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Fútbol para contar | Mundial FIFA 2026 | (Capítulo VI) El héroe de la nariz fría


En un descuido robaron la Copa Jules Rimet poco antes de empezar el Mundial de 1966. Después de una larga cacería policial nada resultó, excepto la suerte de un perro curioso.

El héroe de la nariz fría

Por Homero Fernández


Sábado 06.06.2026

Una tarde de domingo de marzo, hace 60 años, David Corbett salió de su casa en uno de los suburbios de Londres para hacer una llamada telefónica desde una de las tradicionales cabinas rojas. Traía con él a “Pickles”, el perro que le había regalado su hermano.


Faltaban como tres meses para comenzar el Mundial de Inglaterra que iban a inaugurar, ante la Reina Isabel II, los locales frente a Uruguay. La organización continuaba sin descanso, pero había una cosa que no dejaba dormir a nadie: la Copa Jules Rimet había sido robada.

David caminó unos pasos y pacientemente dejó que el perro se fuera a olfatear alrededor del auto de un vecino. El animal le llamó la atención sobre un paquete envuelto en periódico. David lo recogió y al romper el papel vio que tenía en sus manos el trofeo famoso tan buscado. Avisó a su esposa del gran hallazgo y lleno de entusiasmo se fue en pantuflas hasta la comisaría más cercana. Su alegría se transformó en temor a medida que los policías le interrogaban. Lo trataban como el sospechoso número uno.


Al final las cosas se aclararon y pudo regresar a su casa. Su perro se hizo famoso, ocupó portadas de diarios y revistas, salió en televisión y hasta protagonizó un par de películas, entre ellas “El Espía de la Nariz Fría”. David se consiguió un agente para que le ayudara a manejar la agenda y los beneficios que estaba generando “Pickles”. Hasta se compró una casa nueva.


Los invitaron a la final del Mundial, cuando Inglaterra venció a Alemania Occidental 4-2. Y luego, muchos campeones se sacaron fotos cargando a “Pickles”. Nunca quedó claro quién había robado el trofeo.
“Pickles” siguió siendo célebre y travieso.

Una tarde salió a pasear con el hijo de David. Vio pasar a un gato y tiró tanto de la cadena que se le escapó al niño. Lo buscaron un rato sin respuesta. Hasta que alguien lo vio.

Colgaba de la cadena, ahorcado, en la rama de un árbol.

Un final trágico para el verdadero y héroe del Mundial de 1966.


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