

Foto: AFP
Cada Copa del Mundo deja historias dentro y fuera de la cancha. En esta edición, además de los resultados y las figuras, hay un detalle que llamó la atención de muchos aficionados: varios países aparecen con nombres diferentes a los que estábamos acostumbrados a escuchar, mientras que otras selecciones debutan por primera vez en la máxima cita del fútbol.
Uno de los casos más llamativos es el de la República Democrática del Congo (RDC). Aunque para muchos parece una selección nueva, en realidad tiene antecedentes mundialistas bajo otra denominación. Hasta 1997 el país se llamaba Zaire, nombre con el que disputó el Mundial de 1974. Los cambios políticos internos llevaron a adoptar la actual denominación, que hoy figura en el álbum de figuritas y en las competencias internacionales.
Algo similar ocurre con Países Bajos. Durante décadas, en el lenguaje futbolístico y cotidiano se habló de Holanda, pero la denominación oficial pasó a ser Países Bajos. El cambio responde a que Holanda es solamente una parte del país, integrada por dos de sus doce provincias, por lo que el nuevo nombre busca representar a todo el territorio.
También aparecen denominaciones más recientes como Chequia, utilizada oficialmente desde 2016 en lugar de República Checa, y Türkiye, la forma promovida por Turquía ante las Naciones Unidas para que el país sea identificado internacionalmente con su nombre en idioma turco.
Nuevas banderas en la Copa del Mundo
Además de los cambios de nombre, este Mundial presenta varias selecciones debutantes que aportan nuevas historias y culturas al torneo.
Una de ellas es Curazao, pequeña isla caribeña de apenas 150.000 habitantes que logró una clasificación histórica a través de las eliminatorias de la Concacaf. Gran parte de sus futbolistas desarrolla su carrera en los Países Bajos, reflejo de los vínculos históricos entre ambos territorios.
Otra de las novedades es Cabo Verde, rival de Uruguay en la fase de grupos. El país africano consiguió una clasificación histórica y se suma al creciente protagonismo que han ganado varias selecciones del continente en los últimos años.
También debutan Jordania y Uzbekistán. Los jordanos estuvieron cerca de clasificar en procesos anteriores y finalmente lograron el objetivo, mientras que Uzbekistán alcanzó el Mundial después de varios intentos frustrados, convirtiéndose en una de las grandes historias del fútbol asiático.
Un Mundial que amplía el mapa futbolero
La presencia de nuevas selecciones y la actualización de nombres oficiales reflejan cómo el fútbol acompaña los cambios políticos, culturales y sociales del mundo. Para muchos aficionados, descubrir estas nuevas banderas y denominaciones es parte del atractivo de una Copa del Mundo que no solo reúne a los mejores equipos, sino que también ofrece una ventana para conocer mejor la diversidad de países que integran el planeta.















