A. Económico

¿Qué muestran las últimas cifras del comercio exterior?

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Como ustedes saben, en estos últimos meses han sido bastante frecuentes los reclamos de falta de competitividad desde varios sectores empresariales (sobre todo a nivel agropecuario). Las últimas cifras de comercio exterior, a su vez, pautaron nuevos descensos en nuestras exportaciones de bienes que están siendo bastante extendidas a nivel de rubros.

Emiliano Cotelo (EC): Por eso, nos pareció interesante dedicar nuestro espacio de análisis económico de hoy a analizar cómo se están comportando las exportaciones e importaciones en estos últimos meses y qué debemos esperar de cara a 2019. Sobre este tema, en seguida conversamos con la economista Alicia Corcoll, de la consultora Deloitte.

Romina Andrioli (RA): Alicia, para situar a los oyentes quizás valga la pena repasar cómo se están desempeñando las exportaciones en estos últimos meses y cómo están evaluando ustedes estos números. ¿Te parece?

Alicia Corcoll (AC): Sí, me parece bien. Sin dudas las exportaciones tuvieron un desempeño negativo en estos últimos meses. Si miramos las estadísticas de comercio exterior que publica todos los meses el Banco Central, las exportaciones de bienes (sin considerar las Zonas Francas y, por ende, sin considerar las exportaciones de celulosa y concentrados de refrescos de Pepsico) totalizaron unos US$ 6.300 millones en el acumulado enero-octubre. Eso supone una caída de 4% frente a igual período de 2017, y recoge de hecho seis caídas mensuales consecutivas… En setiembre y octubre incluso tuvimos caídas bien importantes (de 15% y 6% interanual) y para noviembre los datos preliminares que publica Uruguay XXI también apuntaban a una nueva caída.

Entonces, estos datos dejan bien en claro que las exportaciones de bienes se vienen deteriorando en forma fuerte respecto a 2017, cuando cerraron el año con una suba del orden de 12% medidas en dólares (después de un 2015 y un 2016 que habían sido sumamente negativos).

RA: – ¿Y cómo es el comportamiento por rubros, Alicia? ¿En dónde se ven los descensos más fuertes?

AC: – Las caídas más fuertes se observaron en los cultivos, con una baja interanual de más de 50% en lo que va del año. Allí hay una incidencia clave de las colocaciones de soja, porque como es sabido la producción este año fue muy golpeada por la sequía en el verano.

Ahora, más allá de este elemento (que sin dudas es muy importante), las ventas de otros rubros también se resintieron bastante en este último tiempo… De hecho, las exportaciones de bienes sin cultivos cayeron un 8% en setiembre y un 2% en octubre en la comparación interanual, incluyendo caídas importantes en el arroz y en varias ramas industriales (como las curtiembres, productos químicos y más recientemente los textiles).

Estas caídas están siendo amortiguadas – en parte – por la firmeza que siguen mostrando algunos otros rubros, como la carne o los lácteos que acumulan aumentos interanuales de 8% y 17% respectivamente cuando se las mira en dólares… Y la celulosa, como recién decía, no está contemplada dentro de estas estadísticas, pero cifras de Uruguay XXI disponibles hasta agosto pautaban un incremento muy relevante, superior a 30%. En este caso, igualmente, es importante marcar que está habiendo un “efecto precio” muy fuerte… ya que, en términos de volumen físico las colocaciones estaban mostrando de hecho una caída pequeña.

RA: – Es claro que el panorama está siendo muy heterogéneo, pero a las caídas que recién comentabas se suma también un peor desempeño turístico… Eso también se computa en las exportaciones, ¿verdad?

AC: – Sí, son exportaciones de servicios. Ya comentamos los datos con ustedes en otras oportunidades, pero es notorio que el deterioro que hubo en Argentina está impactando en forma muy fuerte sobre la actividad turística. En el tercer trimestre vimos una caída de 12% en la cantidad de visitantes y de 11% del gasto en términos reales (con una caída de 25% en el caso de los argentinos)… Y sin dudas las perspectivas para esta próxima temporada son muy negativas, por el diferencial de precios que se generó con la devaluación de Argentina este año.

En Deloitte estimamos que los ingresos por turismo medidos en términos reales podrían llegar a caer un 8% este año y otro 7% en 2019, después de los niveles excepcionalmente altos que habíamos tenido en 2015 (que no habían sido un récord histórico, pero casi).

RA: – ¿Y qué está sucediendo con las importaciones?

AC: – En este caso las cifras oficiales vienen marcando un ritmo de crecimiento muy sostenido: el monto importado acumula un aumento de 10% en enero-octubre. Ese aumento, además, está siendo relativamente generalizado a nivel de categorías. Por ejemplo, las compras de bienes intermedios crecieron 15% y las de bienes de capital subieron un 9% (con un impulso importante en las compras del sector público, aunque a nivel privado también se están viendo aumentos). La excepción son los bienes de consumo, que acumulan una suba de casi 4% en lo que va del año pero que se enfriaron sensiblemente en estos últimos meses y hace unas tres mediciones que están reportando caídas.

En algunos casos este buen desempeño está recogiendo mayores precios, pero en general también estamos importando más volúmenes. Como señal de demanda, esa es una buena noticia, sobre todo en un contexto de poco crecimiento económico y en el que la inversión – según los datos de Cuentas Nacionales hasta el segundo trimestre – seguían cayendo.

RA: – Alicia, mencionabas recién que en las exportaciones de celulosa los precios están siendo un sostén clave… Pero en términos más generales, ¿cómo están evolucionando el resto de nuestros precios de exportación?

AC: – En general el desempeño pobre de las exportaciones que veníamos comentando se está debiendo principalmente a menores volúmenes colocados… más que a variaciones en los precios.

En Deloitte computamos un índice que sintetiza los precios de exportación de los principales rubros de agronegocios y este indicador ha caído en estos últimos meses sí, pero no es una caída demasiado pronunciada… Estamos hablando de un descenso del orden de 4% en promedio durante estos últimos seis meses, pero que nos deja en niveles parecidos a los del cierre del año pasado. Esta relativa estabilidad, igualmente, esconde comportamientos muy distintos a nivel de rubros. Por ejemplo, los precios de la soja vienen cayendo en forma bastante intensa (cerca de un 15%), pero en el trigo y la carne los cambios son más bien acotados…

Y al mismo tiempo, Romina, también hay que tener presente que el desplome que tuvo recientemente el precio internacional del petróleo supone un elemento positivo para nuestro país, por la mejora que deja en nuestra relación de términos de intercambio con el resto del mundo.

RA: – Para terminar, Alicia, ¿cómo ven las perspectivas para los próximos meses?

AC: – Teniendo en cuenta lo que ya observamos en estos primeros diez meses del año, es muy probable que 2018 termine cerrando con una suba de las exportaciones medidas en dólares cercana a 8%… Pero, reitero, en esa suba hay una incidencia clave de la celulosa, que seguramente acumule una suba de 30% este año (y contribuya con unos US$ 400 millones aproximadamente). Sin ese impacto, de hecho, calculamos que las exportaciones de bienes cerrarían con una suba bastante más moderada, con descensos muy pronunciados en rubros como la soja o el arroz (de 50% y 15% respectivamente). Mirando hacia 2019, no aguardamos gran dinamismo y esperamos más bien estabilidad… pero de nuevo con comportamientos muy dispares a nivel de rubros (porque seguramente tengamos un rebote en la soja, pero al mismo tiempo tendremos una menor faena y – como ya dijimos – menores ingresos por turismo). En el caso de las importaciones también esperamos un descenso, asociado en buena medida al abaratamiento del petróleo.

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