Carolina Cosse (IM): Organismos multilaterales de crédito y AFAPS «se mueren por invertir» en proyectos como el sistema metropolitano de corredores; falta el acuerdo político para una «obra de impacto nacional»

Foto: Carolina Cosse en el estudio de En Perspectiva. Crédito: Agustín Dorce

La intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, llamó la atención el mes pasado cuando le presentó al gobierno varias propuestas para reactivar la economía y generar puestos de trabajo.

En la reunión que el presidente Luis Lacalle Pou organizó con los tres intendentes frenteamplistas, una de las iniciativas que llevó Cosse fue la creación de un sistema de corredores metropolitanos de transporte. Las obras, que insumirían cuatro años, generarían unos 16.000 puestos de trabajo, de los cuales 4.000 serían directos y el resto, indirectos o inducidos.

La idea formaba parte de un paquete de nueve planteos, en uno de los cuales se sugería llevar a todos los departamentos del país el plan ABC, Apoyo Básico a la Ciudadanía, que la intendencia de Montevideo viene desplegando desde que asumió la nueva jefe comunal.

Sobre estos y otros temas conversamos esta mañana En Perspectiva con la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse.

Destaques de la entrevista:

  • «Era importante una reunión con el presidente en un momento tan serio y doloroso que estamos pasando en el Uruguay y aprovechar esa instancia para plantear propuestas concretas».
  • «El principal motivo de uso de transporte público es el trabajo. Los usuarios frecuentes son trabajadores. Lo que propusimos para seguir dando más seguridad en el transporte colectivo es vacunar a los trabajadores que lo usan, pedimos que se les de prioridad».
  • «De momento hay un 20% de la flota que está en seguro de paro. El Estado está gastando una plata en pagar esos seguros de paro, lo que nosotros decimos que es que se lo suspenda, que esos trabajadores vuelvan a trabajar por dos o tres meses, y ese dinero se destine al STM».
  • «La IM pone un poco más, el gobierno pone un poco más, tenemos toda la flota y ayudamos a descongestionar las unidades».
  • «Este sistema cambia sustancialmente la movilidad en el área metropolitana, los tiempos de viaje se acotan muchísimo y aumentan mucho las frecuencias. Los tiempos de viaje se acortan un 30%».
  • «También el confort y lograr bajar el congestionamiento, porque si pongo unidades confortables en vías rápidas, la gente considera no usar su auto».
  • Sobre creación de sistema de corredores metropolitanos: «Se requieren obras de ensanche, obra civil de distinto tipo, a veces reacondicionamiento, es un proyecto muy grande. Si logramos que salga, requiere un intenso trabajo en lo que es el proyecto ejecutivo».
  • «La idea no es hacer un corredor a la vez, se requiere una ingeniería de planificación muy fuerte, un equipo de contraparte muy grande, e ir gestionando esta obra de manera que se vayan haciendo más o menos al mismo tiempo los tramos para generar los puestos de trabajo».
  • «Los equipos de trabajo han estimado que es un proyecto de un punto del PIB, y hemos planteado un financiamiento que permitiría distribuir en el tiempo, en 20 años, el impacto de este proyecto en el déficit fiscal».
  • «Por la distribución que estamos haciendo, que es de que el 50% de este financiamiento lo asumiría el gobierno central y el otro 50% las tres intendencias, estaríamos hablando de medio punto del PIB distribuido en 20 años en términos del déficit».
  • «Estamos hablando de la misma forma de financiación que utiliza la CVU, que hace uso de un fideicomiso pero transfiere los riesgos de construcción y de operación a la CND. Es el mismo esquema que utiliza la CND y el MTOP».
  • «Olvídense de la palabra corredor. Ahora estamos hablando de un sistema de infraestructura metropolitano, estamos con todos los actores desde el momento cero».}
  • «Llevaría cuatro o más años, no es para un período. Es una obra de gran impacto y no es de corto plazo».

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En Perspectiva

Periodismo con vocación de servicio público. Conducen Emiliano Cotelo y Romina Andrioli. Con Gabriela Pintos, Rosario Castellanos y Gastón González Napoli. Producción: Rodrigo Abelenda y Agustina Rovetta. De lunes a viernes de 7 a 12 en Radiomundo 1170.

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7 Comentarios

  • Excelente entrevista a Carolina Cosse. Cuando estará completa en internet?

  • ¡Uy! si tan sólo se hiciera una parte de eso, sería muy positivo. Comparto además plenamente la oportunidad de hacer una gran inversión en infraestructura para darle un empujón a la construcción y al mercado interno por el consumo privado. Así se sale de las recesiones y las crisis en el mundo desarrollado: crédito y mucha inversión pública. Así lo hace Europa y así lo va a hacer USA también. Comparto plenamente la idea de plantear que el transporte metropolitano no es sólo una cuestión regional, sino nacional. El área metropolitana es del país, como lo es la electrificación y la telefonía rural que pagamos todos los usuarios rentables de las aglomeraciones urbanas. Con subsidios cruzados, todo el país crece en infraestructura y bienestar para todos.

    Algunos apuntes sobre el plan que manejó Cosse:

    1. La traza de los corredores la comparto plenamente. Apenas si pensaría en seguir el tren a Progreso, pero eso, al estar la doble vía planificada, es muy fácil.

    2. Celebro que se retome la idea de corredores y alimentadoras. Es así que funciona el transporte público en el mundo desarrollado: hay recorridos locales que llevan a la gente hasta las líneas troncales, que hacen muchas menos paradas.

    3. Celebro también que la idea de priorizar el transporte público sea por el lado de mejorarlo y que se valore el tiempo de la gente. Normalmente cuando se piensa en Montevideo cómo priorizar el transporte público surgen más ideas para dificultar el uso del auto que para mejorar la experiencia del ómnibus. El resultado es que el que viaja en auto, viaja peor y el que viaja en ómnibus sigue igual de horrible. Este planteo va en la dirección correcta y mucha gente se bajaría del auto si los tiempos de viaje fueran de órdenes de magnitud comparables.

    4. Una cosa fundamental para que la gente se pase al transporte público es tener abonos mensuales de libre servicio, como en Europa. Eso hace que sea muy conveniente tenerlo porque por el costo de ir a trabajar uno tiene además cubiertos otros desplazamientos ocasionales. En Uruguay el modelo de transporte siempre trató de recaudar sobre la venta de boletos, lo que hace que cada vez que quiera usar el servicio yo tenga que decidir cómo me voy a desplazar. En cambio, si ya tengo pago el abono, no voy a dudar qué es lo que me conviene más.

    5. Que se use la vía y no la ruta en el corredor a Las Piedras es MUY importante. Es importante porque el riel siempre es superior en costo energético, capacidad y confort para transporte masivo. Esta era una de las ideas de Inthamoussu como asesor de Villar y veo que Cosse la retuvo. Lo más importante: si la gente que jamás lo conoció prueba un ferrocarril moderno, el reclamo popular por pasar a rieles los otros corredores va a ser imparable. Nos merecemos rieles en una aglomeración urbana de 1.800.000 habitantes.

    6. Me alegra muchísimo que esté la Ciudad del Plata. La gente más humilde que ha tenido que irse de Montevideo por no soportar los costos de la vivienda está ahí. Montevideo expulsa a su gente hacia las afueras, buscando el sueño de construir la casita propia y hay que darle transporte para ayudarla a vivir donde puede. La construcción en Montevideo es cada vez más destinada a la gente de mayores ingresos y eso con los cambios legislativos que hizo este gobierno se va a acentuar.

    7. Sobre el corredor de 8 de octubre, el problema principal que veo es que es el corredor más congestionado y con menos espacio. Pienso que por más que en Uruguay cuesta muchísimo invertir en obra pública, para que realmente se gane tiempo habría que sacarlo de superficie por lo menos de Propios hasta Pan de Azúcar. Una solución alternativa ahí sería canalizar todo el tráfico particular por Rousseau y por Cabrera y dejar la avenida exclusivamente para el transporte público. Justo en ese tramo es bien posible. Igual, el tema de los peatones en una zona comercial es complicado y hay que prever espacios para la distribución… en mi opinión es el corredor más complicado por lejos.

    8. Una idea a desarrollar sería crear una especie de autoridad metropolitana de transporte, integrada por las 3 intendencias y el MTOP. En el mundo desarrollado las aglomeraciones tienen transporte que implica a muchas jurisdicciones y no se puede desarrollar sobre la base de que cada uno vea si quiere y puede o no hacer la infraestructura. La autoridad regional tiene un presupuesto asignado por las municipalidades y el gobierno central y organiza con autonomía sus planes de desarrollo sobre la base de un presupuesto firme. El transporte público además siempre está desarrollándose y mejorando. No es que se hace una reforma y se deja 50 años vegetar. Para eso se precisa una autoridad que estudie la evolución del uso del sistema y lo vaya permanentemente ajustando a las necesidades de la población.

    La gran pregunta es si justo este gobierno, que cree poco en lo público y en las políticas keynesianas y que tiene en Montevideo y Canelones bastiones de la oposición le va a querer asignar presupuesto a mejorar el transporte de gente que no lo vota y para colmo por inciativa de intendencias de la oposición. Yo tengo enormes dudas pero ojalá que sí.

    • Ojo, que los corredores así planteados en conjunto pueden ser una maravilla fantasiosa pero su concreción requiere inmensas cantidades de dinero que – a mi parecer – está fuera del alcance de nuestra economía. Por algo, por ejemplo, el Plan Fabini de obras para nuestro departamento, que fue concebido en la década del 20 ó 30 del siglo pasado, y cuyos dibujos los vemos en los planos de Montevideo, no se ha podido concretar en su mayor parte, pese a las décadas que han transcurrido, y sólo sirvió como guía para que se hagan algunas de sus soluciones, además de hacer que la Intendencia haya expropiado terrenos que han quedado sin utilizar y son base de asentamientos. También en la década de los 50 se habló de hacer un tren subterráneo en Montevideo, y la idea quedó en desuso , entre otras cosas, por su costo y el largo plazo de retorno del capital a invertir. Y viniendo a nuestro siglo, en Avenida Italia – que ya era doble vía – se habló de hacerla sobreelevada, para un tren metropolitano, o para el tránsito automotor, o algo más, y en definitiva se dejó sin efecto. La intendenta de la época dijo que era para no acentuar la división de la ciudad, pero para mí deben haber manejado costos y habrán concluido que era impracticable. No nos debemos deslumbrar con ejemplos como San Pablo, Hong Kong o Tokio, que tienen poblaciones de tres a cinco veces mayor que todo nuestro país, y por supuesto, con otro potencial económico; hagamos obras quesean adecuadas a nuestro perfil.

      • Estimado Jorge, ¿Nunca se preguntó si tenemos tan poca infraestructura porque somos pobres o somos pobres porque tenemos poca infraestructura? ¿Qué tan impagable es devolverle a la gente horas de su vida con una infraestructura duradera como es un metro, ya que nombra el caso? ¡Y mire que acá ni de eso hablamos, son puros ómnibus y cordones para señalizar un corredor!

        Piense en el gran Uruguay que heredamos de principios del Siglo XX, con la rambla sur, con el palacio legislativo, el Estadio Centenario, el Hotel Carrasco (terminado por la IMM), la diagonal agraciada, los edificios públicos emblemáticos que allí se construyeron. ¿Y qué se dejó de hacer para financiar eso? ¿No se construyó un Estado de Bienestar modelo en América? ¿No estban las generaciones urbanas de nuestros padres y abuelos mucho más cerca de los estándares de vida europeos de lo que estamos nosotros ahora?

        La obra pública genera trabajo, el trabajo consumo y el consumo más oportunidades y desarrollo con el que se pagan las obras. La economía es una máquina que se impulsa a sí misma basada en expectativas. Si vamos al achique, entonces todos tenemos expectativas de vivir peor, no consumimos, no invertimos, no apostamos al futuro y nos morimos de inhanición.

        Las ciudades con infraestructura de transporte invitan a vivir, a trabajar eficientemente y a visitarlas. Esto no es un tema de población, es un tema de ambición. Las aglomeraciones urbanas europeas con 1.800.000 personas todas tienen varias líneas de metro y líneas de trenes de cercanías. Hay ciudades europeas de medio millón de habitantes incluso que nos dan mil vueltas en transporte. El tema es que a nadie se le ocurre políticamente aceptable en esos países que la gente más humilde viaje 3 o 4 horas por día para ganar un salario mínimo. Acá el salario es la tercera parte y sin embargo la gente lo acepta mansamente.

        Este es un momento especial, del que se va a salir con enorme liquidez internacional (los países desarrollados prendieron la impresora, especialmente USA) y la tendencia va a ser a tasas de interés negativas para fomentar la inversión. El Uruguay necesita darle trabajo a su gente, especialmente a gente de oficios manuales como los de la construcción. Tenemos que tratar de que por lo menos, la gente que tenía trabajo hasta hace un año vuelva rápido a trabajar antes de que se acostumbre a no tenerlo y busque algún mecanismo de supervivencia. Si el gobierno y las intendencias quieren desarrollar el país y darnos un futuro, deberían acordar en esto. Y luego, que inauguren todo juntos, que se saquen todos la foto.

        Francamente me siento en las antípodas del pensamiento que usted dice porque creo que esa es la mentalidad que nos hizo perder el tren de la historia. Con el respeto que me merece quien se expresa con corrección y honestidad, le pido que se cuestione lo que mencioné más arriba: cuando Uruguay jugó a lo grande, fué más próspero y le dió mejor vida a su gente. La política de apostar al achique nos ha hecho cada vez más chicos.

        • Yo lo que pienso – y entiendo – es que la riqueza hay que producirla con medios genuinos, y que no se lo logra con voluntarismos. No basta proponerse hacer un montón de obras y pensar que con eso se dinamizará la economía; hay que contar con los recursos económicos y financieros como condición previa. Es un poco lo que sucede a nivel doméstico: Ud. puede querer una casa más grande, o agregarle un montón de comodidades extra, pero si no cuenta con el dinero en forma previa, por más voluntad que tenga, no lo logrará. Y si me habla de financiación, debe pensar que tendrá que pagar las cuotas del préstamo más los intereses, y si no tiene seguro cómo podrá hacerlo, una de dos: o lo ejecutan por moroso, o de inicio no le otorgan el préstamo. Y en la economía nacional es parecido,salvo la diferencia de escalas. La única forma de aumentar nuestro poder económico – creo – es aumentar nuestro nivel de ventas al exterior, mejorar las condiciones de comercio externo, y a partir de eso, adoptar medidas que en lo interno promuevan la circulación de ese incremento de dinero. Lo de aumentar la emisión es una medida que ya aplicamos en los años 60 y 70, y así terminamos con inflaciones de hasta tres dígitos; si los EEUU y Europa lo hacen, allá ellos; después de todo, tienen como decía María Elena Walsh: «la sartén por el mango, y el mango también». Y las obras que Ud. cita, de principios del Siglo XX, fueron posibles porque entonces el comercio exterior era mucho más reducido, el mundo occidental vivía de guerra en guerra y nos compraba todo lo que producíamos, China y Japón eran sólo dos lugares muy remotos y extraños, y nosotros producíamos casi todos los insumos que requeríamos; así es que prosperaban oficios como herrero, carpintero, talabartero, alfarero, picapedrero, constructor, industrias como la textil, las de confecciones, la del calzado y otros casos similares. ¿Cuánto cree Ud. que saldría un plan de obras como ése que proponen? Para hacerse una idea, piense que al principio de la intendencia de Martínez, el plan vial que había concebido estimaba que insumiría 500 millones de dólares… E involucraba sólo al departamento de Montevideo; éste en cambio, se extiende a partes de Canelones y San José. ¿De veras cree que las AFAPs y órganos de crédito internacional estén dispuestos a financiarlos, como sugirió Cosse? ¿Qué plazos estarán dispuestos a tolerar para el retorno del capital más los intereses? Yo francamente no veo tan fácil la respuesta.

          • Yo pienso que la economía doméstica no tiene nada que ver con la sociedad. Usted no genera riqueza y la intercambia con sus familiares en su casa. Lo que necesita para vivir normalmente no lo puede generar allí, excepto algún lavado o alguna comida. Cuando usted afirma que la ÚNICA forma de aumentar nuestro nivel de vida es aumentar exportaciones lo que usted está pensando es que la economía es como un tubo con dos puntas: una por donde entra riqueza y otra donde se destruye al consumir. Con esa visión, los productores de materias primas son los que crean riqueza y los demás la destruimos.

            Nada más equivocado. Si un cocinero se encuentra con un carpintero, el carpintero le puede hacer mesas y sillas para su bar si él cocina para vender y si hay gente con capacidad de pagar para que le cocinen. Si el carpintero trabaja bien, entonces como lo que sabe hacer son muebles, su tiempo rinde más en eso y le conviene pagar para que le cocinen. Así el carpintero y el cocinero se enriquecen haciendo cosas unos para los otros. Si se ponen ahorrativos, entonces el cocinero requecha unos tablones y se arma unas mesas improvisadas, pero como el carpintero no trabaja, no tiene para comprar comida y se hace su propio arroz con atún día trás día mientras espera que alguien se decida a invertir en mejorar porque cree en el futuro… y como toda la sociedad piensa así, entonces nadie labura y nos miramos los unos a los otros. Mientras tanto una elite exporta materias primas con poco o nulo valor agregado, consume todo importado y guarda lo que les sobra en algún paraíso fiscal.

            El tema es que nuestra concepción de qué es genuino y qué es tirar plata está creada por la moral de la gente que se dedica a exportar materias primas. Así los salarios, la comida que comemos, la medicina que usamos, la conexión a internet que yo uso ahora, todo es un gasto superfluo, un derroche. Así se piensa en este país de fisiócratas, libro de González Guyer que le recomiendo calurosamente.

            En mi opinión la riqueza genuina proviene del TRABAJO y para que haya trabajo tiene que haber algo para hacer y fé en el futuro, en que mañana no me va a comer la mugre y que entonces lo que gané lo puedo gastar en consumo. La obra pública ha sido históricamente la forma más directa de hacer arrancar una economía parada. Puede ir a la crisis capitalista del 29 en USA, a la reconstrucción europea en la posguerra o los planes que tienen ahora los países desarrollados para salir de la crisis. Claro, el nivel de imposición al capital no es el mismo que en Uruguay, donde preferimos matar al consumo. En eso tenemos un handicap para poder bancar inversión pública, porque decidimos tener impuestos bajos y un Estado que a gatas llega al 30% del PIB (compare con Europa o incluso USA).

            Pero además, lo más importante creo yo, eso que se creó no es un lujo improductivo. Muchas veces incluso genera externalidades insospechadas. Jamás Louis XIV imaginó que su palacio iba a generar hoy día millones de turistas al año ni se imaginaron en Uruguay que la rambla sur contribuiría a otra escala a que Montevideo tenga más visitantes que Punta del Este. La obra pública embellece la ciudad y eso atrae gente a vivir, a trabajar y a gastar plata. Un sistema de transporte desarrollado genera tiempo libre y capacidad de trabajo, porque la gente viaja menos tiempo y lo hace en mejores condiciones físicas. El bienestar genera productividad y fé en el futuro. Vuelvo a lo mismo, no piense la economía como un tubo que nos morimos todos de hambre.

            Ojo, las exportaciones son muy necesarias por razones de balanza de pagos, más aún en un país primarizado, pero no son todo. Paradoja de la historia, cuánto más apostamos a las materias primas y a exportarlas, más depende la economía de mercados que fluctúan y donde las condiciones de intercambio las fijan otros, los mismos que deciden cuanto vale todo lo que importamos.

            Ahora, fíjese una cuestión no menor. Esta economía de materias primas puede emplear en forma productiva a muy poca gente. Le sobra mucha gente a este país si pensamos que para lo único que sirve es para producir carne, soja y troncos. Dice la propaganda del gobierno donde nos informa su política de préstamos para mipymes que el 94% de las empresas son mipymes y emplean (de memoria, no recuerdo la cifra exacta) alrededor del 70% de la mano de obra. Esas mipymes viven en su mayoría de venderle bienes y servicios a uruguayos. Entonces, si bien quienes mueven más dinero y son dueños de más patrimonio son del sector primario, la enorme mayoría de la PEA depende del mercado interno. Lo vemos hoy: hay 100.000 pobres más y las exportaciones de materias primas no están siendo afectadas: están haciendo caja como nunca, con un dólar caro y demanda creciente de china. Esos 100.000 se quedaron sin laburo porque la gente no está en la calle consumiendo. Hoy el país es más pobre simplemente porque la gente trabaja menos, aunque produzca las mismas materias primas de siempre.

            No tengo ni idea de cuánto sale el plan y supongo que el plan se redondea sabiendo cuánto dinero hay. ¿Cuánto nos costó la crisis financiera de 2002? ¿Y la del Banco Pan de Azúcar, el Caja Obrera y el Comercial en el gobierno de Sanguinetti? ¿Y luego, durante el gobierno de Lacalle, cuando reventó de nuevo el mismo problema porque se habían malvendido los bancos a unos delincuentes? Cada crisis de esas se llevó fácil 2000 millones y no dejó nada, ni una vereda. ¿No la pagamos y salimos de eso?

            Las AFAPs… ¿se acuerda de lo que nos prometieron con la reforma? Era para dirigir ese dinero al sector productivo, ¿no? Porque con el sistema del BPS, el Estado lo que hacía era tapar déficit de caja y después el BPS se descalzaba y no podía pagar las jubilaciones y patatín, patatán. ¿Sabe en qué invierten las AFAPs la casi totalidad de su dinero? ¡En bonos de deuda uruguaya! Cobran comisiones para hacer lo mismo que hacía el BPS sin cobrarlas: prestarle plata al Estado. Pues bien, si usted emite bonos de deuda para hacer la obra pública, es muy probable que le venda parte a las AFAPs. Lo que dice Cosse es que tal vez estarían interesadas en financiarlo directamente ellas, pero de hecho ya financian al Estado desde que se crearon.

            En fin, igual ni se preocupe. Yo dudo muchísimo que en este país se tome esa decisión.

  • Bienvenida la creatividad.
    La Historia se escribe de los que hacen . Y hacen bien.
    Me consta que Cosse, es muy pragmática y visionaria, trabaja por el Bien Común.
    Y la tarea de gobernar Montevideo, es un gran desafío. Muy difícil conformar a todos.
    Seguro logrará el objetivo.

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