Análisis económico: ¿Que está ocurriendo con los precios de los commodities más relevantes para Uruguay en 2020?

¿Por qué la epidemia del coronavirus tiene repercusiones económicas?

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EMILIANO COTELO (EC): En los últimos días los temores por la propagación del “coronavirus” y sus potenciales impactos sobre la economía china y la economía mundial en general desataron movimientos muy negativos en los mercados financieros internacionales. Además de observarse caídas en las bolsas y un fortalecimiento muy generalizado del dólar en el mundo, también hubo correcciones bajistas importantes sobre los precios de varios commodities.

Con ese telón de fondo y en este inicio de año nos pareció oportuno dedicar nuestro espacio de análisis económico de hoy a repasar cómo vienen evolucionando los precios de los commodities más relevantes para nuestro país. Lo conversamos en los próximos minutos con la economista Florencia Carriquiry, socia de EXANTE. 

EC: Florencia, buen día. La primera pregunta sería una general: ¿Por qué la epidemia de coronavirus tiene repercusiones económicas? ¿Qué está pasando en China con el consumo, con la actividad industrial, con el turismo…?

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC): Siempre estos brotes o enfermedades tienen impactos económicos. Obviamente que la primera preocupación siempre es la salud humana, pero pensemos en la cantidad de distorsiones que esta situación genera en el funcionamiento de una economía, en este caso la economía china, y por supuesto en la economía mundial. 

El epicentro de la enfermedad es Wuhan, una ciudad importante de más de once millones de habitantes, sede de varias industrias. Al quedar aislada esa región, ya supone impactos significativos en varias cadenas productivas. Pero ademas, el avance del virus ha hecho que también otras ciudades se hayan cerrado y ha provocado una paralización del turismo interno justamente en una semana muy especial: el Año Nuevo Chino, cuando millones de chinos se movilizan y viajan a encontrarse con la familia. Este año no pudo ser así. También los viajes desde y hacia China estaban teniendo percepeciones cada vez más importantes, con los impactos que eso tiene en los negocios. Con lo cual, en medio de toda esta situación, el consumo se ve realmente muy resentido. Se estima que eso va a tener un impacto bastante significativo en el PBI de China, y estamos hablando de la principal economía del mundo, con lo cual los impactos para la demanda de materias primas son evidentes, y los mercados se están haciendo sentir.

FELIPE LLAMBÍAS (FL): Como adelantaba Emiliano, en estas últimas jornadas se vieron bajas importantes en las cotizaciones de algunos commodities. ¿Podemos comentar las principales cifras en ese sentido? En la soja o el trigo, por ejemplo, ¿de cuánto es la caída acumulada respecto a los picos de enero?

FC: En los dos casos las cotizaciones internacionales vienen cayendo en forma intensa en estos últimos días. 

Por ejemplo, el precio del trigo en Chicago había subido mucho en la última parte de 2019 y en el arranque del 2020, llegando a máximos de US$ 215 por tonelada a mediados de mes. Desde esos niveles acumula una baja de 5 % aproximadamente. Y en la soja vimos una situación similar, después de alcanzar picos de US$ 345 por tonelada a mediados de enero (siempre en la referencia de Chicago), el precio de la soja sufrió una caída de 7 % en las últimas dos semanas. 

Son caídas muy grandes para un período tan corto y en el caso de la soja, en particular, estamos con precios entre US$ 15 y US$ 20 dólares por tonelada inferiores a los que teníamos en el mismo momento de la zafra pasada. En el trigo la situación es distinta, porque con los valores actuales las cotizaciones todavía son algo más altas que las que veíamos a inicios de 2019. 

FL: También hubo novedades negativas en torno al precio de la carne, ¿verdad?

FC: Sí. En realidad, en el caso de la carne es más difícil seguir un indicador de referencia internacional, porque la carne es un commodity menos homogéneo y en donde inciden temas sanitarios, arancelarios e incluso de calidad que generan diferencias grandes en los valores de la carne entre los distintos mercados. Lo que nosotros en EXANTE monitoreamos habitualmente como referencia es el precio medio de exportación que publica el INAC. Los datos llegan hasta la penúltima semana de enero, pero ya a esa fecha se veía sí una caída relevante, del orden del 5 % frente al promedio de diciembre de 2019. 

Ahora, en este caso me parece importante aclarar, que el freno en la demanda de carne por parte de China – después de un 2019 que había sido extraordinario a raíz del brote de fiebre porcina africana en ese país – en los hechos comenzó en forma previa a que surgieran los temores por el “coronavirus”. Este nuevo elemento es sin dudas un factor bajista adicional para el precio de la carne (por lo que es la incidencia de China como formador de precios en el mercado de las carnes), pero aún no tenemos cifras que permitan cuantificar su impacto. Los precios de exportación de la industria frigorífica demoran algunas semanas en reflejar estos cambios en el mercado, porque siempre hay un tiempo entre que se presentan las ofertas, se negocian y se concretan los envíos. Dicho eso, los operadores del sector estiman en general que los precios de exportación de la carne terminarían borrando prácticamente en su totalidad lo que habían sido los aumentos de la segunda mitad del año pasado. No estamos hablando de todos modos de precios bajos en términos históricos ni mucho menos, pero sí es un cambio bien importante en el panorama de precios de la carne respecto a lo que se esperaba poco tiempo atrás. 

FL: Está claro. ¿Y las bajas se están viendo también a nivel de otros granos? Estoy pensado en particular en el arroz,un sector que viene atravesando dificultades importantes en los últimos años. 

FC: El arroz por ahora no está mostrando ajustes bajistas en los mercados globales. De hecho, en el arroz los últimos datos han sido más bien favorables. La referencia de arroz blanco en Houston subió 2 % en enero y está en unos US$ 570 la tonelada, que es un valor 5 % más alto que el de un año atrás. 

Y luego otra excepción a esa tendencia bajista que me parece importante destacar es lo que está ocurriendo con los precios de los lácteos. Por ejemplo, los precios de la leche en polvo entera en Oceanía subieron entre 3 % y 4 % en enero y pasaron a ubicarse en unos US$ 3.240 por tonelada en los últimos remates de Fonterra. Así que con la recuperación de precios de 2019 y estos aumentos adicionales, estamos con referencias de precios de los productos lácteos un 20 % más altos que los de fines de 2018. 

FL: ¿Podríamos afirmar entonces que la situación es más bien mixta a nivel de los principales productos que Uruguay exporta? 

FC: Sí. La situación está siendo bastante heterogénea. Es claro que en varios casos la evolución ha sido desfavorable en estas últimas jornadas y que los riesgos en este frente son muy importantes, sobre todo por el temor de que termine materializándose un escenario de enlentecimiento económico más abrupto en China, que imponga presiones bajistas adicionales sobre los precios internacionales de las materias primas.

Pero como decía al inicio, todavía van muy pocos días de caída y por ejemplo los contratos a futuro que se transan sobre la soja o el trigo apuntan a que ambos precios tendrían un aflojamiento adicional en las próximas semanas pero que igual tenderían a recuperarse en el transcurso del año, volviendo a valores muy similares a los que veíamos a fines de 2019 y primeros días de este 2020 (antes de este último “shock”). 

FL: Entonces, ¿cómo están viendo ustedes el impacto para nuestro país de esta situación sanitaria en China?

FC: A nuestro juicio parece prematuro sacar conclusiones muy asertivas, entre otras cosas porque todavía hay mucha incertidumbre acerca de la duración de este brote del virus en China, por ejemplo. Es claro que estamos ante una mala noticia en general para lo que son los precios de las materias primas en el mundo, pero será clave monitorear bien de cerca cómo siguen evolucionando las principales referencias de los productos que nuestro país exporta en estas próximas semanas. 

Pero, además, un elemento no menor y que por supuesto hace al balance para Uruguay es que en simultáneo con esas caídas en los precios internacionales de los varios alimentos también se está dando una baja importante en el precio del petróleo. La referencia del petróleo Brent pasó de unos US$ 70 el barril en diciembre a algo menos de US$ 60 el barril actualmente. Eso supone una baja de 13 %. Y con la referencia West Texas la variación acumulada es incluso más fuerte, supera el 15 % en esa misma comparación con diciembre. 

Entonces, desde la perspectiva de los términos de intercambio para Uruguay, el descenso del crudo está siendo, por ahora, bastante superior a la que tuvieron promedialmente las referencias más importantes de precios de exportación. 

 

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Foto: Javier Calvelo/ adhocFotos

Gabriela Pintos

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