
EC —¿Cómo evalúan el resultado de estos dos años? Ayer presentaron algunos números que sería bueno volcar y examinar. En las placas 15 y 16 de la presentación dicen que “la planificación de ingeniería de tránsito aplicada desde la inauguración del CGM está cumpliendo con el objetivo de ordenar la circulación haciéndola más fluida y homogénea. La programación de los semáforos permite reducir el número de las paradas y el tiempo en ellas. Esto genera comportamientos predecibles para todos los actores del tránsito, disminución de los tiempos”. ¿Qué datos avalan esta afirmación?
BG —A los dos años todavía no hemos hecho el estudio. Hicimos un estudio de línea base de ingeniería antes de empezar con el proyecto, lo hicimos entre marzo y mayo de 2016, cuando se estaba iniciando la implementación en la vía pública hicimos mediciones de los tiempos de viaje y de las demoras que ocurrían en los principales corredores. En esta primera etapa estamos interviniendo en seis corredores de Montevideo en la zona centroeste de la ciudad, y sobre cuatro de ellos hicimos mediciones al año, en marzo-abril del año pasado hicimos la misma medición, utilizamos un procedimiento de medir tiempos usando el sistema de vehículos flotantes, o sea un vehículo circula, hace las veces de un vehículo del tránsito y va tomando información de los segundos que demora en cada semáforo, del tiempo que demora de un punto a otro. Esa medición se reitera y se va evaluando a partir de otras herramientas de software que nos ayudan a tener valores.
En el primer año disminuimos las demoras y los tiempos de parada en un 25 %. Me parece que es una cifra importante. Si lo lleva a minutos, en un trayecto de 12, 14 minutos el tiempo bajó un minuto y medio, dos minutos; uno puede decir que no es nada, pero es mucho, porcentualmente es importate. Tenemos que tener en cuenta que tenemos arterias con una determinada capacidad, que la posibilidad de ensanchar o de agrandar esas arterias no va en línea con la velocidad a la que aumenta el parque automotor, entonces apuntamos a gestionar ese tráfico dentro de esas arterias de manera de tratar de darle fluidez, ordenamiento y buscar el objetivo de disminuir los tiempos de viaje. Ese es un objetivo, lo hemos cumplido y lo medimos. Todos los días en horas punta publicamos en la entrada hacia el Centro y a la salida en la tarde los tiempos estimados de viaje desde determinados puntos. Por ejemplo, en la rambla lo hacemos desde la zona del parque Rodó hasta la zona de Buceo, de Punta Gorda, y por la zona de avenida Italia lo hacemos hasta Batlle y Ordóñez, Hipólito Irigoyen, y damos los tiempos. Tenemos una evaluación y un registro histórico de cómo han sido esos tiempos y han venido disminuyendo. Disminuyen poco, sí, capaz que en un año vemos un minuto y medio o dos menos, pero es la medición que podemos hacer y asegurar que la mayor parte de los usuarios están teniendo esos tiempos de recorrido.
EC —En nuestra página web están algunas de esas tablas.
BG —Por ejemplo, hora punta vespertina por salida por 8 de Octubre, en días hábiles tenemos reducciones de entre 18 % y 20 %. 8 de Octubre es una arteria con mucho transporte público, es una arteria que en la hora punta está con una cantidad de buses muy intensa, entonces que reduzcamos el tiempo de traslado general –donde también está involucrado el transporte, por tanto el usuario del transporte también se ve beneficiado– en 18 %, 20 % me parece interesante.
EC —Según esta tabla, esa reducción se dio en un período de un año.
BG —Sí, estamos comparando una semana tipo de noviembre de 2016 contra la misma semana de noviembre de 2017. Esto tiene estacionalidad, en verano pasan cosas distintas, en vacaciones pasan cosas distintas, incluso a veces no medimos –si bien los sistemas automáticos miden permanentemente– y notamos claramente que los valores que medimos cambian. Como lo notamos en la vida real cada uno de nosotros.
EC —Vamos a la evaluación de otro parámetro en estos dos años, la siniestralidad. También presentaron números ayer.
BG —Sí. Acá trabajamos con información que nos vuelca la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) a partir de su registro de datos.
EC —No sé si presentaron números, lo que veo acá son unos mapas. En la zona de gestión del CGM se encuentra la mayor disminución de la siniestralidad del departamento. Entonces aparece un mapa, en el primer cuatrimestre del 2014 y en el primer cuatrimestre de 2018.
BG —Eso tiene un error, son cinco meses, enero-mayo.
EC —En la zona que controla el CGM se coloca en una fecha y en la otra la cantidad de siniestros graves y fatales. No hay números, lo que hay son gráficos. ¿Qué es en materia de cifras lo que ustedes constataron?
BG —No quisimos agregar las cifras, porque si no se pueden explicar más detalladamente generan un poco de polémica. Estamos visualizando que comparando los primeros cinco meses del año con los primeros mismos cinco meses del bienio 2014-2015, tenemos una reducción de 34 % de los siniestros graves y de 18 % de los siniestros fatales. Esto implica 20 personas menos fallecidas en el tránsito en los primeros cinco meses en todo el departamento de Montevideo. Usamos un bienio que llega a 2015 y no usamos 2016, porque en 2016 comenzamos la implementación de estos sistemas en forma gradual, empezamos por la rambla, seguimos por avenida Italia, después por 8 de Octubre, después fuimos a bulevar Artigas, entonces se empezó a generar una situación de cambio en la conducta a partir de 2016 a lo largo del año. En una gráfica que no adjuntamos acá pero que pusimos en la presentación de fin del año pasado es increíble ver lo que pasaba en un punto de fiscalización que es rambla y Costa Rica, en Carrasco, frente al hotel Sofitel, cuando pusimos el equipo. Nadie sabía nada pero nosotros ya estábamos midiendo –no sancionando–, y cuando la gente empezó a descubrir que se prendía un flash y sacaba fotos empezó a ponerse nerviosa, y cuando dijimos “a partir de hoy –el 10 de diciembre de 2016– comenzamos a fiscalizar y a multar” fue impresionante la caída, pasamos de 3.000 multas mensuales por exceso de velocidad al orden de 400, 500.
[…] La gente era consciente de que no estaba o respetando el semáforo en ese lugar o de que estaba pasando la velocidad y empezó a colocarse al límite. Bajamos al 10 % de lo que estaba sucediendo en los meses anteriores. Eso ocurrió en seis meses del año 2016.
EC —¿Y de ahí en adelante qué ha pasado en ese lugar?
BG —Es uno de los puntos donde mantenemos el equipo permanentemente, porque lo usamos para testeo, como piloto. Y se ha mantenido una meseta del orden de 250, 300 infracciones mensuales de no respeto de luz roja y unas 500, 600 infracciones de velocidad.
EC —Y en cuanto a tránsito más seguro ustedes mencionan un ejemplo concreto, el de Coimbra y Motivos de Proteo o rambla y Motivos de Proteo, yendo para fuera, el cruce que hay antes de subir Coimbra.
BG —Un punto donde lamentablemente ha habido muchos fallecidos y siniestros graves. Hay problemas de configuración allí, hay problemas geométricos, hay una bajada importante, se excede la velocidad, después hay una curva.
EC —Los problemas de siniestralidad se dan, si entiendo bien, en la senda hacia el Centro.
BG —En la senda hacia el Centro, allí se provoca el corrimiento de sentido de muchos vehículos, que se van hacia las palmeras que tenemos a mano derecha –que entiendo personalmente que no deberían estar ahí, pero esa es otra discusión interna dentro de la Intendencia–, y eso ha generado cambios de carril. El cambio de carril es un accidente gravísimo, es un choque de frente, el peor que te puede pasar. Eso por suerte y gracias al control de ese punto ha disminuido a cero desde abril de 2017 no tenemos incidentes en ese punto. Con lo cual la medida de mostrar que está el equipo ahí, que está controlando y en ambos sentidos –que es una cosa que muchas veces la gente no entiende, pero que yo reitero: controlamos en ambos sentidos, los equipos tienen condiciones para medir en ambos sentidos; es más, podrían medir hasta velocidades distintas en ambos sentidos– ha hecho disminuir notoriamente la siniestralidad en ese punto, a tal punto que no hemos tenido ningún incidente grave ni fatal en un año y cuatro meses.









