
EC —Haciendo averiguaciones ayer, a partir de esta reunión que tuvo lugar en el Parlamento en Montevideo, nos encontramos con que no todos los free shops tienen la misma postura. La producción de En Perspectiva consultó ayer al escribano Claudio Marchesano, accionista en el free shop Melancía, uno de los dos que existen en Rivera y que tiene como tiendas ancla a dos grandes free shops, y él considera esta situación como un desafío, más que como un problema o un peligro, como un desafío. Lo planteaba en estos términos:
(Audio Claudio Marchesano.)
Siempre lo consideré: creo que es un ganar-ganar para la frontera. Porque los comercios del lado uruguayo la mayoría están con muy buena posición frente a la posibilidad que se abre. En los locales de fronteras vas a encontrar todos los productos de lujo y todos los productos que la gente busca, en un muy buen posicionamiento, en una muy buena exhibición. Llegar a esos niveles a los comercios brasileros les va a llevar un tiempo largo. Y no va a haber mucha diferenciación de precio. Entonces va a ser una ventaja para los comercios uruguayos. La frontera va a tener muchos más visitantes y eso va a dar la posibilidad de un crecimiento de facturación. No solo a los free shops, sino al resto de los comercios del mercado local.
(Fin audio.)
EC —Es interesante esa lectura. ¿Qué dicen ustedes?
MLV —Es interesante, es respetable. Compartimos que indudablemente va a venir más gente a la frontera, que las fronteras uruguayas ya tenemos un know-how, un conocimiento, mientras que ellos van a ser los nuevos en el mercado. Pero, ojo, porque en los nuevos en el mercado brasileño vamos a tener cadenas como /Dufree/, que controlan hoy día los aeropuertos de Brasil. O sea que no son ningunos nuevos en el rubro, además tienen un peso comercial, un poder de compra muy grande, mientras que en el caso nuestro tenemos pequeñas y medianas empresas familiares, capitales nacionales que reinvierten acá, que la luchan desde hace 30 años. Yo escuchaba a Marchesano y pensaba que probablemente esté en el pequeño comercio de Livramento que se convierte en free shop. Sin duda que con ese tenemos una ventaja en cuanto a la experiencia que tenemos en el rubro. En cuanto a los productos, van a poder tener cuando quieran una oferta mucho mayor que la nuestra, por lo que hablábamos del listado, los aranceles más baratos. O sea, va a haber más gente en la frontera, pero ¿de qué lado van a comprar?
EC —Hoy no hay mucho movimiento en los free shops del lado uruguayo.
MLV —No, desde el 2013, 2014, desde que Brasil está pasando su crisis político-económica, sentimos un cimbronazo muy grande. En el peor momento, que fue fines de 2015, principios de 2016, los comercios llegaron a caer 70 % respecto a 2012. Ahora, antes de ver este decreto que centró nuestras preocupaciones, éramos moderadamente optimistas en cuanto a que lo peor había pasado. Estábamos con un movimiento un poquito mayor, se había empezado a ver nuevamente gente en la frontera, pero gente de menor poder adquisitivo, no el público tradicional del free shop.
EC —Ustedes tenían esa expectativa de recuperación que ahora podría verse golpeada con este escenario nuevo. ¿Qué es lo que estiman puede pasar si no se toman medidas de este lado? ¿Cuál puede ser la consecuencia?
MLV —Las consecuencias pueden ser dramáticas. El otro día un colega usaba una figura, decía que va a ser un tsunami cuando se instalen. Cuando tú tenés grandes jugadores en el terreno, para los pequeños y medianos free shops, como para los comercios no free shops, puede ser dramático. Estamos hablando de muchos puestos de trabajo en juego, estamos hablando de empresas que la pelean todos los días para cubrir sus números, porque habían trabajado todos estos años con números en rojo. Tuvimos períodos muy buenos, porque las oscilaciones de la frontera son muy fuertes, cuando suceden cosas en Brasil nosotros las sentimos al otro día. Para mí el ejemplo más claro de eso fue la crisis del 99, que nosotros la vivimos en enero del 99 y Montevideo se enteró en el 2002. Entonces urgen medidas. Entendemos que para el gobierno no es fácil, tiene que cuidar la economía nacional, tiene que cuidar el derrame de productos, porque esto puede tener riesgos muy grandes en términos de contrabando, por la diferencia de precios.
EC —Ahí tendría una razón para tomar medidas.
MLV —Creo que tienen todas las medidas y las deben tomar en forma urgente. Hemos planteado las propuestas verbalmente, esta semana vamos a presentarlas por escrito y esperamos tener una contestación antes de fin de mes. Es necesario, le estamos dando este tiempo, y estamos tratando de generar conciencia. Te agradezco esta oportunidad. También lo hicimos en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes, nos recibió el presidente de la Cámara de Representantes, la Comisión de Legislación Laboral, las cámaras comerciales. Y desde el Congreso de Intendentes el intendente Osorio está promoviendo que Rivera sea la anfitriona de una gran actividad donde estén todos los actores, gobierno nacional, intendente, representantes, empresarios, para analizar las perspectivas ante esta nueva situación.
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Transcripción: María Lila Ltaif









