
EC —¿Se van a agregar más de estas canchas?
GR —Por el momento no, está previsto terminar la de Montevideo y no está planificada ninguna otra a mediano plazo.
EC —¿De qué depende? ¿De que aparezcan las donaciones correspondientes?
GR —Correcto.
EC —¿Qué precio tiene una de esas?
GR —La inversión es de US$ 50.000 por cancha.
EC —Sí, se necesita el empujón correspondiente para cada una.
Hablemos de otro poryecto, el de las Escuelas Celestes, quizás el más emblemático…
GR —Sí, claro.
EC —Está en 12 departamentos ya. ¿En qué consiste?
GR —Escuelas Celestes es un programa, una franquicia gratuita que firmás con un grupo que ya esté trabajando en el fútbol infantil en general. A muchas personas les gusta trabajar con niños, lo hacen en forma anónima incluso, y las Escuelas Celestes pueden estar insertas ya sea en un barrio, en una ONG que esté trabajando con niños, en una escuela pública –de hecho ya tenemos vínculo con alguna escuela–, pueden ser escuelas de fútbol infantil, que hay muchas, pero que de repente tienen tantos niños que no llegan a participar todos el fin de semana en el partido clásico del fútbol infantil, y apuestan a ese trabajo social.
EC —¿Qué es lo que aporta la Escuela Celeste en cada uno de esos lugares?
GR —Cuando se desembarca se hace primero una capacitación con el referente, porque el programa indica que el espíritu de esa escuela no sea solo el fútbol, sino que se desarrolle por lo menos un segundo deporte más. Viene con el espíritu o la filosofía del Fútbol Base de FIFA, que está avalado por ellos también, de hecho saben del programa.
EC —¿Qué es el Fútbol Base?
GR —El Fútbol Base o Grassroots es un programa que la FIFA promueve y tiene avalado para las edades tempranas con el que fomenta principalmente la práctica y el acercamiento al fútbol pero en espacios reducidos. Uno de sus valores importantes es el espacio reducido, donde no se tenga una cancha superreglamentaria; donde tengas dos arquitos y dos o cuatro niños ya basta para que puedan empezar a jugar. Todo mediante el juego. Incluso las reglas se puedan adaptar. Y se desemboca luego en un festival en el que puedas masificar o hacer encuentros con niños de otras realidades o de otro entorno. La idea es tender esta red de intercambio de realidades diferentes.
EC —El intercambio es fundamental.
GR —Exacto, es lo que enriquece a la propuesta. Niños de Fraile Muerto viajaron a Salto, a las escuelitas de Salto, se visitaron; conocen realidades diferentes, hacen ese encuentro. Y a niños que de repente no han podido viajar, yo qué sé, por las termas, la escuela anfitriona los pasea, les presenta su barrio, etcétera. Y así sucesivamente. El ideal es que todas nuestras escuelitas puedan tender ese tipo de red. Otro es que puedan venir a Montevideo, a donde la mayoría no había tenido oportunidad de viajar. En cada partido de eliminatoria o en el partido de despedida mismo traemos alrededor de 100 niños y adultos al estadio, y muchos dicen “es la primera vez que piso el Estadio Centenario”. Parece mentira que estemos en este siglo y todavía haya gente que no conozca nuestro emblemático estadio.
EC —Se trabaja con los profesores de Educación Física y con los maestros sobre la práctica de deportes, con las características que mencionabas, pero también en la promoción de valores de convivencia. ¿Cómo es eso?
GR —No solo tenemos profes, también hay gente que se acerca al curso o que son referentes locales, de repente una persona jubilada, que tiene más tiempo y sigue con el deporte a flor de piel. Se trata de promover esto, de trabajar el tema de valores. Se encamina también con libros o tratando de impulsar el gusto por la lectura. Con libros que Santillana ha donado se ha logrado una pequeña biblioteca para cada escuela. Ahí trabajás otro tipo de valores, la responsabilidad, la importancia del estudio, que los chicos generen confianza con el adulto, algo que muchas veces, por diferentes motivos, en los hogares no se genera. Ser una pata más en el acompañamiento de ese niño, esa niña.
EC —¿La idea es continuar avanzando con más escuelas en más departamentos?
GR —Sí, claro.
EC —¿Hay un cronograma ya?
GR —Después del Mundial –esto es una primicia, algunos de los colegas del interior no lo saben– va a haber una escuela nueva en Colonia.
EC —¿Dónde en Colonia?
GR —Para el lado de Tarariras; otra en Tacuarembó sobre el río Negro, para no decir apenas cruzando el río Negro; en Cerro Largo vamos a tener otra, y en Salto. Tenemos una para cada zona. Dividimos el país en grandes regiones, este, oeste, litoral, norte y en Canelones tenemos el Movimiento Juventudes Agrarias que tiene escuelitas distribuidas por la zona sur.









