Un disidente de la pandemia: Fernando Andacht critica la «panmedicalización»

¿Existe una “ortodoxia Covid”?

Eso es lo que denuncia un conjunto de pensadores e intelectuales que se consideran disidentes con respecto al manejo de la pandemia de Covid-19, muchos de ellos aglutinados en la redacción de la revista eXtramuros.

Consideran que se los deja afuera de la discusión y que se los denigra como si su opinión valiera menos.

Hoy les propusimos charlar con uno de estos intelectuales para conocer cuál es su visión: el semiótico y doctor en Filosofía Fernando Andacht.

 

Informes relacionados de En Perspectiva:

¿Es cierto que los tapabocas de tela no sirven contra el Covid-19?

¿Esconden los números diarios de contagios de covid-19 un alto número de falsos positivos?

¿Es cierto que el covid-19 tiene una tasa de mortalidad muy baja?


Fuentes citadas por Andacht:

Filósofo francés André Comte-Sponville en internet:

Entrevista del 08.09.2021 (se pueden agregar subtítulos en español)

Pequeño discurso de diciembre de 2020, desde el Institut Diderot de Paris, que AC-S dirige.

Filósofo francés Michel de Montaigne (1533-1592). Sus Ensayos fueron publicados en 1580.

Estudio sobre medios y miedo de Hadley Cantril, una encuesta sobre el impacto del radioteatro del Mercury Theater, liderado por Orson Wells, el día 30.10.1938: The Invasion from Mars: A Study in the Psychology of Panic (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1947).

Ensayos en eXtramuros

Candela Stewart

Notas Relacionadas

13 Comentarios

  • Me gustó la entrevista, una voz disidente que valoro.

    Rescato la frase que en una democracia debemos escuchar a todas las voces, aunque sean minoría.

    Destaco al entrevistador (Gastón González), una entrevista muy preparada, muy documentada, con excelentes preguntas e inteligentes argumentos …. Un excelente integrante de enperspectiva.

  • Dice el entrevistado que el tapabocas es un talismán, dado que no tiene un entramado tan fino como para no dejar pasar el virus. El periodista le dice que el virus viaja en gotículas, que son mucho más grandes y pesadas y que sí las frena el tapabocas. El entrevistado responde, en un veloz cambio de frente, que igual, el tapabocas simboliza una mordaza que no nos deja hablar. De esta forma vuelve a su «base» de legitimidad, a hablar de lo que tiene autoridad académica. Y como ya había dicho que es imposible separar un símbolo de su significado, entonces que yo me ponga un tapabocas que a él le evoca una mordaza hace que significante y significado estén ahí simultáneamente: Yo estoy, sin saberlo, amordazado. Aunque hable con el tapabocas puesto. ¡Qué jugador! Tiene mas cintura para el dribling que el finado Maradona en sus mejores tiempos.

    Este es el tema de reclamar debates que no se restrinjan a opiniones calificadas. El entrevistado ensaya un argumento y si no pasa, los descarta rápidamente y ensaya otro. Nadie está obligado a sostener hasta el final lo que dice o admitir que se equivocó. Como si los argumentos importaran menos que el efecto que producen en el interlocutor. Me gustaría saber si el argumento del tapabocas lo archivó definitivamente o en otra entrevista lo puede volver a usar.

    Yendo al que creo que es el centro de la ponencia, creo que el planteo de que uno es libre de vivir la vida que le plazca asumiendo riesgos es de recibo. El problema con las enfermedades contagiosas es que el riesgo propio es inseparable del riesgo ajeno (mucho más que el tapabocas de la mordaza o la palabra «perro» de un bicho que ladra, mueve la cola y da la patita). Por ejemplo, él como profesor decidió seguir dando clases presenciales. Lo hizo contra la opinión y las resoluciones del CDC. Tal vez tenía algún resquicio de libertad para hacerlo respetando esas resoluciones o tal vez se insubordinó y listo. Pero si no ofreció las videoconferencias, sus los estudiantes no podían insubordinarse sin perder el curso. En esa lógica sartreana de la libertad, todos somos libres de encerrarnos si nos autopercibimos como «población de riesgo» (sabemos que él no) o salir si nos sentimos sanos y protegidos por el ejercicio físico y el Kefir (sabemos que él sí). Pero los costos sociales que cada uno paga son asimétricos.

    • Frente a la dictadura, la insubordinación es la conducta más legítima.

      Ese cambio de frente que remarca, se debe al tiempo limitado de la prensa, y es la forma en que se establece el propio discurso oficial (y tampoco es incorrecto per se).

      La inconsecuencia en los dichos y ¡actos! es exáctamente igual con las autoridades, gobernantes y poderes en general. Nadie paga por los males que van acumulando sobre nuestra sociedad. Así que mientras ese es el mundo en el que vivimos, acá es sólo un punto relativo de una cuestión discutida por la propia OMS, que ya se transitó infructuosamente en varios lados.

      Por otro lado, la comunicación humana es mucho más profunda que una simple vibración de cuerdas vocales.
      Involucra una articulación libre de la región con más músculos de todo el cuerpo, en la que un trapo interfiere, sumado a la expresión gestual interpretable por el otro, y por sobre todo una gama de sutilezas en la modulación de la voz, que se deteriora y al final se pierde.
      Yo trabajo con público y he padecido los problemas de la mala comunicación que nos trajo el tapabocas en varios aspectos (algunos que haré publicos y otros privados), como por ejemplo un aumento notorio de la cantidad de veces que tengo que preguntar los datos de la persona o repetir lo que estoy diciendo. O la renuncia a los tonos suaves y sutiles propios de la comunicación más armoniosa o íntima, para pasar a un estado de tensión permanente con un diálogo intensificado e impostado. Y así se abre el abanico de cosas que se dejan de decir, como una selectiva mordaza. Pero el tapaboca al borrar las expresiones faciales está reduciendo de forma severa una parte muy valiosa de la comunicación humana, y aumentando la ya dramática impersonalización de todos nuestros contactos. Y mientras escribo me doy cuenta que nos acerca a los robots de pobre expresividad, o al diálogo medidado por computadora, justo lo próximo que se va a implantar.

      Lo que Ud. dice de que con el bozal igual se puede hablar, es una obviedad. Mientras que la denuncia del semiólogo incorpora sutilezas que van desnudando las verdaderas intenciones atrás de un operativo orquestado por el poder establecido, en contra de nuestra libertad y mejor calidad de vida (reglas que ellos no siguen para sí mismos).

      Pero es tan interesante el camino de la verdad, que alcanza con enunciar su condición de mordaza y va calando en el pensamiento general cuando éste no está gobernado desde la autoridad.
      Tanto que los primeros en entenderlo fueron esos conspiranoicos que se guian por la intuición (que es el verdadero método de búsqueda de la verdad) y no los académicos.
      La retórica y la lógica han sido diseñadas para combatir la intuición de dominio pupular. Pero para que lleven a la verdad deben ser conducidas por la voluntad de verdad. De lo contrario se convierten en sofismo. La retórica, la lógica y la razón fayan a la hora de encontrar la verdad en los eruditos porque la universidad los ha entrenado en usarla para confirmar lo establecido, y no para cuestionar. O si no, para refutar el saber social, pero según una agenda que el erudito no conoce y por tanto no considera. Mientras que la búsqueda de la verdad es otra cosa, y empieza por considerar honestamente la posibilidad de que el discurso que nos contraría sea en realidad acertado. Y por tanto toma tiempo y dedicación valorarlo, porque exige hacerlo propio por un tiempo y experimentarlo. Luego de lo cual siempre se llega a un estado nuevo de entendimiento, porque siempre hay verdad en toda argumentación, aún en las más contradictorias. Y así nos hubiésemos guardado de destruir las tradiciones, y hoy tampoco hubiéramos caído en una resesión económica que costará muchísimo más en vida humana que el mal que dice pretender evitar.

      Si investiga la postura contraria a la establecida, encontrará que no hay nada sólido para sostenerla, si no, puras especulaciones de lo que podría pasar y falta de datos honesto de lo que sí está pasando (como la mortalidad total de los paises, o un cabmio innecesario de la definición de pandemia de la OMS). A la par de cantidades descomunales de propaganda oficialista, superiores con mucho a las de las recientes dictaduras!

      Si explora el conspiracionismo se sorprenderá….

      …a menos que esté hablando con un funcionario pago, al estilo china, que también puede pasar…
      …y que en 10 años serán reemplazados por bots, que ya postean en los foros de hoy…
      …y que un poco después dirigirán a la humanidad desde la inteligencia artificial…

  • La mejor manera de imponer una idea, es excluir cualquier cuestionamiento. Da resultado durante algún tiempo, pero al final el muro se cae y al rey se lo ve desnudo.
    Mis simpatías van por los que se atreven a cuestionar a los que desde el poder se sienten dueños de las obviedades.

    • Acá hay un error lógico de base.
      Y es que los biologicistas-mecanicistas siguen creyendo que la biología opera igual que una máquina que funciona o no funciona.
      Qué si no funciona hay que arreglarla agregando=medicamentos o extirpado=cirugía.
      Y que si existe riesgo de que no funcione hay que agregarle algún elemento preventivo.

      En este paradigma, que a través de la enfermadad se hacen visibles traumas transgeneracionales que se han evitado ver, eso que muestra la socio-psico-genealogia, eso no existe…
      Sin duda, estamos en paradigmas muy distintos….
      Y que si puede suceder

  • Celebro con fervor esta entrevista.
    °
    Admiro la erudición de don Fernando, para mí que no logré estudiar ni completar una carrera y tengo la sentencia condenatoria de ser autodidacta, que he vivido y vivo perplejo en la diversidad de intereses que desbordan mi propio ser, descubriendo que antes y mejor, otros han enunciado mis conclusiones, ora temerarias, ora prudentes, acaso en algún epítome, ciertas, y ni eso eso puedo afirmar con seguridad meridiana.
    °
    Con total respeto y sin el trabajo escrito de refutar una coma de sus conceptos, le agradezco de corazón su invalorable intención de ayudar y ayudarme a pensar, que de eso para mi se trata.
    °
    Dicho esto, estoy en franco y leal desacuerdo con sus conclusiones.

  • Reclama ser escuchado y no tiene cosas para decir. En 50 minutos solo intentó dos argumentos: a. el tapabocas no sirve; pero cuando le explican que sí sirve sale para otro lado… y b. la cantidad de muertes (su fuente es «un amigo me pasó un sitio web»), que también se le refuta y otra vez sale para otro lado. Lo central aquí es que el hombre está en contra de la evaluación entre pares, y quiere ser «evaluado» por gente que al igual que él, no entiende del tema, como si el conocimiento surgiera de una votación democrática de opinadores, donde quien grita más fuerte y tiene una hinchada más grande, generaría más conocimiento.

  • Un placer escuchar esta entrevista, tanto por el nivel del entrevistado como el del entrevistador. Este tipo de espacios son un ejemplo del buen aprovechamiento que se le puede dar a la herramienta social que es el periodismo. ¡Felicitaciones!

  • Creo que si tuviera que decir qué me gustó de la entrevista, diría que fue Gastón González quien con mucho respeto refutó cada una de las aseveraciones del Dr en Filosofía Ardach.
    Dicho ésto, entiendo perfectamente que el miedo paraliza y trae muchas consecuencias. Por eso mismo se ha dicho y escrito por científicos, sociólogos y hasta el gobierno que es un tema de responsabilidad. Se sugiere permanentemente no estar pendiente ni ver demasiadas noticias sobre el tema. Leer sólo fuentes confiables
    En nuestro país justamente se han prohibido muy pocas actividades a diferencia de otros países, la libertad responsable creo que ha sido bien explicada. El tapabocas no es una mordaza porque nos permite hablar sin dificultad.
    Me produce tristeza que se tergiverse un tema delicado como éste. No es una guerra como bien dijo Gastón es una enfermedad contagiosa.
    Nunca me sentí ni amordazada, ni con miedo, simplemente cumplo las recomendaciones que tampoco son tan exigentes.
    No creo que estas medidas atenten contra la democracia en ningún sentido
    Me alegro que el Dr no se sienta población de riesgo porque es sano y hace ejercicio. Esperemos que no se contagie de alguno que como él, no use mascarilla.
    Es cierto que la causa de la muerte en mayores de 85 años podría catalogarse como de muerte natural. Porque a esa edad hasta una gripe es una enfermedad grave. Y es cieto también que muere gente todo el tiempo de miles de causas. Pero la mayoría no son evitables con mínimas medidas de prevención.
    Si quería tener una voz que lo escuche, tuvo la mía y me decepcionó. Tenía otro concepto del Dr.Ardach: Porque entiendo que es un tema filosófico pero lo ha mezclado con lo científico y ahí estuvo y está el error.

    • Yo discutiría lo de » mínimas medidas de prevención.» cuando se está destruyendo la economía occidental. O cuando se está condicionando a niños a vivir en el distanciamiento del prójimo. Eso no se revierte nunca más, y la próxima generación será indiferente al sufrimiento ageno (entre otras severas distorsiones más).

  • Que me disculpen, pero el Sr. Andacht vive de decir versos que no tiene fundamento alguno. Sus charlas son coloridas, pero no tienen más fundamentos que las predicciones de los astrólogos. El propio Eco renunció hace mucho tiempo a la semiótica. Se dio cuenta de que se podía justificar cualquier cosa.

  • A los partidarios de ideologías totalitarias le desagradan los disensos.
    Si están tan seguros por que no aceptar un debate.No ha existido uno solo en todo el mundo, curioso ¿no?

  • Felicitaciones por la entrevista. Es muy necesario que se escuchen otras voces. Sugiero entrevisten a la Dra. Matelda Lisdero. Saludos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*Es obligatorio poner nombre y apellido

[ep-ad code="mode_300x250_nota_mo_2"]