonato un documento, una foto, en la que los distintos partidos se mostraran suficientemente coherentes en esta materia, hay otras visiones, como usted señalaba. El doctor Larrañaga dio un paso en esa dirección en febrero, concurrió al Directorio del Partido Nacional y presentó un documento, que venía de su sector, con bases programáticas sobre las cuales acordar primero en filas blancas para después ir a negociar coincidencias con los otros partidos. ¿Ese es un camino?
LLP —Ese es un elemento, la gente de nuestro sector que está en el Centro de Estudios, encabezada por Pablo da Silveira, estuvo trabajando en ese documento. Es un insumo más, no es el insumo principal, pero es un insumo importante más. El tema es que para esto… antes se decía que para bailar se necesitaban dos –es un poco pasado de moda ese ejemplo–, pero en este baile para bailar se necesitan por lo menos tres y yo aspiro a que cuatro, si no cinco. Entonces respetemos los pasos de cada uno, la música de cada uno, para que armónicamente el baile salga.
EC —¿Entonces qué va a pasar con ese documento de Larrañaga? ¿Qué destino tiene?
LLP —Es un insumo más para cuando esté dada la circunstancia de que empecemos estas etapas programáticas.
EC —Pero ¿van a tener, a partir de esas bases de Larrañaga, van a tener en las próximas semanas unas pautas, unos puntos que son comunes a todos los sectores del partido?
LLP —Quizás no fui del todo claro, pero voy un poquito para atrás en la entrevista. Hay que respetar a los otros partidos políticos, hay que respetar los procesos de cada uno, no hay que darse por ganador, hay que ir avanzando…
EC —Eso lo entiendo, pero mi pregunta apuntaba más al PN, si el PN está en condiciones de tener temprano, rápido, unas bases de común acuerdo.
LLP —Me gustaría poder terminar la frase para terminar el concepto. Retomo en otra frase: hay que ser mesurado en estos temas y hay que ser prudente, y si yo no soy prudente, entre otras cosas no estoy respetando a los otros partidos políticos. Sabemos adónde vamos, sabemos adónde queremos ir, tenemos toda la intención de ser a quienes les toque estar en la punta de esa fila, pero es una fila compuesta por seres humanos y por partidos políticos. Tengo de partir de la base del respeto de los tiempos de los otros partidos políticos y tengo que partir de la base del respeto a los seres humanos que integran esos partidos políticos. Hacia dónde vamos creo que todo el mundo lo tiene meridianamente claro; cuándo vamos, hay que conjugar los tiempos del PN con los tiempos de otros partidos. Le sería más sencillo al partido arrancarlo cuando yo cuelgue el teléfono después de esta nota, pero es necesario hacerlo cuando todos estemos preparados y prontos.









