
EC —Después estará la discusión sobre si el gobierno se atiene o no a esos lineamientos.
JM —Por supuesto, porque partido y gobierno son cosas distintas. Pero claramente el partido que es el partido de gobierno dice “este es nuestro punto de vista y vamos a respaldar los tratados que sigan estos procedimientos”.
EC —Vamos al otro punto, el acuerdo comercial con Chile. Con respecto a ese acuerdo, que está pendiente de aprobación en el Parlamento, hay posiciones muy divididas. ¿Qué es lo que usted vaticina? ¿Se saldrá del plenario con una posición a favor o en contra?
JM —No sé, no me animo a decirlo.
EC —¿Cuál va a ser el resultado?
JM —Es parte de la discusión. Estamos conversando, estamos buscando la síntesis política, estamos buscando los acuerdos para llegar al plenario con el mayor grado de acuerdo posible, lo cual me parece natural. Es la aprobación de este documento con estos lineamientos seguramente hacia el futuro, y es indudable que está en discusión la aprobación o no del tratado con Chile y del tratado de patentes. No sé si el plenario finalmente va a decidir mandatar a los legisladores a votar en tal o cual sentido, francamente no lo sé.
EC —Un par de precisiones. ¿Cómo se toma esa decisión?, ¿con qué mayorías?
JM —Mayoría simple, no precisa mayorías especiales.
EC —Esto no requiere mayorías especiales.
JM —No.
EC —De todos modos, la cosa está muy pareja. Falta que se defina el Movimiento de Participación Popular (MPP) en estos días, parecería que esa postura va a ser clave, según cómo vienen los alineamientos después de lo que resolvió el PS.
JM —Sí, el MPP todavía no se ha expedido sobre el tema. Sé que lo tiene en estudio, he hablado con muchos actores del MPP sobre este tema, pero no hay una decisión orgánica del MPP en este sentido.
EC —¿Y qué tipo de resolución es la que va a salir? ¿Va a salir del plenario un mandato, votar sí o votar no?
JM —Hoy no me animo a decir que eso sea objeto de resolución, me parece que es parte de las discusiones en que todavía estamos cuál debería ser ese resultado, si hay que mandatar o no a nuestros legisladores en tal o cual sentido. Eso todavía no está despejado.
EC —¿Y de qué serviría una resolución que no mandatara? ¿Para qué valdría la pena ese plenario?
JM —Una discusión política que fija el posicionamiento del FA. No me parece que sea inútil. Creo que este proceso es bueno por la discusión que se da, vale la pena por la propia discusión. No tiene por objetivo, por lo menos para algunos de los actores que estamos implicados, jugar a sí o no, blanco o negro, sino dar una discusión. Solo este documento de trabajo ya es un buen resultado de cara al plenario.
EC —Entonces, ¿cabe pensar en la posibilidad de que salga una posición pero no obligatoria?
JM —Cabe pensar. No digo que vaya a suceder, insisto.
EC —Pero podría ocurrir eso.
JM —Podría perfectamente ocurrir eso.
EC —Que se fijara una posición, supongamos, a favor…
JM —Sí, pero que no decida mandatar a los legisladores. Podría suceder.
EC —Entonces, llegado el proyecto al plenario de la Cámara, algunos legisladores del Frente votaran a favor y otros en contra…
JM —Sí…
EC —… y el acuerdo terminará saliendo gracias a la posición de los partidos de oposición, que ya dijeron que tienen los votos disponibles.
JM —Sí, eso es una variante posible. Insisto, no digo que sea lo que vaya a suceder, ni siquiera digo que es lo que yo quiero que suceda. Por las dudas.
EC —No ha ocurrido muchas veces eso de que una iniciativa del gobierno –porque el gobierno está interesado en que esto salga…
JM —Sí, absolutamente.
EC —No ha ocurrido muchas veces que una iniciativa del gobierno tenga minoría en la bancada del propio FA, no tenga todos los votos de la bancada…
JM —No es minoría, es mayoría que no alcanza los 50 votos en Diputados, por decir algo.
EC —Ahí está. No ha ocurrido muchas veces que requiera de los votos de la oposición para poder sacar una de sus iniciativas.
JM —Sí, esta es una variable que se puede dar y a la que creo que no se debería renunciar a priori.
EC —¿Esta es la forma más pragmática de resolver esto?
JM —No, no es un problema pragmático, creo que es un problema democrático. Quiero ser superdelicado porque se pueden armar algunos líos en esto, pero es un problema de las mayorías del FA, que no tienen los votos suficientes porque legítimamente algunos legisladores entienden que no pueden acompañar ese proceso, dicen “no acompañamos”, entonces falta un voto, como ha sucedido, o faltan dos o faltan tres votos. Con ese grupo que legítimamente se opone hay dos chances. Una es disciplinarlo, hay mecanismos en el reglamento de bancadas para disciplinar, entonces necesita dos tercios, se pide libertad de acción, luego se mandata. Y si se desacata, si no acompaña la disciplina partidaria, terminamos en tribunales de conducta política. Ese es el camino sancionatorio. El otro es decir: está bien, dentro del FA no se logra, una minoría –legítima, insisto– entiende que esto no se puede acompañar y sin embargo la mayoría impulsa el proyecto de todas maneras buscando acuerdos más allá del partido. Está dentro de la lógica democrática, es probable que en un escenario futuro esté dentro de los horizontes posibles.
EC —¿A qué alude?
JM —A que es probable que en el próximo período de gobierno no haya mayorías parlamentarias. La pérdida de las mayorías parlamentarias es una ecuación siempre probable en la democracia, y cuando no hay mayorías parlamentarias hay que acordar con otros partidos. Obviamente primero uno intenta cerrar filas dentro de su partido, lo que debe hacer, buscar los acuerdos internos, y si no tiene los votos suficientes busca los acuerdos en otros lugares. Ese es el juego de la democracia y me parece muy bien.









