
La Rendición de Cuentas fue aprobada por la Cámara de Diputados en la madrugada del 18 de agosto luego de varias semanas de negociaciones y pasó ahora a consideración del Senado. El trámite parlamentario estuvo marcado por la decisión de los partidos de la Coalición Republicana de no acompañar el proyecto en general y por el acuerdo alcanzado posteriormente entre el oficialismo y Cabildo Abierto (CA) para habilitar la votación.
El proyecto incluye la creación de una asignación única para niños y adolescentes, la transformación del Instituto Nacional de Rehabilitación en un servicio descentralizado —que pasará a llamarse Instituto Nacional de Reinserción— y recursos adicionales para áreas como seguridad, educación, salud, vivienda e infancia.
Sin embargo, el oficialismo y la oposición mantienen evaluaciones contrapuestas sobre el resultado de la negociación parlamentaria y el alcance de las medidas aprobadas.
“Es positivo para la gente”
En diálogo con Romina Andrioli en En Perspectiva, el diputado del Frente Amplio (FA) Federico Preve valoró que el gobierno haya logrado aprobar el proyecto y destacó sus principales ejes: “Para nosotros es positivo tener la Rendición y es positivo para la gente porque, en definitiva, estos elementos van a atender problemas reales y concretos que tiene la gente”.
Según el legislador frentista, las prioridades están vinculadas con “las transferencias únicas para la infancia”, la seguridad pública, la educación, la situación de calle y la vivienda cooperativa.
Preve señaló que el proyecto incorpora más recursos para la seguridad y que parte de ellos se destinará a tecnología, vehículos, comisarías y nuevos policías. “Hay más de 1.250 millones de pesos destinados a la seguridad pública”, dijo.
También defendió la forma en que se reasignaron las partidas presupuestales. Frente a la crítica opositora, que calificó el proceso como una “motosierra”, respondió que se trató de un trabajo “bastante quirúrgico”, realizado organismo por organismo y ministerio por ministerio.
En cambio, el diputado del Partido Nacional (PN), Federico Casaretto, evaluó que el resultado fue insuficiente. “Yo creo que es un gusto a poquísimo”, dijo.
Según Casaretto, el gobierno había realizado proyecciones económicas demasiado optimistas y, al no concretarse el crecimiento esperado, terminó aplicando recortes generales: “Vino una Rendición de Cuentas con una tremenda motosierra cortando, sobre todo en el tema de vacantes; no una cirugía fina, sino una motosierra sin ver dónde y cuándo”.
El debate por las transferencias para la infancia
Uno de los principales puntos de discusión fue la asignación única para niños y adolescentes. Casaretto sostuvo que su partido acompañaba la unificación de las partidas y el objetivo de combatir la pobreza infantil, pero discrepaba con la reducción de las exigencias vinculadas con la asistencia a la educación y los controles de salud.
“Nosotros sosteníamos el 100% de la exigencia”, explicó. A su entender, se trata de una señal negativa que se reduzca el porcentaje de cumplimiento requerido para mantener la prestación: “Es una pésima señal para el Uruguay decir que ahora va a haber menos exigencia”.
El legislador también cuestionó que el dinero pudiera recibirse mediante cuentas o instrumentos de dinero electrónico, lo que permitiría retirarlo en efectivo: “No es que una persona no pueda tomar un whisky; no puede tomar un whisky con un destino de plata de todos nosotros destinada para la pobreza infantil”.
Preve defendió una posición diferente. Sostuvo que las transferencias son una herramienta para igualar las oportunidades en situaciones de extrema vulnerabilidad y que la evidencia muestra que la mayoría de esos recursos se destina a necesidades básicas.
“La evidencia internacional y la evidencia nacional nos demuestra que la enorme mayoría de las transferencias se destinan a comer y a vestirse”, señaló. Según agregó, entre 90% y 95% de las personas que reciben transferencias estatales las utilizan para alimentación, ropa y abrigo.
El diputado oficialista también cuestionó que se condicione la entrega del dinero. “La evidencia científica demuestra que las contraprestaciones o el paternalismo en esto no funcionan. Señalar con el dedo así a la pobreza me parece estigmatizante”.
Seguridad y reinserción
La política de seguridad fue otro de los puntos de mayor confrontación. Casaretto sostuvo que fue “la política que más ha fracasado el gobierno en este año y medio” y cuestionó que “no se haya cumplido la promesa de crear 2.000 policías” al comienzo de la administración.
Por otro lado, dijo que existen diferencias ideológicas dentro del oficialismo sobre el papel de las cárceles y la participación de efectivos militares en tareas de seguridad: “El delincuente cada vez es más libre y el ciudadano honesto cada vez está más encerrado. Esa es la cuestión que se ha abandonado”.
Preve respondió que la violencia es un problema que se arrastra desde hace décadas y defendió las medidas impulsadas por el gobierno. “Tenemos un problema como sociedad que no lo vamos a solucionar en este intercambio, sino encontrando los puntos de acuerdo”, señaló.
Entre esos acuerdos mencionó “más presupuesto para tecnología, para la Policía, más policías y más presupuesto para la violencia basada en género”.
El legislador también destacó el proyecto Más Barrios, que busca abordar la seguridad junto con problemas de vivienda, iluminación, espacios públicos y presencia estatal. “Ese proyecto para nosotros es muy importante porque aborda también el tema de la seguridad desde la sociedad y desde el barrio en sí mismo”, dijo.
Ambos legisladores coincidieron en respaldar la transformación del Instituto Nacional de Rehabilitación. Preve valoró que el futuro Instituto Nacional de Reinserción pase a estar bajo una conducción civil y no directamente bajo el mando policial: “La Policía es quien te reprime, quien te lleva preso y después hoy te cuida. Entonces, esas personas que te cuidan para rehabilitarte, reinsertarte, deberían ser personas distintas”.
El acuerdo con Cabildo Abierto
La aprobación del proyecto también abrió un debate sobre el acuerdo entre el FA y Cabildo Abierto (CA). Casaretto sostuvo que no se trató simplemente de un entendimiento puntual para votar este trámite parlamentario: “Lo que se acordó acá no fue simplemente el voto de la Rendición de Cuentas, fue un plan de aquí hasta el año que viene de una serie de concreciones”.
Preve respondió que la Coalición Republicana cerró la posibilidad de negociar la aprobación general del proyecto: “A nosotros nos quedaban básicamente dos caminos para poder tener la votación en general: un acuerdo con Identidad Soberana o un acuerdo con Cabildo Abierto”.
Según el diputado frenteamplista, el oficialismo optó por negociar sobre asuntos que consideraba razonables y mantuvo fuera de la mesa aquellos temas que entendía como cuestiones de principios.
El proyecto comenzará ahora su tratamiento en el Senado, donde el FA cuenta con mayoría. Casaretto reclamó que la Cámara Alta respete lo aprobado por Diputados, mientras que Preve defendió una Rendición de Cuentas que, según dijo, “va a brindar más oportunidades y más derechos a las personas”.















