
Foto: Ejército de Uruguay
La Tertulia de los Martes con Gonzalo Baroni, Leonardo Costa, Juan Erosa y Teresa Herrera
El Poder Ejecutivo resolvió utilizar vehículos blindados del Ejército en patrullajes policiales en las zonas de Montevideo más afectadas por la delincuencia y los enfrentamientos entre bandas.
La medida, que fue anunciada el jueves pasado por el ministro del Interior, Carlos Negro, durante su comparecencia ante la Comisión de Seguridad de Diputados, se conoció ayer, cuando el semanario Búsqueda la divulgó a partir de la versión taquigráfica.
Luego de esa publicación, la noticia fue confirmada por el presidente Yamandú Orsi.
En sus redes sociales, el mandatario explicó que la decisión fue adoptada junto con los ministros del Interior, de Defensa Nacional y de Economía para “redoblar el combate contra el crimen organizado”.
Se utilizarán doce vehículos Mamba del Ejército, que estarán bajo el mando de la Policía Nacional. Las unidades serán conducidas por militares, que cuentan con la capacitación especial necesaria, pero los operativos serán exclusivamente policiales.
Los blindados se incorporarán a los operativos Atenea, en el Cerro, y Dominio, en Marconi. Estas estrategias combinan tareas de inteligencia, prevención de homicidios y controles territoriales.
Los vehículos fueron donados por Estados Unidos en 2024 y estaban destinados originalmente a misiones de paz de Naciones Unidas.
Hoy, más temprano, aquí En Perspectiva, el diputado frenteamplista Nicolás Mesa, que preside la Comisión de Seguridad y Convivencia, descartó que se trate de una militarización de la seguridad pública y detalló cómo se utilizarán estos vehículos:
"Hay que aclarar que esos vehículos también se van a adecuar para el trabajo policial, no van a utilizar el armamento de combate que se utiliza en una misión internacional. El vehículo incluso va a estar ploteado como Policía Nacional, porque son operativos que lleva adelante la policía con inteligencia de la policía, con efectivos de la policía".
Continúa en: Tras las elecciones en Colombia: ¿qué significa hablar hoy de “ultra derecha” en nuestra región?















