
EC —Supieron estar muy distanciados.
FA —Pero no personalmente sino ideológicamente, porque tienen concepciones totalmente distintas sobre el Estado, sobre las empresas públicas. El PC fue grande cuando hubo diversidad. Esa diversidad no solo hay que predicarla con el vocablo y con el discurso, sino que hay que asegurarle a esa diversidad que exista. Y nosotros para poder existir y para que el PC tenga esa diversidad necesitamos que nos ayuden a jugar nuestro partido. Eso significa que no haya acuerdos, que no haya coaliciones previas, porque nosotros estamos convocando a gente fuera del PC, extramuros, batllistas que están afuera, a que vengan al PC para este camino, no a un PC ya atado con otros partidos.
EC —Le he ido preguntando a propósito de distintas posiciones que están planteadas hoy en el partido, no solo distintas candidaturas o precandidaturas, sino distintos pensamientos a propósito de cómo hay que manejar esta crisis por la que pasa el partido. Recién mencionaba una, la de José Franzini Batlle, que dice “yo me voy, chau, no estoy nada conforme y directamente me retiro”. Pero está también el planteo que hizo ayer Luis Hierro López, exvicepresidente de la República, el último vicepresidente de la República que tuvo el PC. Él entiende que es necesaria una discusión. A él lo preocupa que el PC tiene una imagen asociada “al pasado”. Y entonces señala: “Lo primero que hay que hacer es actualizar el concepto de batllismo. Nosotros no podemos repetir las fórmulas del pasado ni imitar las propuestas del presente, sino que debemos diseñar y promover otro modelo de país, con una sociedad y una economía abiertas. Los colorados tenemos que superar la exageración del estatismo y del paternalismo, y tenemos que dar batalla para reformar muy a fondo un Estado gordo e ineficiente”. “Ese fue un modelo de principios del siglo XX y es imposible repetirlo hoy”. No hay que estar ahora ocupándose de alianzas electorales, hay que impulsar un diálogo interno sobre tres o cuatro temas importantes para el país”. ¿Qué dice usted?
FA — Yo creo que es fundamental que el ciudadano y el PC tengan claro quiénes son los candidatos, los precandidatos, porque van a encarnar cada uno de ellos proyectos políticos de lo que quieren hacer con el PC para adelante. Entonces hoy son los motores, porque el PC es un partido que está chico, hay un vacío de poder, hay un vacío de liderazgo, hay un reacomodo interno, y eso hace necesario que los pingos que quieran correr salgan a la cancha. De hecho, una… no crítica, pero una cosa que me gustaría y se lo he dicho a quienes están esperando a Talvi es ¿por qué demora tanto? Terminemos con esto, ¿va a ser?, ¿no va a ser? Que lo diga, porque lo precisamos ya en la cancha corriendo y generando esa cosa que tenemos que generar en el partido de diversidad, de oferta diversa interna.
EC —Hierro dice: “Está bien fogonear candidaturas, pero deben tener un marco programático y el partido debe consensuar cuatro o cinco propuestas para el futuro. Solo así estará en condiciones de competir”.
FA —Sí, estoy de acuerdo en que el contenido es fundamental, pero el contenido de cada candidatura –que supongo que lo están procesando los distintos sectores como lo estamos procesando nosotros, para seguramente después del Mundial poner arriba de la mesa lo que va a ser nuestra propuesta ideológica y programática rumbo a la elección interna de junio– va a tener muchas diferencias entre los candidatos, justamente porque van a responder a distintos estímulos ideológicos y filosóficos. Entonces va de suyo que los sectores van a ser de por sí los que van a canalizar esas distintas propuestas y después la interna zanjará todo en el sentido de cómo es el orden del partido, y el que gane, el preferido, va a tener la derecha para plantear las coas y seguir adelante con lo que fue el talante de su programa hasta la interna. No puedo dejar de decir que estoy de acuerdo con Hierro en cuanto a que no puede ser que el PC siga estando asociado al pasado, por eso es necesaria la grandeza de figuras de otros momentos de dejar que las nuevas generaciones empujen. En todo caso que nos ayuden a empujar, pero que no quieran ser protagonistas, porque ellos son el pasado del PC.
EC —¿Hierro es el pasado?
FA —¿A usted qué le parece?
EC —Pregunto. Hierro es el pasado, Sanguinetti es el pasado.
FA —Es parte de la foto del pasado.
EC —Sanguinetti es el pasado. Es otro nombre muy activo en la política.
FA —Sí, pero Sanguinetti tiene la actitud del patriarca que está preocupado por el PC y por sacarlo adelante. Y en esa actitud tiene una enorme generosidad, que tengo que reconocer, de apoyar a todos los candidatos más allá de las diferencias que pueda haber. Me comprenden las generales de la ley, él asistió a mi acto a apoyar en una señal de “vos sus un tipo colorado que está dando la pelea, que reconozco que está dando la pelea más difícil dentro del PC, sos de mi cuadro, te respaldo igual, aunque tengamos diferencias grandes y hayamos tenido muchas discrepancias”. Está en una actitud constructiva, no jugando un rol de tratar de ver cómo se acomoda en el escenario político, sino retirado absolutamente. En el caso de Hierro no creo que esté retirado absolutamente, eventualmente puede estar evaluando hipótesis para ver cómo logra insertarse nuevamente en la realidad del PC. Ahí lo que digo es que hay que aprender del viejo Sanguinetti.
***
***
Transcripción: María Lila Ltaif









