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Lengua curiosa
Abril

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Por Ricardo Soca ///

En primavera se abren los botones de los vegetales, dando lugar a la infinita variedad de flores que la naturaleza nos ofrece. En el hemisferio norte, la estación empieza alrededor del 21 de marzo, con el equinoccio vernal.

En Europa, abril es el mes en que la primavera alcanza su pleno esplendor, cuando también el canto de los pájaros llega a su apogeo, en una explosión de colores y notas.

Según la tradición, los romanos le habrían dado nombre al mes que llamaron aprilis a partir de la apertura de las flores, expresada en el verbo aperire, que significaba ‘abrir’.

Sin embargo, una hipótesis más reciente, respaldada por la autoridad del lingüista francés Émile Benveniste –recogida por el diccionario latino-francés Ernout y Meillet–, le atribuye a aprilis origen en el vocablo etrusco apru, derivado del griego Afro, un apodo por acortamiento de Afrodita, la diosa del amor, por ser la primavera la época en que los jóvenes sienten con más vigor el llamado del sentimiento amoroso y del impulso sexual.

Cabe recordar que del nombre de Afrodita proviene también la palabra afrodisíaco, ‘sustancia que aumenta o excita el deseo sexual’.


Grageas de lenguaje
Las palabras Raúl, Saúl, baúl, son agudas, ¿por qué se les marca tilde si son agudas terminadas en consonante diferente de n, s?
Si no se colocaran las tildes, la intensidad de voz recaería en la a del diptongo au, ya que, en los diptongos, la mayor fuerza de voz recae sobre la vocal fuerte o abierta (a, e, o); esa es la norma. Pero cuando en la pronunciación existe un hiato, es decir, cuando la mayor intensidad de voz recae sobre la vocal débil o cerrada (i, u), esta debe tildarse para indicarlo. En otras palabras, llevan tilde no por ser agudas sino para disolver el diptongo au.​

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Lengua curiosa, el blog de Ricardo Soca en EnPerspectiva.net, actualiza los martes con los secretos que albergan las palabras en su significado. El primer martes de cada mes incluye también una de sus Grageas de lenguaje.

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