Del mundo Mundial

Fútbol para contar | Mundial FIFA 2026 | (Capítulo 30) Golero como de los de antes


Los goleros son siempre la base de cualquier triunfo, tanto como los goleadores. En la historia el puesto ha evolucionado pero el valor sigue siendo el mismo.

Golero como de los de antes

Por Homero Fernández

Martes 30.06.2026

El golero Benito Carbajales llegó al vestuario lleno de tierra. Le habían hecho tres goles, pero igual estaba contento. Por primera vez en la historia Cuba estaba en un mundial de fútbol. Era 1938. El partido contra Rumania había terminado 3 a 3 y había durado dos horas. Solamente lo habían visto 6 mil espectadores que dejaron en las boleterías el equivalente a unos 3000 dólares de la época.

Benito, al igual que algunos de sus compañeros de delegación, tenía sus orígenes en España. En su caso en Orense. Era alto. Su bigote también era tan finito como él. Había jugado en varias posiciones y al final se había quedado debajo de los tres palos. No se le daba nada mal.

A los cubanos no les importaba que para llegar al mundial de Francia tuviese que suceder una serie de carambolas con deserciones de sudamericanos, de centroamericanos, caribeños y mexicanos. Benito también era reconocido en La Habana como un hombre de radio. Le gustaba mucho el micrófono y comentar los partidos de fútbol. Tenía buena voz.

Así que solamente a nosotros, mirando hacia aquél mundial de hace casi un siglo, nos puede sorprender que el golero de la selección cubana le dijese al entrenador que no iba a jugar el partido de desempate ante Rumania previsto para cuatro días después.

¿Cómo? Sí. Benito tenía un acuerdo con una radio para comentar el partido y era hombre de palabra.
Permiso mediante del entrenador, Benito cambió arco por micrófono.  Tuvo suerte. Le trasmitió a la audiencia cubana lo que sería la gran hazaña: el primer triunfo de una selección caribeña en un Mundial y la clasificación de Cuba para los cuartos de final. Los isleños ganaron 2 a 1.

El siguiente rival iba a ser Suecia tres días después.

Así que el 12 de junio de 1938, Benito Carbajales abandona el micrófono y regresa a la portería.
No se sabe si dentro de su cabeza, o en voz muy baja, le dio por narrar ese partido. Tampoco si había tenido tiempo para hacerlo. Trabajo había tenido más que suficiente.

Los escandinavos pusieron fin a la aventura isleña metiéndoles un 8 a 0.
***

Comentarios