
EC —En la mesa redonda de esta noche que organiza el sector Batllistas se hablará de política, de economía. Usted y Lucio Cáceres serán quienes se encarguen de los aspectos económicos. ¿Usted concretamente por dónde va a ir?
IA —La situación actual es bastante clara. El país está con un déficit no solo fiscal, estamos con un déficit en materia de educación que nos traba el futuro de manera total. Y cuando uno habla de pobreza medida por una sola variable, por el lado del ingreso, las estadísticas muestran que cayó, pero cuando uno ve los indicadores de necesidades básicas insatisfechas no se movieron. Por lo tanto la pobreza no es solo el ingreso, todos lo sabemos, lo sabemos históricamente, y uno hoy ve que se precisa una política mucho más integral para atacar de verdad de raíz la pobreza estructural para el futuro. Y no es solo estadísticamente, yo antes daba una prestación en especie y ahora la doy monetaria entonces aparece como un ingreso, entonces mejoro el ingreso; eso es estadístico pero no es real. Entonces una propuesta integral: los CAIF, que nacieron con el PC en la vuelta a la democracia, apuntaban a eso; la reforma educativa de Rama apuntaba a eso. Decimos de Rama porque fue el que la encabezó y el que peleó por ello. Tiene que haber una actitud integral.
El Estado hoy está muy gordo, con mucha grasa, sin ningún músculo. Ya en el plan de gobierno del 2014 el PC planteó algo de esto, que hay que volver a darles cierta autonomía a los centros, a los directores de los centros una autonomía mayor y recursos atados a determinados resultados. Ese es el centro de la historia. Es más, hoy existe un mecanismo de donaciones que se descuentan de impuestos, la ley debe de tener cerca de 20 años, fue mejorada durante la administración del FA, no tengo la más mínima duda de decirlo. Creo que hay que ir un paso más, siempre con los límites que pone el Poder Ejecutivo, porque el Poder Ejecutivo le pone límites en el presupuesto y demás, pero si queremos un control verdadero de la sociedad civil sobre los resultados a mí no me importa que en vez de descontar el 82 % de impuestos sea el 100 %.
EC —Para fomentar donaciones que permitan que haya más, por ejemplo, liceos Impulso, Jubilar, institutos en este caso secundarios, privados, pero abiertos.
IA —Son públicos de gestión privada. Donde los donantes controlen, participen. Es como una asignación privada del gasto público.
EC —Desde este espacio se propone que ese camino se profundice, que esa herramienta se deje volar.
IA —Sí, pero directamente, no necesariamente tienen que ser públicos de gestión privada, pueden ser escuelas y liceos públicos donde los directores manejen eso. Con un consejo de padres, como teníamos antes, con la comisión de fomento. No necesariamente tiene que ser privado –que para mí no es privado, pero no importa–, los mismos institutos públicos con un control mucho mayor. El punto clave ahí está en lo que pasaba cuando yo era niño, en el fondo las comisiones de fomento, de padres hablaban con los directores y los directores tenían un manejo muy importante de las escuelas. Así funcionaban y así salimos todos de las escuelas públicas y de los liceos públicos en Uruguay. Entonces es casi casi ir a las fuentes en ese aspecto.
EC —Yo pensé que usted me iba a hablar de comercio, de rendición de cuentas…
IA —También el tema del comercio está bastante claro. Una parte del gobierno, el ministro de Economía, el canciller, incluso el presidente de la República, dice “precisamos fomentar los acuerdos comerciales, precisamos ir más a la libertad de comercio”. Está claro que no lo logran porque en el Parlamento no consiguen que se apruebe un acuerdo con Chile que es casi la nada absoluta. Yo me pongo a pensar: si llegamos a acordar con la Unión Europea –que ojalá se dé–, no sé cómo se vota, si el FA va a trabar lo de Chile no sé cómo hacemos para sacar lo de la Unión Europea. Ese acuerdo previo a las elecciones también hay que fomentarlo. Si hay una alternancia de gobierno o si el gobierno sigue siendo del mismo partido pero ya no con mayorías hay que buscar la manera de lograr que eso se pueda hacer.
Además ahora en el Mercosur se ha abierto una ventana porque tanto Argentina como Brasil están viendo que precisan algo parecido, y sobre todo Argentina creo que va a buscar la manera de tener más libertad para hacer acuerdos particulares. Así como nos colamos con México en su momento por una rendija, deberíamos aprovechar ahora esa ventana, porque ahí le va la vida al país, eso está bastante claro. En el comercio y la competencia le va la vida al país; así como estamos, encerrados, tenemos costos aumentados, ineficiencias por todos lados que no nos conducen a nada.









