
EC —¿Para usted es prioridad sacar al FA del poder? Se lo pregunto en esto del sincericidio, a usted todo el tiempo se le está señalando que coquetea con el FA. Por eso le pregunto.
FA —Lo raro es que a mí se me dice que coqueteo con el FA, cuando la mayoría de las veces voto con la oposición, en bloque en el Parlamento, son las menos las veces que voto con el FA, y es raro que no se les adjudique a compañeros míos que no solo coquetean con el PN, sino que tienen sexo explícito con el PN. Entonces, ¿cómo es la historia? ¡Se mide con varas diferentes! Yo nunca voté al FA ni voté a ningún candidato del FA, sin embargo sí voté a Luis Alberto Lacalle Herrera en el balotaje del 2009, no voté a Lacalle Pou en el 2014. ¡A mí se me adjudica eso y a los otros no se les adjudica nada!
EC —¿A quién votó en el balotaje de 2014?
FA —En blanco, entusiastamente en blanco, lo dije una y otra vez, ninguno de los dos me convencía. Pero le contesto: el motor de la política es querer ser gobierno en base a tus ideas, y ahí está el tema también, no en base a desplazar a alguien del poder por el poder en sí mismo, sino en base a tus ideas. Entonces si tú me hacés un desarrollo en el cual lo más importante es desplazar a alguien del poder, solamente para sentarte vos en el sillón del que está, no, nosotros no. No digo que no sea válido y pueda inspirar a otros.
EC —La base de ese razonamiento es que el gobierno del FA le estaría haciendo mucho daño al país y que es importante que aparezca una alternativa.
FA —En todo caso, mi obsesión es fortalecer, revitalizar y recuperar al PC. Porque realmente creo que es una herramienta importante del sistema político y quiero que crezca lo más posible para que incida en un futuro gobierno que, sea de quien sea, es muy evidente que no va a tener mayorías parlamentarias y nosotros desde el PC, con independencia, vamos a poder incidir de manera importante.
EC —Hemos estado manejando o analizando argumentos de quienes impulsan ese partido de la concertación 2 a nivel nacional…
FA —O acuerdo, porque puede no ser concertación y ser acuerdo con el PN previo a la elección.
EC —Está bien. Yo he estado manejando con qué razones impulsan ese camino, pero ahora le pregunto: ¿esa postura tiene tanto peso hoy en el PC como para que usted salga a hacer esta advertencia, esta de que si se va por ese camino usted hasta podría irse del partido?
FA —Antes una cosa que me quedó colgada. Es un enorme error, además, como lo dijimos hace algunos años, creer que blindando a todos los partidos que no son el FA y creando esa polarización FA versus todos los demás la oposición actual tiene más chance de ganarle al FA. Creo que le volvemos a hacer un enorme favor al FA de llevar la competencia política al terreno de la polarización, en donde, si ese es el escenario, el FA se va a mover como pez en el agua. Entonces creo que además el objetivo de sus impulsores también fracasaría, como fracasó la Concertación, se generó eso y lo que pasó fue que leruleru, el FA siguió y se atornilló nuevamente en Montevideo, con luz y sin ningún tipo de zozobra.
EC —Hecha esa puntualización, vuelvo a la pregunta: ¿tiene tanta importancia hoy, tiene tanta fortaleza dentro del partido esa línea como para que usted tenga que hacer esta advertencia?
FA —Sí, pero yo no subestimo a nada ni a nadie, y la historia reciente del PC y de este tipo de procesos me hace reforzar esa postura que es natural. Porque también en el período pasado el proceso que terminó desembocado en la Concertación en principio se miró como una cosa muy tibia, que no iba a salir, que eran voces aisladas. Hasta muy cerca del momento de las definiciones había una especie de “se conversa pero no va a salir”. Y terminó pasando lo que pasó. Entonces nosotros sentimos realmente, por lo que le decía al principio, porque nosotros venimos recorriendo un camino, que quizás es el camino más osado y difícil dentro del PC de hoy; más fácil es capaz “yo pesco en la pecera”. No, nosotros estamos en otra cosa, porque sentimos otra cosa además. Entonces lo que necesitamos son reglas de juego claras dentro del PC.
EC —¿Quiénes están en esta postura? Usted cita, por ejemplo, al exdiputado Miguel Manzi…
FA —Yo no lo cito, pero es evidente que Manzi es uno de los impulsores.
EC —¿Y quién más? ¿Tiene envergadura ese movimiento?
FA —¿Quien estuvo como promotor principal en el quinquenio pasado de la Concertación desde el lugar colorado? Manzi. ¿Y quién inmediatamente después agarró esa bandera, que además es del mismo grupo político? El diputado Ope Pasquet. Con Ope tenemos una excelente relación, yo lo respeto enormemente, me consideraría en algún sentido amigo, pero en esto estamos totalmente enfrentados, tenemos visiones totalmente distintas. Y Ope Pasquet ya ha señalado que él sí cree que hay que ir, quizás no rumbo a una concertación a nivel nacional, pero sí a acuerdos con el PN de compromiso de “nos votamos unos a otros y cogobernamos”.
EC —¿Eso tampoco?
FA —No, no.
EC —Acuerdos programáticos previos…
FA —Hasta octubre nada, hasta octubre nada.
EC —¿Nada? Esa puntualización es importante, porque está el otro camino posible, que es el que por ejemplo impulsa Larrañaga, ese que está procesando primero dentro del partido y que después va a llevar a los partidos de la oposición en cuanto a que haya una serie de definiciones básicas en las que todos los partidos de la oposición coincidan para no tener que salir a construir la credibilidad entre la primera y la segunda vuelta.
FA —Primero, hay ejemplos contundentes no tan lejos en la historia y desde que hay balotaje de que no es necesario eso para ganar la elección. Jorge Batlle fue a la primera vuelta absolutamente sin ningún tipo de acuerdo con nadie y resultó elegido con el apoyo del PN después de la primera vuelta.
EC —Entonces ¿para usted no hay siquiera que hacer acuerdos programáticos previos a octubre?
FA —No, no, es que el planteo del documento y la reflexión que estamos teniendo y lo que pedimos y exigimos al partido es que no se recorra ningún camino de acuerdo con ningún partido hasta después de octubre. Que transitemos el período electoral de 2019 igual que los períodos electorales anteriores, o sea, hasta octubre nada.









