
El Banco de Seguros del Estado (BSE) espera cerrar 2026 con una ganancia cercana a los 160 millones de dólares, según anunció su presidente, Marcos Otheguy.
“Nosotros cerramos el primer semestre con 108 millones de dólares de ganancias. Es esperable que el banco esté en el entorno de los 160 millones de dólares a fin de año”, dijo Otheguy en diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva.
El jerarca sostuvo que, de concretarse esa proyección, se trataría del mejor resultado en la historia del organismo. “Es la cifra más alta en la historia del banco”, dijo, aunque aclaró que el resultado final dependerá de la ocurrencia de siniestros de gran porte.
En 2025, el BSE obtuvo una ganancia de entre 144 y 145 millones de dólares. Según Otheguy, los resultados positivos de los últimos años responden a “la confianza de los uruguayos en una empresa pública que cumple 115 años de historia”, así como a la eficiencia operativa y a la incorporación de tecnología.
El banco invierte anualmente entre 14 y 15 millones de dólares en tecnología. “Eso nos da ventajas competitivas importantes”, señaló.
El 52% de la facturación corresponde al pago de jubilaciones
Otheguy explicó que el 52% de la facturación del Banco de Seguros proviene del pago de las rentas vitalicias previsionales vinculadas al ahorro individual administrado por las AFAP.
Cuando una persona se jubila, el dinero acumulado en su cuenta de ahorro previsional se transfiere al BSE, que comienza a pagarle una renta mensual: “Hoy es prácticamente el 52% de la facturación del banco el pago de las jubilaciones”.
El presidente del organismo aclaró que esa actividad no se gestiona como un negocio orientado a generar ganancias. “El banco no busca ganar dinero con esto”, dijo. El objetivo, explicó, es “cubrir los costos operativos, constituir el patrimonio exigido por el Banco Central y asegurar la sostenibilidad futura del sistema”.
Actualmente, el BSE paga unas 120.000 jubilaciones de este tipo. El promedio general de esas prestaciones ronda los 10.000 pesos mensuales, aunque existen numerosas cuentas que generan rentas de apenas 1.500 pesos: “Eso también genera ruido sobre decir: bueno, al final esto sirve o no sirve, si se pagan jubilaciones tan bajas”, reconoció.
Por ese motivo, el banco propuso que, por debajo de determinado monto de ahorro, el trabajador reciba directamente el dinero acumulado en su cuenta, en lugar de transformarlo en una renta vitalicia.
“Nos parecía que a partir de cierto monto sí se justificaba la transferencia a una compañía de seguros y el cálculo de una renta vitalicia previsional. Pero a partir de cierto monto para abajo, lo ideal era que la AFAP le diera ese dinero al trabajador”, explicó.
“El sistema de capitalización en Uruguay no es puro”
Otro de los planteos del BSE durante el diálogo social sobre seguridad social refiere a las bonificaciones jubilatorias.
Otheguy explicó que existen regímenes especiales que permiten a determinados colectivos jubilarse antes o acceder a beneficios particulares. Según aclaró, los costos adicionales de esas bonificaciones terminan siendo financiados por el conjunto de los trabajadores: “Hay un conjunto de trabajadores que no tienen estos beneficios que están solventando mejoras sustantivas en las rentas vitalicias previsionales de aquellos trabajadores que sí están bonificados”.
El jerarca definió esa situación como un esquema de “subsidios cruzados” y señaló que el sistema previsional uruguayo no funciona “como un régimen de capitalización puro” sino que es un “sistema mixto” de “capitalización y de reparto”.
A su entender, es necesario revisar si todas las bonificaciones vigentes continúan teniendo sentido y buscar otros mecanismos para financiar esos beneficios.
Inversiones por US$ 13.000 millones
El Banco de Seguros administra activos por unos 13.000 millones de dólares, que coloca en títulos públicos, unidades previsionales, deuda de otros países, inversiones bancarias y fideicomisos vinculados a obras de infraestructura.
“Esos 13.000 millones de dólares se colocan en instrumentos públicos”, explicó Otheguy.
También mencionó inversiones en fideicomisos de obra pública, proyectos viales, infraestructura energética, parques eólicos y sistemas de riego.
En una emisión de 170 millones de dólares destinada a parques eólicos, el BSE colocó 120 millones.
“Somos de los principales inversores institucionales del país”, destacó Otheguy, quien defendió que los recursos provenientes del ahorro de los trabajadores se destinen a proyectos que contribuyan al desarrollo nacional.
El BSE concentra el 72% del mercado agropecuario
En el mercado asegurador general, el Banco de Seguros mantiene una participación cercana al 70%. En el núcleo específico de los seguros comerciales, su participación ronda el 33%, distribuida entre 15 compañías privadas.
En vehículos, el BSE tiene entre el 40% y el 42% del mercado, mientras que en los seguros agropecuarios alcanza el 72%. “En el resto de los seguros, el banco sigue teniendo el liderazgo del mercado”, dijo Otheguy.
El jerarca destacó la incorporación de inteligencia artificial para mejorar la atención a los clientes, en particular el seguimiento de los siniestros y los servicios de auxilio.
“Estamos convencidos: a veces no somos los mejores en costos, pero sin duda somos los mejores en servicio”, aseguró.
Seguros agropecuarios y cambio climático
El aumento de los eventos climáticos extremos representa uno de los principales desafíos para el mercado asegurador y para la producción agropecuaria.
Otheguy recordó que la sequía de 2023 generó desembolsos por unos 100 millones de dólares. También se refirió al temporal que afectó al sector hortifrutícola de Salto el 18 de julio, por el que el BSE pagó 3,5 millones de dólares en concepto de siniestros.
Unos 120 productores presentaron reclamos por daños en aproximadamente tres millones de metros cuadrados de invernáculos.
El presidente del BSE dijo que el organismo realizó adelantos durante las primeras semanas para que los productores pudieran salvar parte de la producción y reparar las estructuras dañadas.
“Lo primero es la respuesta al productor: que logre salvar la producción que esté en condiciones de ser salvada y que repare los invernáculos que estén en condiciones de ser reparados”, señaló.
Otheguy reconoció que “ha sido un tema complejo instalar la cultura aseguradora en el agro”.
Según explicó, el subsidio estatal a las pólizas para determinados productores pasó del 90% al 70% en 2023. Para Otheguy, esa reducción dejó fuera a productores que tienen costos muy ajustados.
“Hay que pensar a ver si ese subsidio se puede mejorar”, planteó.
También consideró conveniente avanzar hacia una cobertura básica universal y subsidiada para la producción hortícola y frutícola, así como crear un fondo que funcione como reaseguro nacional.
“Tenemos que anticiparnos a los problemas y no tener que salir a buscar recursos cuando la crisis se provoca”, afirmó.
Renovación generacional y prevención
Otheguy definió tres objetivos principales para el actual período de gestión.
El primero es completar una renovación generacional en los cargos de alta gerencia. “Eso es lo que asegura el banco de los próximos 25 años”, sostuvo.
El segundo es profundizar la prevención de accidentes laborales y enfermedades profesionales. En ese marco, anunció la creación de un Observatorio de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales: “Para que las políticas públicas sean eficientes tienen que estar basadas en evidencia”.
El tercer objetivo es mantener el liderazgo del BSE en el mercado asegurador uruguayo.















