
EC —Una situación de otro tipo, menos “espectacular” a la vista, es la que está planteada en la zona de Solanas. Allí se deterioraron los drenes que juntan el exceso de agua de la zona y que habían permitido quitarle la humedad a la arena de esas playas.
EA —Sí, ahí habíamos hecho una obra hace unos años, bien linda, que secó la playa de Portezuelo. La cañería por debajo está toda, pero el agua atacó los puntos donde están instaladas las bombas, los lugares donde se hacen los drenes, donde se vierte el agua, todo lo que es la protección y las pasarelas de madera que había por encima de esos puntos de drenaje, y las conexiones eléctricas. Eso hay que repararlo también, porque esa obra es muy importante para la zona, ha recuperado la playa.
EC —Así como quedó después de estos temporales, ¿empieza a humedecerse de nuevo la arena? ¿No hay forma de evitarlo por ahora?
EA —No, no hay forma de evitarlo, porque es dren natural, es una napa superficial que recoge el agua de toda la zona de la sierra que brotaba en la playa. Hace unos años hicimos una trinchera que recogía esa agua por cañerías agujereadas […], un gran panqueque que hicimos con piedra, […] y cañería al correr de la costa, drenaba hacia tres pozos receptores, donde había bombas de achique que enviaban el agua al mar. Eso secó la playa, fue fantástico lo que pasó ahí durante muchos años. Cuando recibimos el gobierno ahora las bombas no funcionaban y las reparamos, pusimos en marcha de vuelta todo el procedimiento, y va a haber que repararlo otra vez, eso es muy importante.
EC —¿Es una reparación que puede hacerse rápido?
EA —Sí, eso puede hacerse rápido. Lo que no se puede hacer rápido es secar la playa, se hace rápido la reparación y después precisamos un mes, 20 días de buen tiempo para que se empiece a notar el trabajo.
EC —¿Algún otro ejemplo?
EA —Hay algunos muy importantes. En parada 7 y parada 8 hay un parador importante, allí se cayó el muro y se empezó a ahuecar el estacionamiento de automóviles del lado de abajo, cayeron todos los accesos a la playa. En la 6, los accesos a la playa para discapacitados con una plataforma también. En la 8 y la 9 también.
En la parada 12 un temporal el año pasado nos rompió la protección de unos 300 metros de muro, el estacionamiento, donde hay otro parador importante. Lo reparamos y nos vinimos hacia atrás 4 metros, nos corrimos con el nuevo estacionamiento cortando el pavimento 4 metros hacia atrás, pensando que eso ya era una buena protección, y por delante repusimos la arena e hicimos todo un trabajo de contención. Esos 4 metros que nos corrimos para atrás se los volvió a llevar el agua, y ahora hay que volver a correrse otros metros y hacer alguna obra adicional para contener, porque si no se va a perder todo ese estacionamiento y ese es un punto preferencial, muchísimas familias acceden a la playa por allí.
Después se fueron rompiendo otros. Acabábamos de terminar esta semana de reparar la pasarela de la parada 1 a la 3, que otro temporal había arrancado toda, quedó en el aire en determinados lugares, se había torcido y estaba como galope de gusano. La acabamos de arreglar, porque hacerla nueva no se podía, no había tiempo; quedó en buenas condiciones, se invirtieron muchas horas de trabajo de mucha gente. Por suerte en este temporal el viento vino de otro lado.
Pero como esa, en Montoya, en la Barra, había dos o tres pasarelas que desaparecieron. Ahí había roto un caño de saneamiento que también fue reparado, y 100 metros de pasarela muy linda, un paseo hermoso en la zona de la Barra, que desapareció. Todas las bajadas a la playa en aquella zona también están rotas. Desapareció la playa de los Ingleses, esa hermosísima playa quedó en rocas; ese es otro daño ambiental del que el tiempo se ocupará, no podemos hacer nada contra eso.









