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Fútbol para contar | Mundial FIFA 2026 | (Capítulo VIII) Brasil es “O Rei”


En México ‘70, Brasil alcanza el tricampeonato para quedarse para siempre la Jules Rimet y ganar una carrera que había iniciado Uruguay cuatro décadas atrás.

Brasil es “O Rei”

Por Homero Fernández


Lunes 08.06.2026

El primer mundial que organizó México fue en 1970. Todavía estaban frescos los Juegos Olímpicos de 1968 y también la gran herida de la rebelión estudiantil aplastada en la Matanza de Tlatelolco. Se encargaron los mexicanos de recordársela con una gran silbatina, abucheo y maldiciones al presidente Gustavo Díaz Ordaz cuando apareció en el palco el día del partido inaugural, el 31 de mayo. En el estadio Azteca había más de 100 mil personas.


Los jugadores de la Unión Soviética que participaron en la ceremonia de los himnos junto a los mexicanos eran los suplentes, porque el entrenador quería resguardar a los titulares de los efectos del calor y la altura. En la tribuna nadie se enteró.

Fue un Mundial de muchas primeras veces.


Los árbitros estrenaban las tarjetas amarilla y roja para administrar la disciplina en la cancha e informar al público. La temida roja no apareció en ninguno de los 32 partidos de ese mundial. Los capitanes de los equipos también estrenaron los brazaletes que distinguían su rango y su derecho a reclamar con vehemencia a los jueces. Y, por supuesto, el hecho más relevante para el futuro de los mundiales sucedió en 1970. Por primera vez se transmitía por televisión un Mundial en colores, aunque en la mayoría de los hogares de América Latina se viviera en blanco y negro.


Y como rareza, Argentina no estuvo en la cita mundialista porque la eliminó Perú, que junto con Uruguay y Brasil representó a Sudamérica. Las canchas estaban inundadas de estrellas: Pelé, Franz Beckenbauer, Jairzinho, Rivelino, Mazurkiewicz, Gianni Rivera, Luigi Riva, Tostao, Bobby Moore, Gérson, Bobby Charlton.
Fue el Mundial de Brasil. Conquistó su tercer torneo y se quedó para siempre con la copa Jules Rimet.

Pelé fue la gran figura y el alemán Gerd Müller, el goleador con una decena de goles. Las mejores entradas para la final costaron a precios del presente unos 400 dólares. Una ganga comparada con el Mundial de 2026.


Tras perder la semifinal con Brasil y luego con Alemania, Uruguay quedó cuarto y se sintió derrotado, triste y frustrado. 40 años después el país saldría eufórico a la calle para festejar ese mismo lugar.

¡Cómo cambian las cosas! ¿O no?


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