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Fútbol para contar | Mundial FIFA 2026 | (Capítulo 47) Artime, verdugo de España

El gran goleador argentino que marcó una época en Uruguay defendiendo a Nacional es, desde los años 60, el de mayor efectividad en promedio en la albiceleste.

Artime, verdugo de España

Por Homero Fernández

Viernes 17.07.2026

La única vez que Argentina y España jugaron por un Mundial fue en 1966, en Inglaterra. La albiceleste ganó 2 a 1. Los goles argentinos fueron obra de Luis Artime, el artillero de siempre. Para los españoles empató Pirri, otra leyenda, en este caso del Real Madrid. 

El gol argentino de la victoria cayó cuando faltaban 10 minutos. España quedó eliminada y Argentina se clasificó segunda de grupo, detrás de Alemania. La participación albiceleste terminó cuando se enfrentó con Inglaterra y perdió 1 a 0.

En la larga lista de goleadores de la selección argentina, que encabeza Lionel Messi con cerca de 130 anotaciones, figuran en los primeros puestos Gabriel Batistuta, Sergio Agüero, Lautaro Martínez, Hernán Crespo, Diego Maradona y por el noveno lugar asoma la cabeza, tímidamente, Luis Artime con 24 goles.

Pero, con la gran salvedad de que esa cosecha la obtuvo en 25 partidos jugados, lo que quiere decir que su promedio de efectividad es de 0,96. Prácticamente, un gol por presencia. Casi nada. Un promedio que no alcanza nadie, salvo Herminio Masantonio y René Pontini, antes de la mitad del siglo pasado.

Por ejemplo, en el Mundial del 66 participó en cuatro partidos y conquistó tres goles.  “En esa época jugábamos, pero no sabíamos lo que significaba la selección. Llegamos muy desorganizados. Fuimos a Inglaterra sin entrenador. El Toto Lorenzo llegó cuando estábamos allá”, recordó una vez Artime. 

La cita con el gol era su carta de presentación y trascendió fronteras. Además de ser máximo goleador en cuatro campeonatos argentinos, en Uruguay lo obtuvo tres veces defendiendo a Nacional, con el que conquistó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, en 1967. Desde joven mostró sus credenciales que lo hicieron ídolo también en Brasil: velocidad en el área y el sentido de la oportunidad que ni él podía explicarlo.

“Nunca lo supe. Siempre digo lo mismo, la pelota venía de un lado y yo me pasaba al otro. Siempre en el lado opuesto en el que estaba la pelota. Yo era rápido y eso me facilitaba para llegar. Estaba siempre en el área. Hice goles de todas las maneras, pero siempre en el área. Y le pegaba con las dos piernas”.

Palabras de goleador. Palabras de Luis Artime

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