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Entrevista, martes 22 de mayo: Ana Salveraglio

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EC —No es fácil pasar en limpio toda la historia del BHU. En el año 2002 el banco suspendió los créditos para compra de vivienda nueva y edificación.

AS —Sí, el BCU lo inhabilitó para seguir dando créditos.

EC —Ahora en marzo retomó esas líneas con estos programas Podés Comprar y Podés Construir. ¿O ya había dado algún paso en esta dirección?

AS —Tenemos un crédito para reformar, pero no para construir.

EC —¿Qué características tienen las líneas de crédito nuevas?

AS —Le sugiero a la audiencia que entre a nuestra página, porque son muchas.

EC —Son varias y es difícil dar todos los detalles de cada una.

AS —Exactamente. Pero para destacar, en el préstamo para construcción, que era una línea que el banco históricamente daba, con el monto del crédito se puede comprar el terreno simultáneamente con el otorgamiento de la hipoteca. Hay un máximo de unos US$ 160.000, US$ 170.000 (es en unidades indexadas, UI) y hay que poner como garantía otra vivienda. Esa es la diferencia con respecto a lo que era antes, que se hipotecaba el pozo y después la construcción terminada. Ahora se tiene que poner como garantía una vivienda, otra vivienda, y una vez terminada la construcción se puede sustituir la garantía.

EC —Ese segundo inmueble es una garantía hipotecaria transitoria, digamos.

AS —Podría ser transitoria, porque la vivienda construida tiene que cumplir con determinadas características. En el caso de que pueda ser hipotecada la segunda, se puede liberar la primera.

EC —Algunos oyentes decían que son condiciones muy exigentes estas, que esto de requerir un inmueble distinto como hipoteca complica las cosas. Y evidentemente sí, en rigor algo complica. Y es que el banco tiene que tener más tranquilidad, más seguridad. De eso se trata.

AS —Claro, no sé exactamente la situación, pero estoy prácticamente segura de que en el mercado hoy no hay nadie que no exija la hipoteca de una vivienda si uno solicita un crédito para construir.

EC —Es un aprendizaje que el banco ha hecho de su propia experiencia.

AS —Sí, el banco durante muchísimos años, si bien dio soluciones habitacionales a la mayoría de las familias uruguayas, trabajó con cometidos que le fueron asignando los diferentes gobiernos sin darle los recursos necesarios y llegó a una situación, a principios de la década del 2000, de más de US$ 2.000 millones de pérdida acumulada.

EC —¿Qué porcentaje se financia?

AS —Es variable, el préstamo para construcción puede llegar hasta 80 % del valor de la vivienda a construir.

EC —¿En qué casos llega más arriba?

AS —En el caso de compra, si la persona es ahorrista puede llegar al 90 %. O utilizando el Fondo de Garantía de Créditos Hipotecarios, que administra la ANV, que también ayuda al ahorro de la persona que va a comprar. En ese caso también se podría llegar al 90 %.

EC —Dice un mensaje que manda Daniel: “Lástima que solo dan el 80 % para poder comprar un casa, cuando en Brasil, por ejemplo, dan el 100 %”.

AS —Es un riesgo altísimo. En algún momento el BHU dio el 100 %, cuando vendía alguna de las unidades que construía a pura cuota, pero es un riesgo muy alto.

EC —Para la compra de vivienda nueva o usada se lanzó el programa Podés Más. ¿Cuál es la diferencia con lo que veníamos comentando?

AS —La diferencia es fundamentalmente una bonificación en la tasa. Este es un plan promocional que hacemos festejando los 10 años de la vuelta al mercado del BHU y pensando en aquellas personas que en general o van a cambiar su vivienda o tienen un ahorro ya hecho que les permite solicitar un monto de crédito inferior. Entonces, la tasa de interés para estos casos es del 6 %, el plazo máximo es de 15 años y se llega a un 70 % del valor de la vivienda.

EC —Son condiciones más “exigentes” que las otras.

AS —En cuanto a relación deuda-garantía y en cuanto al plazo es más exigente.

EC —Por eso las condiciones son mejores.

AS —Es un crédito menos riesgoso.

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