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Entrevista, viernes 25 de mayo: Adriana Berezán

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EC —Va a cambiar mucho el panorama de los reclusos.

AB —Absolutamente. En general entran con condena, entonces la medida de la prisión preventiva como medida cautelar empieza a tener una mínima expresión, que es a lo que se tiene que apostar.

EC —Veamos la negociación que se da entre el abogado defensor y el fiscal. Ese fue el motivo de discusión en La Mesa, ahí fue que se produjo la intervención de Teresa Herrera que a ustedes les molestó. Vamos a escucharla.

(Audio Teresa Herrera.)

Nosotros cuando vimos esto de los juicios abreviados dijimos: fíjense, si no logramos eso tampoco hubiéramos logrado lo otro. Pero una pequeña pildorita: acá hay un punto débil y vinculado con lo que decía Guillermo y con lo que decía Gabriel, que tampoco se ha tocado, que es el tema de la defensoría pública. Porque vos lográs un buen pacto si tenés un buen abogado para pagar, porque si tenés un defensor público… suerte en pila. Entonces eso también tiene que ver con el acceso a la justicia real.

(Fin audio.)

EC —¿Cuáles son las puntualizaciones que tienen ustedes para realizar?

AB —No le agradezco que me lo haya hecho escuchar. Eso no fue justo conmigo.

EC —¿Por qué?

AB —Porque duele, duele escuchar a Teresa Herrera, que es una mujer con una presencia muy importante a nivel de garante de los derechos de las mujeres, alguien que ha luchado intensamente. Ella no tiene idea de quién soy yo, pero yo la conozco de cuando hizo algún trabajo de investigación para el Poder Judicial, y realmente duele porque viniendo de ella es mucho más creíble que viniendo de mí, que no me conoce nadie. Duele porque Teresa no puede decir eso de los defensores públicos. ¿Sabe por qué? Porque a nivel de situaciones de violencia doméstica en los juzgados de familia especializados si no fuera por la defensa pública las mujeres que van violentadas no tienen patrocinio legal. Si no fuera por la defensa pública, las víctimas del proceso penal no tendrían patrocinio legal. Entonces tenemos que mirar la otra cara. Porque nosotros así como patrocinamos a los imputados, patrocinamos a quienes se consideran… Ellas a priori consideran que son inocentes todas las mujeres violentadas. Eso es una discusión en la que no voy a entrar, pero tienen nuestro patrocinio, no van patrocinadas por un abogado particular a que les haga mejor la situación. Entonces me parece que es una crítica muy injusta.

Voy a creer que Teresa no quiso decir eso. Yo escuché esa Mesa, se dijeron algunas cosas que obviamente no comparto, y creo que la mano venía por lo que ella venía planteando, que era que para los delitos sexuales sencillamente no se llegara a un proceso abreviado. Yo eso lo comparto, porque eso es definir política criminal. El Estado uruguayo ha venido siendo errático en los últimos tiempos en la política criminal. A ver: ¿cuál es el bien jurídico que me importa proteger? La vida hoy se protege a partir de los 20 meses de preventiva, pero su billetera y mi cartera arrancan con cuatro años. ¿No estaremos un poquito equivocados en qué estamos protegiendo? Entonces yo comparto cuando Herrera dice que los delitos sexuales no deberían quedar en el espectro de los acuerdos, porque eso es marcar desde el Estado una política criminal de decir que hay un bien jurídico que es mi libertad sexual que es intangible, intocable, innegociable. No se hizo, pero porque no se haya hecho no vamos a decir que quien negocie, incluidos esos delitos –porque, reitero, el único límite que tengo es la pena–, entre fiscalía y defensa son unos inmorales. Esa es una concepción desde el punto de vista externo, pero no desde el punto de vista procesal.

EC —Es una consideración. ¿Y yendo a cuál puede ser el resultado de la negociación si una de las partes tiene como abogado un defensor público?

AB —Le va a ir mucho mejor que si tiene un defensor privado. ¿Sabe por qué? Lo digo porque los defensores privados que conozco, a quienes aprecio, quiero muchísimo, nos lo dicen: no lograron capacitarse, no han llegado a tener la experticia que tiene la defensa pública. Porque además nosotros tenemos un bagaje; yo le decía a un colega suyo que el defensor público cuando trabajaba en el proceso penal anterior veía el parte, hacía esto y de canto sabía dónde estaba el agujero en el parte judicial. ¡Tenemos años de experticia!

EC —Mucho boliche.

AB —¡Mucha baranda de boliche traemos! Entonces a la hora de describir el acto y enmarcarlo en cuál es el delito, el defensor penal público vuela, igual que la fiscalía, tiene experticia. Y a la hora del proceso penal acusatorio, si bien no fue mucho, tuvimos capacitaciones muy interesantes de los expertos chilenos que están despegados en su reforma, y las absorbimos como esponja. Y nos hemos capacitado por nuestra cuenta, tenemos escuela de capacitación. Eso nos ha permitido empoderarnos del proceso penal.

EC —Eso también puede tener una lectura polémica.

AB —¿Qué cosa?

EC —Que entonces, como buena parte de los responsables de delitos, incluso los peores, los más desagradables, tienen defensores públicos, en esas negociaciones les va a ir muy bien.

AB —Porque están muy capacitados para hacerlo.

EC —Pero les va a ir muy bien a estos personajes que han hecho cosas espantosas.

AB —Depende del personaje, no olvide que tenemos el mínimo de la pena, no más de seis años. Todos estos hechos que han sucedido ahora no pasan por el proceso abreviado. Además no todo va a proceso abreviado, la iniciativa de transitar el proceso abreviado la toma la fiscalía, y la defensa la acepta si le parece que lo que tiene la fiscalía realmente enmarca en lo que le dice su patrocinado.

Le cuento algo que puede ser ilustrativo. La estructura que funciona en la Defensoría Penal de Montevideo hace que haya un coordinador o dos o tres en la fiscalía desde las 8 de la mañana hasta las 20 trabajando con los casos que se están investigando. En algunos de ellos ha habido una charla con el fiscal y el patrocinador: “Vamos por el proceso abreviado”. Cuando el imputado llega a los penales nuevos se sientan a hablar con él más tranquilos, pasaron algunas horas, capaz que con esa persona se habló a las 10 de la mañana y la audiencia es a las 3 de la tarde, está más tranquilo, se sienta a hablar con el colega, el colega le dice: “Me delega la defensora que lo vio en la mañana, me dice tal cosa”; “No, pare un poquito, yo no voy a aceptar eso”; “¿Usted tiene elementos?”; “Deme un minuto”. Van a la audiencia o hablan con el fiscal y le dicen: “No hay acuerdo para el proceso abreviado”. Y no hay acuerdo. ¿Qué se hace? Lo previo al acuerdo procesal: vamos a la audiencia de formalización, formalizamos, el fiscal seguramente pedirá prisión preventiva, el juez la decidirá o no con oposición de la defensa, se impone una medida cautelar y después hablamos del proceso abreviado. No todo sale por proceso abreviado ese día, salvo lo que está incuestionablemente confirmado. Pero se nos han deshecho por la intervención de otro colega.

Video de la entrevista

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Transcripción: María Lila Ltaif

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