EnPerspectiva.uy

Entrevista, viernes 18 de mayo: Renato Opertti y Adriana Aristimuño

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

EC —Entramos ya en las propuestas concretas. Yo decía que llamaba la atención en particular lo que ustedes sugieren con respecto al papel del Ministerio de Educación y la reestructura que plantean para el Codicen. ¿Podemos ver estas dos partes?

RO —Nosotros decimos que esta nueva educación, de tres a 18 años que mencionábamos con Adriana, es el norte de referencia del sistema. Nosotros no partimos de reestructurar sin saber el para qué y el qué de la educación porque orienta la reforma institucional. Creo ese es un punto importante a tomar en cuenta. La reforma institucional tiene cuatro niveles: primer nivel, que el Ministerio asuma… Ministerio de Educación deslindado de otras responsabilidades, nosotros creemos que hay que hablar del Ministerio de Educación y las demás responsabilidades del Ministerio habría que reordenarlas dentro del Estado.

EC —Sí, al oyente le debe haber llamado la atención que yo dije: "Ministerio de Educación" y paré ahí.

RO —En el mundo, lo que son hay Ministerios de Educación, esa es la evidencia mundial. Ese Ministerio asume la conducción de la educación como política pública, no significa conducción partidizada, sino la conducción política de la educación en el terreno de ser un interlocutor con el Parlamento para discutir, por ejemplo, el proyecto de ley presupuestal. Nosotros decimos en la propuesta que en los primeros de 120 días del gobierno, el Ministerio de Educación le eleva al Parlamento el proyecto presupuestal de metas, objetivos y recursos, y es el interlocutor el Parlamento con el Ministerio. Por supuesto, Ministerio respaldado por el Codicen.

Segundo elemento de la reforma: mantenemos la figura de la administración nacional de educación pública. No se cambia, pero lo que pasa es que el Codicen se integra -además de representantes de docentes, que no se toca en ningún momento ni instancia- hay un Codicen integrado por el presidente y los directores de los que serían los consejos de educación básica de tres a 14 años, y el de educación media superior de 15 a 18 año. El Codicen en sí mismo es una unidad de ejecución de la política y de coordinación de la política.

EC —Además tiene representantes electos por los docentes.

RO —Tiene los dos representantes docentes.

EC —O sea, es de cinco miembros. Los dos electos por los docentes que hoy existen y se mantienen, pero cambian el dos y el tres.

RO —Exacto, porque además entendemos todo ese problema del "dije esto", "dije aquello". Por ejemplo, el tema de elección de horas nunca se sabe bien quién está al mando: si está al mando el consejo de Educación Secundaria o el Codicen. O sea que eso implica fortalecer al Codicen como organismo de ejecución de la política en el mandato político del Ministerio de acuerdo con el Parlamento.

Tercer nivel, los Consejos de Educación Básica y Media-Superior, que mantienen el representante docente, son los brazos ejecutores del Codicen. No son entes autónomos, en el sentido de autonomía del Codicen. ¿Autonomía de qué? Tienen que ser parte del mismo proceso, del proceso de implementación de la política.

El cuarto nivel, fundamental, es un centro educativo empoderado, fortalecido para ejecutar la política que el Codicen establece a través de su ejecutores de educación básica media y superior. Eso implica una simplificación del sistema, un ordenamiento al sistema, e implica capacidad de mando política, técnica y capacidad de ejecución da capacidad de centro.

EC —Eduy21 reconoce las mejoras salariales que se han registrado en los últimos años, pero señala que mejora de condiciones laborales debe ser de "alta prioridad", entonces enumera: mejoras salariales, beneficios sociales, incentivos a la estabilidad, permanencia en centros educativos, oportunidades de desarrollo profesional, entre otros. Hablemos de este aspecto.

AA —Sí, a ver. Los docentes son los principales implementadores de la política educativa, son los que están en la primera línea de fuego, por decirlo así. Están en contacto con el educando, entonces hoy día nosotros sentimos, vemos y constatamos que la manera en que trabajan los docentes no son condiciones laborales satisfactorias, desde varios puntos de vista: se enfrentan a la violencia, no tienen armas para enfrentar una cantidad de situaciones desde el punto de vista técnico, se les exige muchas cosas, se superponen distintos proyectos en el mismo centro educativo, no tienen oportunidades de formación numerosas como debe ser, y el salario, que debería ser mejor aunque ciertamente ha mejorado mucho. Lo que nosotros pensamos es que el docente tiene que ser la figura mejor cuidad y con mejores condiciones de trabajo de todo el sistema; levantar la figura del docente como un profesional de primera línea en el país.

EC — ¿Y la formación docente? Ese es otro punto delicado.

RO —Formación docente decimos un sistema universitario de formación docente. Eso significa jerarquizar la formación docente como educador, tener diversidad de ofertas, el Estado garante es regular que esas ofertas cumplan con determinados requisitos, y de ese marco, en el marco estamos abiertos a discutir la idea de una Universidad de la Educación. Pero una Universidad de la Educación no…

EC —Hay un proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento, segundo intento, que se está considerando en Comisión.

RO —Sí, pero Universidad de Educación como una entidad aislada, ahí está el matiz importante de cómo concebir el proceso de transformación. No es una entidad que se adosa a un sistema que no se piensa, sino que es un sistema universitario de formación docente que implica diversidad… Vamos a dar un ejemplo: hoy hay universidades privadas que forman maestros de primera infancia de excelencia en carreras de cuatro años. Esas maestras de primera infancia no están habilitadas para poder ejercer la docencia en el sistema público, cuando el sistema público necesita de docentes para poder expandir la educación inicial. En el Consejo de Formación en Educación que lidera la amiga Ana Lopater lo está haciendo pero necesita de más esfuerzos. Ese es un sistema trabado, que no permite justamente que diversidad de ofertas reguladas por el Estado puedan contribuir al desarrollo de las políticas. Decimos sistema Universitario de Formación Docente, lo que no estamos de acuerdo es con discutir la Universidad de Educación como una identidad aislada de un sistema. Esa es la visión sistémica de Eduy21, no cambiar por partes, por proyectitis, sino cambiar por concepción de política pública a diez años.

EC —Hablemos de plata.

RO —De recursos, más bien (Risas)

EC —Ahora veremos el matiz. Voy a declaraciones, justamente de estas horas, del consejero de Primaria, Pablo Caggiani: "Estamos haciendo un esfuerzo importante para llegar al 6% del PBI para la educación y no vamos a llegar. La propuesta de Eduy21 es el 8% del PBI", aseguró. ¿Cómo es este tema? ¿Cuánto cuesta? ¿Qué dicen ustedes sobre costos y de dónde salen los recursos? Parecería que acá se necesita más presupuesto.

RO —Nosotros no hemos hablado de una cifra en particular porque hay un equipo de economistas, liderado por el ex gerente de finanzas de la ANEP, Héctor Buzón, y el economista Rafael Mantero, juntando con el asesoramiento de Fernando Lorenzo, que están trabajando en la estimación de cuánto cuesta el proceso de transformación. Vamos a tener una cifra pero lo estamos haciendo pausadamente, detalladamente y con mucha seguridad técnica. Por tanto, no hablamos ni de 6% ni de 8% ni de 7%, no sabemos. Lo que sí sabemos es que esta reforma educativa va a implicar, Emiliano, una discusión fiscal en dos sentidos: primero, la ambición de las metas que nos proponemos de llevar los niños cuatro a 14 años a tiempo completo extendido con foco en vulnerabilidad, universalizar la asistencia a las escuelas de cuatro a 18 años, mejorar las condiciones de trabajo docente. Estamos planteando llevar la remuneración docente al promedio de un ingreso de una profesión de características similares a la profesión docentes. Ese tipo de transformaciones requieren recursos, ahora la discusión de recursos tiene dos niveles: vamos a tener que asignar más, entonces va a tener que haber una discusión fiscal y va a tener que haber un compromiso del sistema político. El sistema político mostró, el miércoles 16, apertura a la propuesta programática de Eduy21, después eso habrá que acompañarlo con recursos votados en el Parlamento para hacerla realidad, sino es un discurso sin sustento real.

También va a implicar una discusión en profundidad al interior del estado uruguayo de la asignación de los recursos del sistema educativo y del conjunto de las políticas sociales, porque lo que estamos proponiendo nosotros…

Comentarios