
EC —Pero acá se está dando la paradoja de que el cemento que fabrica Ancap es mucho más caro que el cemento de la región y eso lleva para arriba los precios de todo el mercado.
SS —El pórtland ha venido perdiendo menos plata año a año, lo cual ya es positivo en sí mismo; debe caminar hacia un cero, a un empate por lo menos. Los números son un poco más caros, pero porque tenemos tecnología más vieja, la competencia a nivel nacional tiene mejor tecnología que Ancap y eso encarece la producción.
EC —El comunicado de Ancap que se dio a conocer esta semana es muy claro en cuanto a cómo percibe el nudo del problema. Dice: “La mano de obra por tonelada producida de cemento de las plantas de Ancap está fuera de cualquier rango de benchmarking internacional. Se han encargado estudios independientes que han analizado la forma de trabajo y recomendado dotaciones de personal menores de las actuales, así como la introducción de mejoras en los equipos que permitan su uso en forma más eficiente”. ¿En eso ustedes están de acuerdo?
SS —En que se precisa mejorar los equipos, sí. Se precisa mejorar urgente los equipos, se precisa instalar el horno 3 en Paysandú, se precisa mejorar la molienda, se precisa modernizar las plantas. Vamos a separar en el tiempo: en el 2005, cuando asume el Frente Amplio, el pórtland tuvo inversiones que hacía 50 años que no tenía, las plantas de pórtland se caían a pedazos. Le falta, pero ha mejorado un montón en los últimos 13 años. Eso es lo que también da que tiene que seguir el avance tecnológico, debe seguir, porque no estamos acompasados con la competencia a nivel nacional y mucho menos en Turquía o en China, donde producen más barato porque tienen una desregulación laboral importantísima, los trabajadores están en regímenes que gracias a la lucha sindical en Uruguay hoy no existen o si existen es algo muy mínimo. Entonces sí, a veces lo que encarece es que en otros países la desregulación es muy grande.
EC —Estábamos hablando de lo que pasa en Uruguay y de lo que Ancap entiende que hay que hacer. ¿En cuanto a la cantidad de personal? Coinciden en que es necesario renovar los equipos, pero en cuanto a personal, ¿ahí está el problema?, ¿ahí está la diferencia?
SS —No, ahí no está la diferencia. Ahí está la diferencia con el directorio de Ancap, no está el problema del cemento. Nuestro personal ha tenido que trabajar 12 y 14 horas muchas veces porque no alcanza la gente para prender con seguridad para manejar los equipos con criterios serios de seguridad, no los criterios que para fuera dice Marta Jara y para dentro hace funcionar a Ancap. Con criterios de seguridad nuestros compañeros han trabajado 12 y 14 horas. En Minas tuvimos un acuerdo que duró unos cuantos meses con el directorio de Ancap de pasar gente del laboratorio técnico a producción y tuvimos compañeros metidos meses dentro de la planta, no descansaban.
EC —Ahí está, eso es lo que ocurrió en estos tiempos. Un estudio de Ancap y la Cámara de Industrias concluyó que se podía reducir el número de operarios en las plantas de producción y redistribuir el personal. En 2016, el directorio y Fancap llegaron al acuerdo para trasladar funcionarios de mantenimiento a operaciones. Se fue prorrogando este acuerdo hasta que a principios de este año el sindicato reclamó el ingreso de más personal. Allí empezaron las diferencias sobre cuántos empleados deben permanecer por turno y por eso desde el 9 de febrero la planta está sin actividad.
SS —La planta está parada porque precisaba algún tipo de reparación. Se aprovechó que en su momento no se puso el horno a funcionar por falta de personal, que fue una decisión de Ancap, para hacer las reparaciones que se tenían que hacer en la planta. La planta está parada por reparación.
EC —¿La planta no está parada por una decisión del gremio?
SS —Cuando se paró la planta fue por reparación.
EC —¿Y ahora? ¿Y después?
SS —Ahora no se ha podido prender porque no tiene personal suficiente, para prenderlo hay un criterio de seguridad. Yo no voy a dejar que la industria privada en este país, que ha pateado cuando hemos tenido leyes que protegen a los trabajadores, haga lo mismo en el ámbito estatal, que diga “podemos funcionar a cualquier costo”, no. El costo de la seguridad para nosotros es importante.
EC —O sea que después sí está parada por decisión del gremio.
SS —Dos cosas muy lindas. Ancap saca este comunicado anteayer. Ese mismo día tres horas antes los compañeros de la asamblea de Minas habían aceptado la propuesta del directorio. Creo que a las dos horas de que terminó la asamblea ya Ancap sacó ese comunicado. Eso es una provocación del directorio, cuando veníamos negociando, el sindicato acepta la propuesta del directorio, y es más, la resolución decía “a partir de hoy día en la noche el horno ya puede empezar a funcionar”, como estaba en la propuesta.
EC —Se había encendido el horno y hubo que apagarlo.
SS —Porque no hay personal suficiente. Pero acá hay criterios, primero hay ciertos criterios de seguridad que hay que respetar. Y el criterio de dotación estaba acordado a nivel tripartito, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Ancap –la misma Ancap que dice todo esto acordó en el MTSS– y nosotros. Pero no solo eso, eso se remonta a más atrás. Cuando firmamos un acuerdo tripartito en diciembre de 2016 con Ancap, acordamos que iba a haber 30, 40 ingresos en nuestra cementera, y si llegamos a 10 es mucho. Ancap viene incumpliendo ya desde antes. Si Ancap hubiera cumplido con lo que debería haber cumplido y hubiera hecho los cambios en la gestión real que debería haber… la tercerización que hay en la industria cementera es gigante y los costos que eso le genera a Ancap… yo invito a que se averigüen esos costos. Porque la tercerización indica que el trabajador trabaja en peores condiciones que si fuera funcionario de Ancap y encima hay un patrón dueño de una empresa que se lleva todas las ganancias por no hacer nada, porque no hacen nada.
EC —¿Usted dice que eso es el nudo de la cosa, que ahí está la causa de la ineficiencia?
SS —La mayor cantidad de dinero…
EC —¿A qué se refiere con tercerizaciones?
SS —Tercerizaciones son los compañeros que trabajan que son del Sunca, de la construcción, que están en el sacado. También el tema de la logística del pórtland hoy la tenemos privada; teniendo la posibilidad de tener una AFE o la posibilidad de hacer la logística por nuestros propios medios, la tenemos privada. La comercialización, Ancap debería tener una política de comercialización mucho más agresiva.
EC —Capaz que podemos ir a una visión más global de la cosa tomando como base lo que dijo Esteban Valenti en la mesa del 5 de abril cuando se refirió a este asunto porque se había difundido el balance 2017 de Ancap. Señalaba: “Cementos Artigas produce por año la misma cantidad de cemento que Ancap –o sea, la compañía privada produce básicamente lo mismo–: unas 460.000 toneladas. Pero, vendiendo al mismo precio que fija Ancap, en el año 2016 la empresa privada ganó US$ 30 millones y la División Pórtland de Ancap perdió US$ 27 millones. Y en cuanto a la cantidad de empleados, la proporción es cuatro a uno a favor de Ancap”. ¿Qué dice de ese diagnóstico?
SS —Primero, que no producimos lo mismo porque no producimos la misma cantidad de tiempo en el año. Las plantas no funcionan la misma cantidad de tiempo. Básicamente por la cuestión tecnológica, los equipos nuestros cada tanto terminan parando automáticamente por cuestiones de que están mal y de mantenimiento y de mala política de mantenimiento. Entonces no podemos llegar a producir lo mismo. Después, es real que tenemos más personal que la competencia, pero es el personal mínimo necesario. A ningún compañero le ha gustado estar los últimos cuatro o cinco meses 12 horas de lunes a domingo, todos querían trabajar ocho horas e irse a su casa a hacer su vida.
EC —¿Cómo es esto? ¿Ancap tiene más personal que la empresa privada y ustedes entienden que todavía debe aumentar ese personal?
SS —Es que debe aumentar. ¿Cómo me explicás que vos con el personal que tenés tengas gente haciendo horas extras durante meses para que la planta funcione? Primero, acá hay cosas que fallan, no solo falta personal, falla la organización del trabajo, viene fallando desde hace tiempo. Cuando Ancap en algún momento habló de los famosos jardineros, podemos reconocer que podrían llegar a ser demasiados, que capaz que deberían haber estado en la producción.









