El ruido y sus aspectos terapéuticos, de convivencia y de residuo ambiental: Entrevista sobre la Semana del Sonido

La coordinadora de la Red Temática del Medio Ambiente Carolina Ramírez, una de las organizadoras de la Semana del Sonido, explicó en qué consistirá este evento que impulsa la Facultad de Ingeniería.

El silencio es casi que un concepto imaginario. ¿Cuándo fue la última vez que estuvieron en un lugar de verdad silencioso? ¿Sin el zumbido de las máquinas, sin el viento, sin las olas, sin el tránsito?

Hoy se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, y hasta el viernes en el Espacio Interdisciplinario de la Universidad de la República tendrá lugar la Semana del Sonido. Incluye charlas, conferencias y mesas redondas.

El evento lo organiza el Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental, el Imfia, parte de la Facultad de Ingeniería. También la Asociación Uruguaya de Acústica, y la Red Temática del Medio Ambiente, o Retema.

Es justamente con la coordinadora de Retema con la que se comunicó En Perspectiva. Carolina Ramírez es colombiana pero vive en Uruguay desde hace diez años, es docente, magíster, y organiza la Semana del Sonido.

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Gastón González

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3 Comentarios

  • Por fin abordan este asunto! Muchas gracias!
    Uruguay es un país excesivamente ruidoso.
    El ruido afecta la salud de las personas. Entre otras, genera hipertensión.
    Tanto que se habla de violencia; ello lo es también y podría sostenerse, sin equívocos, que la propende.
    Las Leyes ( Protección Animal, Vehicular, etc) vinculadas a los «ruidos molestos» no se cumplen, las normas indicadas no se respetan, ni tampoco se fiscaliza.
    Los ciudadanos comunes sufrimos penosamente el ruido de motos, carreras de motos, celindradas, perros ladrando todo el día, gritos de personas, música a alto volumen, música en espacios públicos, tambores en vías públicas, etc.etc.
    El estrés generado por invasion acústica es realmente considerable.
    Estamos a tiempo aún. Globalmente también es un problema.
    Si tuviera que hacerle un pedido a los Ingenieros; les solicitaría que las maquinarias, automóviles, etc. se inventaran silenciosos. (Las cortadoras- bordeadoras, parecen armas de guerra!)
    Han pensado, cuan mejor sociedad seríamos si aprendiéramos a respetar los espacios del otro? A no elevar la voz, a no usar la música a todo volumen en comercios, domicilios o vía pública?
    El silencio; momentos de silencio, son tan imprescindibles como el aire que respiramos.
    El volúmen adecuado de los usos domésticos de una comunidad propenderá a una mejor convivencia.
    Es hora de que realmente se le de la importancia que tiene el asunto y se aborden las consecuencias del exceso de ruido en cada lugar del país.

  • Busque normativa sobre ruidos urbanos en la web de IMM y lamentablemente nunca la pude encontrar.
    En Pocitos el ruido ambiente es molesto y constante, a vista y paciencia de las autoridades municipales que no controlan.
    Vivo en un piso 7, hay una creencia general de que el ruido se amortigua si vives en pisos altos, lamentablemente no es así. Por mis ventanas día y noche entra un combo de ruidos de tránsito, automovilistas que usan la bocina para canalizar su frustración y no como advertencia frente a situaciones de riesgo, las motos sin silenciador, las sirenas de advertencia de ingreso y salida de automóviles de los garages de los edificios que francamente tienen un volumen altísimo. Calles como Juan Benito Blanco donde vivo, Rambla, Bvrd España, Av Brasil, Ellauri por solo mencionar algunos ejemplos tienen niveles de ruido muy altos.
    En mi casa si abro las ventanas el nivel de ruido que ingresa es de 60 Decibeles promedio medido en muestras de 8 horas diurnas.
    Gran omisión, entre muchas otras, de las autoridades que no controlan y de los ciudadanos en general que finalmente somos los emisores de contaminación acústica.

  • Vivir en Montevideo y tener que sentir todo tipo de ruidos molestos a cualquier hora es imposible. Es un tema que nunca ha sido abordado por ningún gobierno nacional o departamental. Yo vivo en Pocitos y estoy obligado a soportar las alarmas de automóviles que suenan todo el tiempo con o sin motivo. Trabajando en Malvín me tocó soportar el zumbido de bordeadoras y sopladoras. Estas últimas son las mas molestas. Generan un ruido muy fuerte similar al de una pista de aeropuerto. Los jardineros las usan para evitarse la tarea de recoger el pasto cortado. Soplan la mugre y la tiran en la calle.

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