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El año pasado, la comunidad científica mundial descubrió más de 1.100 especies marinas, hasta ahora desconocidas.
Estos hallazgos se enmarcan en un programa conocido como Ocean Census. El proyecto cuenta con la participación de varias instituciones de investigación, como el Instituto Oceanográfico Schmidt y el Museo de Historia Natural de Londres, así como equipos científicos de universidades y centros de investigación internacionales especializados en ciencias marinas y biodiversidad.
Los hallazgos revelaron que algunas de estas criaturas viven en entornos que superan los 6.500 metros de profundidad, donde se adaptan a una presión inmensa y condiciones extremas, dependiendo de sofisticados mecanismos biológicos para sobrevivir.
Además, los científicos señalaron que las estimaciones indican que aproximadamente el 90% de los seres marinos aún no se han descubierto, lo que refleja la magnitud de la brecha de conocimiento sobre la vida en las profundidades oceánicas.
En La Mesa de Científicos hablamos sobre la biodiversidad marina. Entendemos de qué hablamos cuando hablamos de biodiversidad y, a partir de ahí, nos zambullimos en las especies que existen debajo del mar.
En esta oportunidad, Romina Andrioli conversó con Héctor Musto, coordinador de la Mesa y también Álvar Carranza y Fabrizio Scarabino, dos científicos que participaron el año pasado en la expedición Uruguay Sub200 a bordo del buque oceanográfico Falkor (Too) del Instituto Oceanográfico Schmidt.















