EnPerspectiva.uy

Entrevista, miércoles 28 de marzo: Gustavo Garibotto

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

EC —¿Cuánto sabemos de lo que ocurre en el campo, en el agro, en ese sector fundamental de la economía de nuestro país, en esa parte del territorio proporcionalmente tan significativa? Hace años que aquí en En Perspectiva trabajamos buscando que esa barrera, que ese divorcio ciudad-campo se atenúe, se achique. Nunca alcanza, y todo el debate que se dio este verano a raíz de la movilización de los autoconvocados probó que queda mucho de incomprensión, de prejuicios.

***

EC —Hablemos del sector ganadero. ¿Cómo se compone?

GG —En grandes números, de los casi 16 millones de hectáreas productivas que tiene el país, la ganadería ocupa el 80 %. Y si sumamos los predios agrícolo-ganaderos, es decir, aquellos predios que además de ganadería hacen algo de agricultura, estamos prácticamente en un 5 %-10 % más.

Lo que siempre me resulta interesante y me gustó de esta pregunta y la introducción que hiciste es cuál es la idea que nos hacemos de cómo son los productores ganaderos. Cuando alguien que no es del sector, alguien de la ciudad, que no tiene vínculo con esto, imagina cómo es vivir en el campo, cómo son los productores, qué características tienen, qué superficie tienen, estoy seguro, por las veces que lo he preguntado en otros lugares, de que la idea que se tiene a priori difiere de los datos que la realidad muestra.

EC —Estás aludiendo a esa frase tan extendida: los grandes hacendados, los latifundistas, los estancieros. Suele irse por ese lado en la caracterización simplista.

GG —Exacto. Y es justamente eso, es una caracterización y es simplista, porque el caso particular de la ganadería está lejos es de ese estereotipo. Por supuesto que se dan algunos casos y existe, pero está lejos de ser mayoritario.

Muy en grandes números, el 80 % de las explotaciones que hay en el país tienen menos de 500 ha. Alguien puede decir que 500 ha es mucho, pero 500 ha ganaderas es muy poco pensando en el resultado económico. De hecho el MGAP entiende por productores familiares a aquellos productores de hasta 500 ha Coneat 100. Y si bien es cierto que ese productor es propietario de una superficie de 500 ha, que en valor monetario es mucho, su ingreso es similar o menor que el de un asalariado urbano. Y eso constituye el 80 % del universo de los productores. Además de ese 80 % que tiene menos de 500 ha, el 85 % son predios que tienen menos de 150 ha. Y son todos predios ganaderos. Entonces realmente en el sector ganadero se está muy lejos de esa imagen que se tiene de lo que es un ganadero, es simplemente un recorte de ese universo a partir de determinado subsector. Eso da una idea de cuál es el potencial de producción que pueden tener esos campos debido a esa escala.

EC —Se ha hablado de productores que deciden abandonar sus emprendimientos para dedicarse a actividades más rentables, esto ha estado en la conversación en las últimas semanas. ¿Qué dice tu experiencia?

GG —En mi experiencia y según los datos objetivos es así, se van del sector una enorme cantidad de productores. Alcanza con mirar los censos agropecuarios del 80 a hoy, lo único que ha habido es migración de productores y de trabajadores del campo a la ciudad. Pero yo tengo un matiz con esas visiones, en el sentido de que hay una cuestión de escala; con los números que yo decía recién, si aún hoy la enorme mayoría de los productores manejan unidades de producción de escala tan pequeña, no hay precio de los productores o no hay baja de impuestos que permitan que esas unidades tengan el ingreso de la canasta familiar de Búsqueda, que es la que se suele utilizar en el sector, que son US$ 2.500 por mes. Obviamente no lo va a haber, independientemente de la coyuntura externa.

EC —¿Entonces?

GG —Por eso existe mucho productor que tiene su campo y además tiene otra actividad, y tiene ingresos de los dos lados. Pero también existen muchas dificultades que van por fuera de los aspectos de la productividad o de la rentabilidad estricta del negocio, que son también muy importantes y que están básicamente vinculadas al acceso a la educación de los hijos. Ese es un factor que ha cambiado muchísimo y particularmente en los últimos años, porque hoy es mucho menos normal que antes dejar a tu hijo en campaña y que no vaya a estudiar. Sigue ocurriendo, pero es mucho menos que antes. Hay una mayor preocupación de los padres por que los hijos puedan continuar sus estudios. Y la realidad es que en Uruguay, una vez que saliste de la escuela rural, incluso de las que tienen séptimo, octavo y noveno, la continuidad educativa en el medio rural es prácticamente imposible. Eso obliga a que la familia migre, o va el niño escolar o liceal al pueblo o la ciudad cercana a estudiar a la casa de una tía, de una abuela, con todos los costos y la distorsión familiar que eso genera, o se va la madre con él y esa familia se rompe, queda el padre en campaña, la madre en la ciudad alquilando, con el niño estudiando, hasta que ese padre dice “liquido todo y me voy”, que será con venta o con arrendamiento. Existen esos otros factores que pesan y mucho.

EC – ¿Algún dato más para completar este "retrato" del sector ganadero?

 

GG – Pero quiero hacer una caracterización más general de lo que venía hablando, que es cómo son luego los productores, porque clásicamente pensamos en el campo y en el sector, está el establecimiento, están los animales, pero el cambio que ha habido en los últimos años es que además ponemos al ser humano adentro. Y para hacerse una idea de los productores ganaderos, el 40 % tienen solamente primaria completa, y eso no es un demérito, pero sí es una caracterización que hay que entender para saber de qué manera articular. Casi la tercera parte de los productores son personas de más de 60 años de edad. No todos residen en el predio; como es sabido, el acceso a los predios a veces es muy complicado y más o menos el 20 % de los productores no tienen libre acceso a su establecimiento todos los días del año básicamente por crecientes de arroyos que no les permiten entrar o no les permiten salir. Y aún hoy solo el 72 % de los productores tienen luz de UTE, luz de red, el resto tiene luz por otros medios, y existe un 16 % que no tiene ninguna fuente de luz. Y como último dato de esa caracterización general, casi el 40 % de los productores no llevan ningún tipo de registro, y hay que ver qué tipo de registros lleva el 60 % que lleva registros.

Comentarios