
EC —¿Cuál es el panorama hoy? No hay ningún precandidato proclamado formalmente.
JM —No hay ningún candidato proclamado formalmente.
EC —Pero el nombre Daniel Martínez se da como un hecho.
JM —Sí, se da como un hecho. No estoy diciendo que lo sea, estoy diciendo que objetivamente, en términos descriptivos, se da como un hecho.
EC —¿Y es un hecho que va a haber por lo menos dos precandidatos? Porque para el PCU el escenario ideal sería que el FA llegase a las internas con una fórmula ya armada, terminada y de consenso.
JM —Creo que esto es parte de las conversaciones. Me consta que el PCU, y algún otro sector dentro del FA también, tiene esa posición de ir a un candidato único de consenso, es una postura histórica del PCU. Va a haber que verlo. Esto es más análisis político que opinión, que lo que uno piensa que es lo mejor, pero tengo la sensación de que va a haber más de un candidato o candidata en la disputa interna. Ahí hay un tema de valoración de qué es lo más conveniente. Si le hace bien al FA tener competencia electoral en junio o le sirve más tener un único candidato.
EC —Y en esta cena de confraternidad de la semana pasada, ¿se habló algo de esto?
JM —No, no de eso. Obviamente, si Juan o María van estuvo en la conversación, quién puede ser, quién puede dejar de ser, pero no era el objetivo de la cena. Se habló de muchas otras cosas, pero no estuvo esa valoración.
EC —¿Cómo ve esto de que parece que todo gira en torno a Mujica? Porque esa es la sensación que queda de estos días: a él recurrió Astori hace dos semanas para evaluar si sigue adelante con su idea de competir en la interna, y después fue él, Mujica, quien fue lanzando nombres, uno tras otro, el último de ellos y ya con mucho énfasis el de Ernesto Murro.
JM —Mujica es un político de una enorme trayectoria en este país, de un peso político enorme. Además representa al sector mayoritario del FA, o por lo menos al que fue el sector mayoritario en las últimas dos elecciones. El caudal electoral de Mujica per se es enorme, entonces es natural que tenga un peso grande en la discusión, en el manejo de quién puede ser candidato. Y su sector además, junto con otros, va a intentar buscar un candidato que represente; el Frente es una coalición de sectores en la que los sectores mismos empiezan a posicionar personas que les parecen que pueden ser las mejores para esa candidatura. Y no necesariamente coinciden todos. Es un fenómeno natural. El PN tiene tres, cuatro candidatos probables; el Partido Colorado (PC) todavía estamos viendo, pero no es significativo su caudal electoral, no parece estar en la conversación de la decisión electoral. Entonces no me sorprende que tenga un peso grande la actuación de Mujica, es un político de un peso enorme en la sociedad uruguaya.
EC —¿Cómo vio la instalación del nombre de Ernesto Murro?
JM —Muy bien porque tengo un enorme aprecio por el ministro de Trabajo, creo que es una persona sumamente seria, con una trayectoria política sumamente destacada, creo que es un hombre sumamente inteligente, con una claridad ideológica destacable, creo que es un hombre muy valioso.
EC —Sí. Pero llama la atención que se lance un nombre como ese, que arranca cuestionado. Pesaría sobre él el impedimento constitucional del artículo 195 de la Constitución, que establece que los directores del BPS no pueden ser candidatos hasta que transcurra “un período de gobierno desde su cese”.
JM —El inciso 2 del artículo 195 limita a los directores del BPS, una norma constitucional que es perfectamente […].
EC —¿Tiene sentido poner en juego un nombre que ya de pique genera esa controversia?
JM —El nombre de Ernesto Murro estaba desde antes, era uno de los nombres que se venían barajando. Reconozco que la opinabilidad de la interpretación del inciso 2 del artículo 195 genera un problema, es indudable. Sería tapar el sol con el dedo decir “no pasa nada, es igual”. Creo que es opinable la interpretación que se hace del artículo 195, no creo que haya una sola biblioteca, como dice Risso Ferrand, hay más de una, la prueba está en que es opinable. Sin duda este es un elemento que hay que tener en cuenta.
EC —¿No es un problema tirar un nombre así, que arranca con ese nivel de polémica, y que a su vez dentro del FA tampoco es que reúna un consenso tan amplio, ya que en el astorismo no se llevan bien con Murro?
JM —Son dos preguntas distintas. Si reúne o no los consensos, justamente el tema es que no hay un candidato que reúna todos los consensos. Es un hecho, no hay un candidato cantado. En el período anterior el FA tenía un candidato cantado, que era quien hoy es el presidente de la República, Tabaré Vázquez; le hace competencia, creo que bien, la hoy senadora Constanza Moreira, van a una disputa electoral que claramente se decanta por Tabaré Vázquez. Era un candidato cantado. Hoy no hay un candidato cantado, no hay ese liderazgo, creo que estamos en un momento de cambio en la política de los liderazgos, no solo en la izquierda. Tal vez el PN sea el que menos renueve los liderazgos, son los mismos, la misma discusión que teníamos hace cinco años la tenemos exactamente igual hoy en el PN, con algún agregadito.
EC —Hay […], el movimiento de los intendentes, la posibilidad de Verónica Alonso.
JM —Ahí está. Pero después la lógica de la competencia interna aparece claramente entre los dos mismos candidatos que teníamos hace cinco años y en la interna de junio de 2014. Entonces, al no haber un candidato cantado, parece lógico que haya diferencias entre los sectores o puntos de vista en cuanto a quién puede el mejor candidato. Creo que eso está dentro de las reglas de juego. Los sectores se van posicionando, van proponiendo o van viendo quién puede ser. Y no se encuentra fácil.
EC —Pero es raro este sistema de tirar nombres, uno de los cuales como que ya se gasta a los tres o cuatro días.
JM —Espere un poquito: ¿quién tira nombres? Los dirigentes políticos discuten posibles nombres, no es un tirar nombres. Es “a mí me parece que este puede ser un buen candidato”; voy y hablo con los otros sectores a ver qué opinan. Estamos de acuerdo o no, pero no es una “danza de nombres” ni un “circo de nombres”, como se planteó el jueves acá en La Mesa de En Perspectiva. La danza se arma por las publicaciones; que los dirigentes discutan “¿te parece este?”, “yo creo que este puede ser”, “vamos a chequear este otro” me parece que es el proceso natural para la definición de nombres.









