
Foto: AFP
La Mesa Internacional con
Leo Harari y Gustavo Calvo

El secretario de Estado, Marco Rubio, reunió el jueves de la semana pasada a representantes de 66 países europeos, asiáticos y americanos en una cumbre en la sede del Departamento de Estado para tratar lo que la Administración de Donald Trump percibe como un auge del terrorismo político de extrema izquierda en todo el mundo.
“Pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas, pero su naturaleza esencial siempre es la misma. Siempre es la misma. Es un resentimiento venenoso disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación, junto con una necesidad desbordante de destruir lo que hombres más grandes han construido, de arruinar lo que es bello y correcto en nombre de personas que solo están llenas de fealdad y no tienen nada más que ofrecer al mundo”, dijo Rubio en el discurso de apertura de una reunión que ha recibido el sobrenombre oficioso de “cumbre Antifa”.
Y agregó: “Es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora experimenta un resurgimiento”.
Rubio mencionó como ejemplos a la Organización Revolucionaria del 17 de noviembre, activa en Grecia desde la década de 1970, los grupos estadounidenses Weather Underground y el Ejército Negro de Liberación, los tupamaros, de Uruguay, los Montoneros, de Argentina, Sendero Luminoso, de Perú, y las Brigadas Rojas italianas.
“Hoy nos enfrentamos a una nueva ola de este viejo mal”, insistió el jefe de la diplomacia estadounidense.
La retórica del gobierno de EEUU contra la izquierda continuó ayer cuando el Departamento de Estado divulgó un informe titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI.”
En ese reporte Washington afirma que “durante casi siete décadas, el régimen cubano ha llevado a cabo una campaña sostenida de subversión contra Estados Unidos”, y que de esa manera “ha logrado infiltrarse en las más altas esferas del Gobierno estadounidense, reclutar y cultivar a generaciones de activistas norteamericanos, respaldar una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda en suelo estadounidense y ejecutar una de las operaciones de penetración de inteligencia extranjera más duraderas y perjudiciales de la historia de Estados Unidos”.
El informe detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses aún activas y vinculadas a la isla, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC por sus siglas en inglés).
La NNOC agrupa entre otros a los Demócratas Socialistas, que han logrado situar a candidatos para el Congreso y que cuentan además entre sus filas al actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
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