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Entrevista, miércoles 25 de abril: Javier Miranda

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EC —Pero resulta que en este capítulo en particular, el del comercio exterior y la inserción internacional de un país, como lo han destacado varios analistas en estos últimos meses, el tiempo que se pierde es grave. Porque mientras tanto hay otros países y bloques comerciales que están negociando acuerdos que implican que competidores nuestros obtienen ventajas comerciales en tal mercado o en tal otro. Y nosotros pasamos meses y meses, un año y pico, ya casi dos años, sin tomar una decisión sobre este, que es un tratado que ya está firmado por los presidentes. ¿Entiende por dónde voy?

JM —Sí, lo entiendo. Pero, primero, el hecho de que haya sido firmado por los ejecutivos de los Estados no implica ratificación del tratado ni ratificación automática del tratado. Hay un procedimiento institucional que está establecido por la Constitución y hay que respetarlo.

Segundo, ¿cuáles son los tratados en que nuestros competidores avanzan tan rápido? Si los especificamos uno a uno, está bien. Yo francamente creo que demorar un año en un tratado con Chile en materia de servicios, que es el que está en cuestión, porque tenemos liberalizado el mercado con Chile por otro tratado, por otro acuerdo comercial de bienes, no es demasiado. Este es un tratado de servicios que sería complementario del anterior, que liberaría algunos de los servicios. Insisto, no creo que sea demasiado complicado para Uruguay el hecho de que el tratado se demore un año más, un año menos. De hecho, Chile tampoco lo tenía aprobado, lo acaba de aprobar la Cámara de Diputados hace 72 horas, una cosa por el estilo.

EC —Pero mientras tanto están latentes otras objeciones con respecto a otros tratados comerciales en negociación. Pienso en el propio tratado Mercosur-Unión Europea…

JM —Ese es el ejemplo que le iba a poner.

EC —… que lleva no sé cuántos años de conversación y ahora despierta resistencias dentro del FA. Y la posibilidad de un tratado con China, que este gobierno impulsó en su momento, que no se sabe si se va a lograr, también genera resistencias.

JM —Vamos despacio. En el caso del tratado Mercosur-Unión Europea el principal problema de demora lo tenemos en la Unión Europea. El proceso de negociación con la Unión Europea ha sido sumamente complejo porque Unión Europea pone condiciones que son inaceptables para el bloque regional. Ahí no hay un problema del FA, ahí hay un problema propiamente de la negociación en particular de la Unión Europea y de los subsidios europeos a los productos agrícolas. Esa es la gran discusión histórica con la Unión Europea, con quien tenemos una enorme afinidad política y de visión del mundo, pero no logramos acuerdos comerciales razonables.

EC —Eso es absolutamente cierto, pero mi pregunta es: ¿los criterios con los que está negociando el gobierno uruguayo dentro del Mercosur con la Unión Europea son aceptables por el FA? Porque da la impresión de que ahí está el problema, que cuando aparezca el texto en el FA van a aparecer grupos que van a decir por qué incluyeron esto, por qué incluyeron lo otro. Da la impresión de que por lo menos el FA, no sé si pasa con todos los partidos de gobierno del mundo…

JM —No, porque los demás partidos no discuten […].

EC —El FA le está exigiendo mucho en esta materia a su propio gobierno.

JM —Está bien, es razonable, bueno sería que los partidos de la oposición también le exigieran mucho al gobierno. El problema es que los partidos de la oposición ni siquiera discuten, simplemente se posicionan políticamente para generar “ay, hay una crisis en el FA, las divisiones del FA le impiden gobernar”. Dígame, ¿dónde está la discusión en el Partido Colorado (PC) sobre el tema este, del Partido Nacional (PN)? No se da, porque no hay ese debate. Justamente, lo que tiene el Frente es que discute. Y hay distintos posicionamientos, sí, el FA es una coalición que tiene distintos puntos de vista. Hay que lograr la síntesis de estos puntos de vista.

EC —Y si entiendo bien, este documento que van a considerar en el plenario, que fue elaborado por una comisión interna, va a establecer pautas para esas negociaciones de ahora en adelante.

JM —Probablemente.

EC —¿Es eso?

JM —Probablemente. Es un documento elaborado por un grupo de trabajo, es propiamente un documento de trabajo que encomendamos para llevar adelante el proceso de discusión, no solo del tratado con Chile y el tratado de patentes, sino en general de la inserción económica internacional, porque somos conscientes de que hay puntos de vista disímiles. Entonces queremos provocar la discusión para llegar a una síntesis política de cuál es el posicionamiento del FA. Este documento, que no está aprobado, en algunos puntos tiene alternativas de negociación, fija algunos criterios generales de cómo entiende el FA que debería ser llevada adelante la negociación en materia de inserción comercial internacional. Ese es el posicionamiento del FA, y el gobierno después actúa.

EC —Claro, pero si entiendo bien, lo que se busca es que de ahora en adelante el gobierno del FA tenga un marco establecido por el FA para moverse en esas negociaciones.

JM —Correcto. Le da una pauta de qué piensa el FA y cómo piensa que actúa, y en consecuencia le está diciendo al gobierno: “Por este camino estamos dispuestos a respaldar las negociaciones, creemos que este es el camino que tienen que seguir las negociaciones”. Esa es la función de los partidos políticos.

EC —Según el resumen que plantea La Diaria hoy, el documento indica que “Uruguay debe privilegiar la integración regional, sostiene que el Mercosur sigue siendo un espacio clave para la inserción del país. En la negociación de acuerdos comerciales se señala que estos deben servir tanto al sector agroexportador como al industrial y al mismo tiempo respetar el medioambiente y los derechos humanos y laborales. Establece cómo debe ser la negociación, deberá estar respaldada por estudios previos que analicen sus impactos, y se deberá promover la participación de la sociedad civil en el transcurso de la negociación. Sugiere implementar mecanismos de seguimiento de los acuerdos y su impacto en los derechos de la población…”. Va por ahí la cosa.

JM —Sí; es bastante razonable todo lo que dice el documento. En particular con el tratado con Chile, el tratado con Chile tiene una serie de normas laborales que creo que son beneficiosas para los trabajadores chilenos, porque en Uruguay el nivel de desarrollo de los derechos laborales es mayor que en Chile. No genera ningún problema ni de soberanía ni de disminución de derechos para Uruguay; al contrario, creo que es muy beneficioso: norma de derechos humanos, norma de género, norma de pymes. Me parece bien que se generen estas orientaciones, los puntos de vista del partido respecto a cuáles son los criterios con los que deberían llevarse adelante las negociaciones internacionales.

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