La audiencia opina…

Desde Argentina, sobre La tertulia y el 25 de agosto de 1825

Hola Emiliano.

Soy mendocino, vivo actualmente en Buenos Aires, y llegué a tus entrevistas a través del profesor Vázquez Franco, a quien tuve además el gusto de conocer personalmente y cuya obra sigo desde hace tiempo.

Escuché con muchísimo interés La tertulia con Alejandro Abal, Marcia Collazo, Juan Grompone y Víctor Ganón sobre el nacimiento y la identidad del Uruguay. Es un tema que estudio desde hace años y sobre el cual tengo una mirada que, creo, podría aportar otra perspectiva a la conversación.

No soy historiador profesional —soy empresario—, pero la historia rioplatense es una de mis grandes pasiones. El año pasado participé en un Congreso Internacional en Montevideo, donde presenté un trabajo titulado:

“Antecedentes y perspectivas históricas rioplatenses comparadas de la independencia de la Provincia Oriental del Río de la Plata y la hipótesis de una reunificación con Argentina”.

Parte de mis investigaciones y reflexiones las publico también en provinciasunidas.net.

Del programa me quedó especialmente resonando la afirmación de uno de los participantes de que los argentinos “siempre traicionamos” a los orientales. Allí tengo una discrepancia importante.

Creo que trasladar nuestras identidades nacionales actuales al período de Artigas puede llevarnos a un anacronismo. Lo cierto es que para esos hombres todos eramos argentinos. Si no, Lavalleja jamás hubiera dicho: Argentinos orientales. En 1811, e incluso en 1825, orientales, porteños, entrerrianos, correntinos, santafesinos, cuyanos, etc., estaban todavía discutiendo cómo organizar un espacio político que sentían, de distintas maneras, como común.

Y hay una paradoja que me resulta fascinante: los orientales estuvieron entre los grandes constructores de la primera idea federal de argentinidad y, sin embargo, terminaron fuera de la Argentina. Esa es una herida abierta.

Por eso el 25 de agosto de 1825 me parece particularmente interesante. Solemos recordar las leyes de independencia, pero ese mismo día se sancionó también la Ley de Unión, que expresaba la voluntad de reincorporación de la Provincia Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Esa Ley fue el foco de día y no era una novedad porque el Cabildo de Montevideo ya lo había dicho por 1823. Ratificada a los 2 meses por el Congreso nacional en Buenos Aires. 

Mi hipótesis —seguramente discutible, y por eso mismo interesante— es que la independencia uruguaya posterior no necesariamente fue la culminación natural de una identidad nacional ya definida, sino el resultado de un proceso político, militar y diplomático mucho más complejo. Como diría Vázquez Franco: "los argentinos nos mutilamos".

Incluso me gusta plantear una provocación: si uno hubiese ido en 1825 a mi Mendoza natal, no estoy seguro de que hubiese encontrado una identidad “argentina” más definida que en la Provincia Oriental. Quizás, paradójicamente, algunos de los hombres que más contribuyeron a construir nuestra primera identidad federal terminaron siendo uruguayos. 

Es un debate que me apasiona y sobre el cual sería un enorme gusto conversar alguna vez con ustedes.

Felicitaciones nuevamente por el programa y por abrir estos espacios de discusión histórica.

Un abrazo,

Carlos Biscay

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