Tenencia compartida: Coalición acuerda proyecto de ley, el FA lo critica

Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

Los senadores de la coalición de gobierno llegaron a un acuerdo la semana pasada en torno a un proyecto de ley de corresponsabilidad en la crianza, una de las prioridades legislativas del presidente Luis Lacalle Pou. 

El oficialismo aspira a votar el texto este martes en comisión para que pase al plenario de la cámara alta en los próximos días. Mientras tanto, el Frente Amplio entiende que el texto implica un retroceso en los derechos de los niños y adolescentes y pidió citar nuevamente a varias organizaciones que se oponen al proyecto.

La iniciativa regula el proceder de la justicia en los casos de parejas separadas con menores a cargo que no lleguen a un acuerdo para su tenencia. La primera solución que establece el proyecto es que los padres acuerden el régimen que entiendan conveniente. En caso de que no se pongan de acuerdo, el juez interviene privilegiando la tenencia compartida siempre y cuando esto proteja al mismo tiempo el interés superior del menor. De hecho, el proyecto instaura el principio de corresponsabilidad en la crianza y establece que el “Estado y las instituciones y organismos públicos deberán adoptar las medidas tendientes a garantizar y hacer efectiva la aplicación de este principio”.

Sin embargo, desde el Frente Amplio y distintas organizaciones sociales entienden que privilegiar la tenencia compartida prioriza a los padres respecto al derecho a la opinión de los niños y los adolescentes. Además entienden que el proyecto ignora las situaciones de violencia y abuso a las que están expuestos los menores en Uruguay. En ese sentido, uno de los principales reproches que se le hace a la iniciativa es que establece que la existencia de medidas cautelares no impedirá el derecho a las visitas de los hijos al padre o la madre denunciados. De ser necesario, el proyecto establece que esas visitas puedan ocurrir en lugares públicos, en presencia de otros miembros de la familia o en reparticiones estatales.

 

La Tertulia de los Lunes con Martín Bueno, Miguel Brechner, Pablo Carrasco y Eleonora Navatta.

 

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1 Comentario

  • Es curiosa la argumentación de Navatta. Los niños (uso el plural inclusivo en masculino, así como hay quienes lo desdoblan en dos casos) no tienen derecho en general a elegir con quien viven. No podrían elegir irse a vivir con un vecino, con un tío, etc contra la voluntad de sus padres. Acá el tema es que hay dos padres que tienen el mismo derecho y el mismo deber de ocuparse de sus hijos.

    ¿Alguien tiene una estadística de cuántas veces en las que hay un juicio por tenencia los juzgados fallan que la tenencia la tenga el padre? Navatta insiste en que en la realidad las tenencias se comparten. Eso habría que respaldarlo con datos. En los casos que yo conozco, los niños pernoctan con la madre y tienen apenas un régimen de visita con el padre. ¿Será que conozco casos raros? No son precisamente casos complejos. Muchas veces la madre empezó una nueva vida de pareja y simplemente a su nueva pareja no le cae simpático encontrarse con «el ex» que viene a buscar o a traer al hijo y eso termina invariablemente en que el régimen de visitas se vaya complicando. A veces por sonseras de celos mal llevados se termina alienando al hombre de la crianza de sus hijos.

    A juzgar por los casos que conozco, las leyes de familia hacen de los hijos un dominio matriarcal. Es todavía más raro que la madre pague una pensión y el padre críe. ¿Cuántas madres pasan pensiones a los padres para que críen? ¿Qué proporción respecto a los hombres que sí lo hacen? Cuando esos dos número se parezcan, ahí tendremos igualdad de géneros. Conozco casos de hombres que pidieron la tenencia y cobrar pensión, teniendo perfectamente el tiempo para ocuparse y mejores condiciones materiales en su domicilio y el juez de familia prefirió que el hijo se quedara con la madre.

    Esta ley intenta al menos evitar que en las separaciones se siga propagando la idea de que los hijos son de la madre y los padres sirven exclusivamente para proveer dinero. Ese mecanismo, culturalmente consolida la idea de la madre dedicada a los cuidados y el padre es proveedor. Es la otra cara de la moneda de la sociedad que algunos llaman «patriarcal». Los roles de género SIEMPRE ESTÁN MAL, no importa si la mujer los desea para sí o no. Con la manera como se ve ahora, parece que cuando las mujeres quieren ese rol, entonces los roles de género están bien.

    Hay también los aspectos que menciona Bueno, que tienen que ver con esa visión matriarcal de la jurisprudencia de familia y sobre todo de la 19580, que justamente generan innumerables casos de hombres denunciados sin pruebas a los que se les aparta preventivamente de sus hijos en años que son cruciales para su desarrollo. Conozco casos de este tipo, que luego terminan con pericias psicológicas que absuelven al denunciado y la denunciante no tiene la menor consecuencia por hacer una denuncia sin pruebas. Es perfectamente razonable que la visita no se suspenda, siempre que tenga vigilancia por si la denuncia no es falsa. Si la pericia confirma la denuncia, hay tiempo de quitar las visitas e incluso de castigar penalmente al denunciado si fuere ajustado a derecho. Sobre todo teniendo en cuenta lo que dice Bueno, que es que «ese botón se aprieta» como mecanismo de presión o de exclusión del hombre.

    La solución a todos estos problemas es eliminar cualquier discriminación (perspectiva) de género. En los juzgados de familia el hombre antes de entrar ya tiene toda la jurisprudencia en contra y eso debe cambiar. El tema es que no hay organizaciones llamémosle «masculinistas» que intenten contrapesar el poder del feminismo hegemónico.

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