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Entrevista, lunes 25 de junio: Ernesto Agazzi

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EC —Después de este plenario, ¿qué posición va a adoptar, va a mantener el FA en el futuro con respecto a otras negociaciones que el Uruguay tiene en curso en la inserción internacional?

EA —El 5 de mayo definimos un documento que marca hasta el 2020 con mucha precisión los distintos componentes de los tratados de liberalización comercial y cómo hay que analizarlos. Hay algunos elementos integrantes de estos tratados con los que vamos a ser muy cuidadosos. Entrando en los detalles técnicos: el trinquete es una cosa muy negativa para los países en desarrollo, el statu quo también es muy negativo, y preferimos que se negocie por listas positivas y no por listas negativas. Estamos siendo cuidadosos y críticos con los formatos con los que vienen los TLC, de acuerdo con tratados comerciales, pero tratados comerciales que defienden el trabajo nacional y el interés nacional en las relaciones internacionales. No tenemos más remedio que poner mucho cuidado en el comercio internacional porque somos un país que produce mucho más de lo que consume, de todas las cosas. Pero entonces que no sea cualquier tratado que nos venga etiquetado, predeterminado por los centros de poder internacional. Es un documento largo, de muchas páginas, y está en la página del FA, el que lo quiera mirar puede bajarlo. Pero vamos a ser muy cuidadosos en el futuro, por lo menos hasta el 2020, con estos tratados.

EC —Y ahí viene la precisión importante. Usted dice “vamos a ser muy cuidadosos”. ¿Qué consecuencias va a tener ese análisis que el FA haga a partir de ese documento de esas nuevas negociaciones? Dice La Diaria esta mañana que dentro del oficialismo no hay consenso sobre el alcance de ese documento, sobre la consecuencia práctica. Por ejemplo, el senador Yerú Pardiñas, del Partido Socialista, sostuvo que el documento solamente marca la posición del FA y que el gobierno tiene línea abierta de definición y de trabajo.

EA —Eso pasa con todo. Nuestros compañeros frenteamplistas que están en el gobierno tienen los lineamientos que da la fuerza política, pero hay una independencia relativa dentro de un mismo partido político para ir resolviendo las cuestiones cotidianas que se van presentando. Eso pasa con todo, no es ninguna novedad que pase con esto. Pero acá hay criterios políticos generales, si tenemos frente a nosotros un TLC con Hungría es muy distinto que si tenemos un TLC con Estados Unidos. Son economías distintas y los acuerdos tendrían impacto diferente en nuestro aparato productivo y en el trabajo nacional. Nuestra obsesión es defender el trabajo de los uruguayos y el valor agregado de nuestra economía. Eso es lo que vamos a hacer.

EC —¿Qué quiere decir? ¿Que ustedes van a hacer advertencias al gobierno si entienden que la forma como se está negociando es incompatible con ese documento?

EA —El FA no es el gobierno, nosotros no le hacemos advertencias al gobierno. El FA es un partido político, tomaremos decisiones políticas. Tenemos nuestro ámbito, lo tenemos bien claro. El Frente no está gobernando, el Uruguay no está gobernado por el Plenario del FA, como algunos sostienen. En el FA tomamos posiciones políticas. Alguna vez la posición política que tomamos como fuerza política no es la que nuestros compañeros gobernantes llevan adelante, por motivos de distinta naturaleza. Eso puede pasar siempre. Pero en este caso es un tema tan sensible y con tanto cuidado que estamos seguros de que nuestros compañeros que tienen responsabilidades de gobierno van a tener muy en cuenta las decisiones políticas que tome su partido.

EC —Usted decía que no habían tenido quejas del gobierno, planteos por la demora que venía teniendo este tema del TLC con Chile en su análisis dentro del FA. Desde la audiencia me recuerdan que el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, sí se quejó en varias ocasiones y lo hizo de forma pública a propósito de ese manejo de los tiempos.

EA —Él había firmado el acuerdo y además es un actor convencido de estas cosas. Yo entendí siempre que políticamente era correcto entender cuál es la realidad de Nin Novoa. Él no era el ministro de Desarrollo Social o de Transporte y Obras Públicas, él era el que había firmado esto junto con el presidente de la República. Así que es razonable que al interior del Poder Ejecutivo, que es un mar muy amplio, haya habido distintas expresiones.

EC —Pero ese planteo sí había existido.

EA —Sí. En realidad lo que yo leí del señor canciller fueron argumentos a favor de apoyarlo, como lo había apoyado el gobierno, pero no una queja al interior orgánica. Nunca recibimos una queja ni directa ni indirectamente del señor ministro de Relaciones Exteriores, fue muy respetuoso en esto. Pero dio su punto de vista, lógico.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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