Suprema Corte de Justicia analiza recusaciones a ministra Minvielle tras declaraciones sobre militares indagados por causas de DDHH

La Suprema Corte de Justicia (SCJ) atraviesa una tormenta fuerte en su interior. El asunto: algunos casos vinculados a violaciones de derechos humanos durante la dictadura. El origen del problema: declaraciones que formuló aquí En Perspectiva la ministra de la Suprema Corte Bernadette Minvielle. El resultado: más de 40 recusaciones para que la magistrada sea excluida de las causas que debe analizar la corporación

¿Cómo comienza esta historia? El miércoles 20 de marzo recibimos en estudios a la doctora Bernadette Minvielle para dialogar sobre varios aspectos de la actualidad del Poder Judicial.

La consultamos sobre el funcionamiento de la Justicia luego de la implementación del nuevo Código del Proceso Penal (CPP) y también sobre varios episodios de inseguridad pública donde fue criticada la actuación de magistrados de la órbita penal.

Pero también hablamos con ella sobre otras críticas a la justicia penal, las que había formulado pocos días antes el entonces comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos. Junto a las conclusiones del tribunal de honor y el tribunal de alzada del Ejército que analizaron la conducta de José Gavazzo, Jorge Silveira y Luis Maurente, Manini Ríos había elevado al ministro de Defensa un escrito de ocho páginas en el que figuraban cuestionamientos muy frontales a la actuación del Poder Judicial en una serie de casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. A raíz de ese documento, el Poder Ejecutivo dispuso su cese y pase a retiro.

Una de las frases de ese escrito que más eco tuvieron decía: “La Justicia Uruguaya en muchas oportunidades se apartó de los más elementales principios del Derecho, no dando garantías a los acusados. En definitiva, aplicó una suerte de Derecho para el enemigo”.

El lunes 18 de marzo, Manini Ríos concedió una entrevista a En Perspectiva en la que explicó su posición y ratificó sus observaciones.

Las palabras de Minvielle

Dos días después, cuando nos visitó la doctora Minvielle, era inevitable que incluyéramos en el reportaje los dichos del general Manini Ríos.

La ministra de la Suprema Corte respondió de esta manera:

Estas personas fueron condenadas. Yo lamento decir que discrepo en cuanto a que no hubo un juicio justo, en cuanto que no tuvieron garantías. Es más, tuvieron todas las garantías habidas y por haber. Tuvieron su abogado, interpusieron excepciones de inconstitucionalidad, excepciones de prescripción. Cuanta dilatoria había, hicieron uso de ella. Y estaban en el ejercicio legítimo del derecho de defensa.

Algún juez tuvo que haber parado el carro, no lo hizo. No les paró el carro, al contrario, les dejaron correr muchas veces. Y con ellos se iban los años. Las palabras de Manini Ríos parecen, suenan a una especie de conspiración dentro del Poder Judicial.

Fue una declaración breve, pero contundente. Una declaración que terminó teniendo consecuencias importantes, que en aquel momento ni ella ni la producción de En Perspectiva imáginábamos hasta dónde llegarían.

Se refirió a dos elementos la doctora Minvielle: las estrategias de los abogados defensores de los militares y también a los jueces que actuaron y que aún actúan en varias indagatorias.

¿Qué ocurrió? Los representantes legales de varios militares investigados por crímenes ocurridos durante la dictadura tomaron sus palabras como un acto de prejuzgamiento de la conducta de sus defendidos.

Resolvieron, entonces, recorrer un camino que le generó varios dolores de cabeza a Minvielle y que en los hechos dividió a la Suprema Corte entre los ministros que respaldan a su colega y los que no.

Los abogados de militares indagados presentaron más de 40 escritos ante la SCJ para recusar la participación de la dotora Minvielle en causas que debe analizar la corporación.

¿Cuáles son esa causas? Aquellas en las que se resolvió presentar una acción de inconstitucionalidad sobre la ley 19.550, de 2017, que creó la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad, hoy bajo la conducción del fiscal Ricardo Perciballe. Esa sede trabaja formalmente desde el 22 de febrero de 2018 y tiene a estudio más de 200 causas de violaciones a los Derechos Humanos entre 1973 y 1985.

Los argumentos para recusar

Los escritos que plantean la recusación de Minvielle fueron presentados por los abogados defensores Graciela Figueredo, Estela Arab, Rosanna Gavazzo y Emilio Mikolic.

Invocan una presunta violación de Minvielle de la ley 15.750, que es la Ley Orgánica de la Judicatura y de la Organización de los Tribunales.

Citan el artículo 94, que señala que “los Jueces se abstendrán: 1º) De expresar y aun insinuar su juicio respecto de los asuntos que por ley son llamados a fallar, fuera de las oportunidades en que la ley procesal lo admite. 2º) De dar oído a cualquier alegación que las partes o terceras personas a nombre o por influencia de ellas, intenten hacerles en forma distinta de la establecida en las leyes”.

La defensa de los militares también invoca el artículo 325 del Código General del Proceso, que regula las recusaciones de magistrados y dice: “Será causa de recusación toda circunstancia comprobable que pueda afectar la imparcialidad del Juez por interés en el proceso en que interviene o afecto o enemistad en relación a las partes o sus abogados y procuradores, así como por haber dado opinión concreta sobre la causa sometida a su decisión (prejuzgamiento)”.

En los recursos, a los que accedió En Perspectiva, se cita en varias oportunidades las expresiones de Minvielle en estudios de Radiomundo.

Y se hacen varias consideraciones. Repasemos algunas de ellas.

  1. La ministra Minvielle “emitió una serie de opiniones que, a nuestro juicio, afectan su imparcialidad e implican un pronunciamiento indebido dirigido hacia los jueces que intervienen en las causas que se relacionan con hechos que involucran la actuación de la Fuerzas Armadas durante el período de facto cívico militar”.
  2. “El alto cargo en la jerarquía del Poder Judicial que la entrevistada ocupa le impide sin duda tales pronunciamientos sobre la actuación de los jueces y sobre las herramientas legales que la defensa hace valer válida y legítimamente (cómo expresamente reconoce) en la asistencia a los indagados. Las manifestaciones vertidas por la Sra. Ministro vulneran las garantías del debido proceso de los indagados en las causas a las que la magistrada estaba refiriendo en la entrevista, garantías que no solo son o deben ser formales y aparentes, sino que se componen de un elemento de fondo fundamental en un sistema republicano, como lo es el sometimiento a tribunales imparciales. Imparciales no solo en lo aparente, imparciales es libre de prejuicios. Quien define las herramientas legítimas de defensa como <dilatorias< y manifiesta públicamente que los subordinados al órgano que integra debieron <parar el carro>, sin duda padece de un designio anticipado que la obliga a apartarse de las causas”.

La respuesta de Minvielle

Las recusaciones comenzaron a llegar semanas atrás a la SCJ. El procedimiento indica que la propia ministra a la que se recusa debe aceptar o rechazar la petición.

Según supo En Perspectiva, en todos los casos Minvielle presentó el mismo escrito en el que se rechaza la recusación.

¿Qué dice la ministra Minvielle a través de su abogado? El documento, al que accedió En Perspectiva, sostiene que el artículo 326 del Código General del Proceso indica que la recusación debe ser presentada hasta tres días después del supuesto hecho que da lugar a una duda de imparcialidad.

Ello no se cumplió, por lo que argumenta que la petición es “extemporánea”.

En el escrito, Minvielle también indica que un pronunciamiento similar al realizado aquí, En Perspectiva, lo efectuó en 2016, cuando redactó un fallo sobre una causa de la dictadura militar en momentos en que presidía el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de Tercer Turno. En aquella oportunidad, advirtió que las defensas de los militares indagados utilizaban estrategias para dilatar los procesos, que consistían en presentar recursos de prescripción de los delitos cometidos y también recursos para lograr la nulidad de los procesos judiciales. “Los cuestionamientos que en su momento se realizaron en esos casos concretos obedecieron a que la estrategia defensiva se realizaba por goteo, en el propio proceso principal y con continua paralización de su decurso”, recuerda Minvielle en su escrito.

La ministra de la SCJ aborda luego sus declaraciones aquí en estudios: “Mis dichos en el programa radial En Perspectiva se limitaron a reeditar aquel pronunciamiento, por supuesto en el tono coloquial propio de una entrevista radial, dirigida mayoritariamente – tal vez – a una audiencia no avezada en el lenguaje jurídico”.

En otro tramo de su respuesta, la magistrada añade: “Las manifestaciones realizadas no reflejan, en absoluto, que haya perdido imparcialidad e independencia o que haya socavado la independencia de los jueces y tribunales de menor jerarquía funcional, y menos aún que vaya a vulnerar las garantías del debido proceso de los indagados”.

Corte dividida

Luego de presentada la recusación y conocida la respuesta de Minvielle, los otros integrantes de la SCJ deben pronunciarse a favor o en contra de la recusación en cada uno de los casos en los que se inició el trámite, que, como dijimos al comienzo, superan las 40 actuaciones.

A la luz de los hechos, quedó en evidencia que el máximo órgano jurisdiccional del país está quebrado en dos. Por un lado quienes entienden que las expresiones de Minvielle no vulneraron su independencia y que, por ende, no debe ser recusada. Y, por otro, quienes entienden que debe ser apartada de los casos.

Los ministros Jorge Chediak y Elena Martínez se pronunciaron a favor del apartamiento de su colega Minvielle. En tanto, el presidente de la corporación, Eduardo Turell, y el ministro Luis Tosi se manifestaron en contra.

Este empate, dos a dos, motiva que en cada una de las causs la SCJ deba convocar a un ministro de un Tribunal de Apelaciones a fin de que brinde su voto decisivo sobre el recurso de recusación. En cada expediente puede salir sorteado un ministro distinto. Y cada uno de esos ministros puede dar una visión diferente, por lo que puede ocurrir que en unas causas se acepte la recusación de Minvielle y en otras no.

Eso ya es en sí mismo una complicación pero además derivará en derroteros diferentes para casos similares.
Pero, por otro lado, está la fisura misma que se configuró en la Suprema Corte sobre el alcance de los dichos de la doctora Minvielle, que ha derivado en un ambiente enrarecido en la interna de la corporación.

Gastón González

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