

Llegó al Mundial de 2026 de la misma manera como había empezado su carrera: llenando un hueco inesperado. Pero esta vez, seguramente fue para no volver más.
El adiós a un golero diferente
Por Homero Fernández
Lunes 06.07.2026
Manuel Neuer siempre fue un chico de fútbol. Vio su primer partido a los 2 años. A los 5 ya estaba debutando en una cancha. En 2006, era el tercer portero del Schalke 04, el equipo de su ciudad natal. Una tarde le dijeron que tendría que jugar en la Bundesliga, ya que los otros dos cancerberos azules se habían lesionado.
Lo hizo muy bien y cuando todavía no se recuperaba de esa tensión le tocó el Arsenal por la Champions. Otra gran actuación y los Gunners lo querían con ellos. Tenía 20 años y ya lucía una de las características: su habilidad para jugar fuera del área como el último defensa.
"Cuando tenía 17 años y era el tercer arquero entrenaba con nosotros como un jugador de cancha cuando faltaba alguien de los suplentes. Y eso le vino bárbaro porque quedó demostrado cómo juega con los pies", dijo una vez el uruguayo Gustavo Varela, quien compartió varias temporadas con Neuer.
El guardavallas de la selección campeona del mundo en Brasil 2014 no cree que su juego sea extraordinario. "El portero tiene que ajustar su juego al del equipo. No es nada que yo haya inventado. Si solamente estás esperando en tu área la posibilidad de evitar un gol, no estás haciendo tu trabajo”, dijo una vez.
En el Mundial brasileño, donde fue elegido como el mejor en su posición, llegó a correr 6 kilómetros en el partido contra Argelia.
En 2011 revolucionó a la prensa cuando criticó una declaración homofóbica de un representante de jugadores, quien dijo que la selección alemana estaba en manos de "una pandilla de gays".
"Quien sea homosexual debería decirlo; salir del armario alivia. Los hinchas van a acostumbrarse rápidamente porque lo que a ellos les importa es el rendimiento del jugador, no sus preferencias sexuales", declaró Neuer. Aunque una y otra vez anunció la retirada de su selección las circunstancias lo volvieron a convocar, como en el Mundial 2026 por la lesión de su sucesor natural Marc Ter Stegen.
La eliminación de Alemania por Paraguay en los dieciséisavos del Mundial 2026 firma su retirada sin retorno. Dejó un penal atajado que dio esperanza. Él no festejó, golpeó sus guantes, tomó agua y esperó impasible el desenlace fatal. Tal vez sabía que iba a ser su último regalo a Alemania.
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