
ROMINA ANDRIOLI (RA) —Usted mencionaba lo de la gestión de la cal y el cemento, pero ¿qué pasa con las otras unidades o las otras empresas que forman parte de Ancap que todavía siguen siendo deficitarias, como por ejemplo ALUR, que ha sido muy cuestionada?
DL —En el caso de ALUR hay alguna particularidad, el resultado de ALUR es una pérdida relativamente pequeña, por lo menos en comparación con años anteriores.
EC —Una pérdida de $ 48 millones en este caso.
DL —Sí; es una pérdida que se da por algunos ajustes menores en las inversiones, pero ese resultado, al igual que el general de Ancap –que capaz que no lo mencioné– se sostiene en base a precios de biocombustibles que todavía son muy caros. El precio que paga Ancap por los biocombustibles es exactamente el costo que tiene ALUR, por eso si los costos son muy altos eso va al precio. Entonces que ALUR tenga o no pérdidas no tiene que ser el centro. Del mismo modo que el hecho de que Ancap gane US$ 40 millones o gane US$ 20 o gane US$ 30 no debiera ser el centro. Tener un resultado positivo es importante por el equilibrio financiero de la empresa, pero lo importante es tener un resultado positivo de equilibrio con precios de los combustibles en niveles competitivos. El problema es que hoy el resultado de Ancap se sostiene con precios de los combustibles que no son competitivos. Por eso pongo en cuestión ese optimismo que se muestra. Está bien el resultado positivo, lo festejo y lo aplaudo, pero vamos a estar de verdad bien el día que tengamos resultados positivos con precios competitivos. Si no se está sosteniendo artificialmente un resultado.
EC —Acá volvemos a un mensaje que mandaba hace un rato un oyente, Ángel: “Creo que deberíamos comenzar a hablar de que la empresa da una utilidad positiva, pero con un subsidio implícito en el precio del combustible. Pensemos que sin el subsidio Ancap sería deficitaria en cientos de millones de dólares”. ¿Usted tiene un número de cuánto suma el subsidio implícito, cuánto estamos pagando de más por año en el conjunto de los combustibles los uruguayos?
DL —No, no tengo el número, pero hoy estamos pagando $ 8 el gasoil por encima de lo que sería la paridad de importación y entre $ 4 y $ 5 el precio de la nafta. Eso por 900 millones de litros de cada uno va a dar un número bien grande, varios millones de dólares. Notoriamente hay un resultado positivo, pero que sí, está subsidiado por precios que pagan todos los consumidores. Eso es lo que creo que hay que tener en mente, mucho más que si el resultado es 40 o es 38. Por eso me parece que están bien estas instancias, es muy buena rendición de cuentas, solo que la lectura capaz que no tiene que ser tan optimista como fue.
RA —Entonces uno diría que para que los números de Ancap efectivamente se reflejaran en una mejora del precio de los combustibles que pagan los uruguayos, habría que tomar una resolución de fondo, no medidas menores sino ir a lo sustancial. Estoy pensando en lo que usted comentaba respecto a la refinación, el debate sobre refinación sí o no. Analizando la paramétrica que se utiliza, Ancap está considerando un precio de barril de petróleo a US$ 63 y está por encima de eso. Si uno mira los números así, Ancap no estaría en condiciones de bajar, incluso capaz que tendría que subir. Entonces ¿por dónde pasa la solución? Directamente por cerrar la refinería y abocarse a la importación.
DL —No quise decir eso hoy. Sí creo que el centro del debate tiene que estar en cómo bajar los precios. Y no hay que descartar ninguna opción, probablemente haya que poner arriba de la mesa la posibilidad de importación. Lo otro que yo decía es no se puede concluir de un indicador, como se hizo ayer, que una opción es mejor que la otra. El debate debiera ser bastante más profundo, porque hay un montón de aspectos que a veces se soslayan, como la propia logística, es decir, si se quisiera importar por dónde se importaría. Hay un montón de elementos que hacen que el debate tenga que ser mucho más profundo y más serio. Y a veces las opiniones se van a los extremos. Creo que no se puede negar ninguna de las posibilidades a priori, sino que el debate tiene que estar y dentro del abanico de opciones tiene que estar la posibilidad de importar.
EC —¿Y dónde sigue este debate?
DL —Hoy no ha estado, ha habido algunos, yo en particular, que hemos tenido algunos ámbitos más académicos, pero hoy el debate no está planteado porque el gobierno no plantea eso. El gobierno tiene la visión de que lo mejor es la refinación y la defiende, y está bien. Entonces me parece que hoy en el debate político no hay espacio para eso. Más adelante habrá.









