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Entrevista, martes 17 de julio: Andrés Cerisola

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EC —Eso fue hace relativamente poco.

AC —Sí, hará unos cuatro o cinco años.

EC —¿Qué otros debes, qué otros puntos débiles tiene el clima de inversión en Uruguay hoy?

AC —Desde el punto de vista de lo que fue una fortaleza durante la etapa de mayor desarrollo de la inversión extranjera, que fue la modificación que realizó el ministro Astori en su primera gestión del régimen de promoción de las inversiones, ese régimen pasó de ser algo muy discrecional a ser algo muy reglado. Eso es bueno porque le da transparencia al sistema; de hecho había sido muy bien pensado en cuanto a los incentivos, más allá de que los incentivos pueden optimizarse. En cierto momento Uruguay pasó a tener un nivel de inversión extranjera muy alto y creo que el gobierno empezó a sentir críticas sobre los incentivos que estaba dando a la inversión, que era extranjera, era la inversión en general, y empezó a revisar ese paquete de incentivos de forma de hacerlo cada vez más austero.

EC —Desde dentro del oficialismo se le reclamaba al gobierno recaudación, que se estaba perdiendo recaudación, que se estaba siendo demasiado generoso.

AC —Sí… No sé si era una preocupación fiscal o una preocupación más ideológica.

EC —Algo de eso, una mezcla de las dos cosas.

AC —Porque en general la gente que hacía esa crítica no es la que está más preocupada por la estabilidad fiscal, creo que aprovechaba una oportunidad para criticar políticamente al Ministerio de Economía. En definitiva, ahí el nivel de innovación que se había visto en el esfuerzo por atraer inversión extranjera se detuvo, tal vez retrocedió un poco.

También hubo una inversión extranjera importante en Uruguay en lo que tenía que ver con las energías renovables. Fue un componente importante de la inversión extranjera durante los años de reconversión de la matriz energética uruguaya. Pero por un lado llegó un momento en que ya había suficiente energía en Uruguay y ese tipo de inversión ya no era necesario, y por otro lado no hubo una visión de buscar el relevo de ese tipo de inversión con otro tipo de inversión tal vez similar que pudiera seguir atrayendo al mismo tipo de inversores.

EC —Ese rubro fue muy exitoso, es más, ha colocado a Uruguay como ejemplo en la materia. ¿Cuál pudo haber sido el relevo?

AC —Estamos hablando de inversores que tienen un perfil de inversión en infraestructura, inversiones que son muy intensivas en capital, que tienen retorno de mediano plazo o largo plazo, en general con un nivel de rentabilidad no tan alto como en otras inversiones, pero con una alta seguridad. Las inversiones en infraestructura en general cumplen con ese tipo de condición y Uruguay tiene mucha necesidad de infraestructura que no está satisfecha y que podría haberse procurado desarrollar en ese momento y no ocurrió. Ahora hay un proyecto vinculado o semivinculado a UPM 2, que tiene que ver con ferrocarriles. Es el tipo de inversión al que me refiero.

EC —¿La debilidad en materia de infraestructura es un contrapeso en el clima de inversión?

AC —Depende de la inversión, peo en general sí.

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