Análisis Económico

China capitalizó bancos y aseguradoras estatales: ¿Qué busca el gobierno y cómo evoluciona su economía? Con Mathías Consolandich (Exante)

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En Perspectiva · Análisis Económico – China capitalizó su sistema financiero ¿cuáles fueron las razones y cómo está siendo el desempeño de su economía?

EMILIANO COTELO (EC): 

Este lunes el gobierno chino anunció una inyección de capital por 54.000 millones de dólares a ocho de sus principales bancos y aseguradoras estatales.

Según las autoridades, la medida se enmarcó en sus planes de impulsar el sector financiero y de reactivar la actividad económica

Para conversar sobre las razones de esta decisión y repasar como viene desempeñándose la economía de China en este último tiempo estamos en contacto con Mathías Consolandich, gerente de Exante.

ROMINA ANDRIOLI (RA): Empecemos por lo más reciente. ¿En qué consistió esta capitalización a instituciones financieras en China?

MATHÍAS CONSOLANDICH (MC): 

Bien. Se trató de una inyección de capital por un total de 360.000 millones de yuanes, unos 54.000 millones de dólares. 

Es pertinente aclarar que todas las instituciones involucradas están dentro de la esfera estatal, son controladas mayoritariamente por el Estado chino. 

Desde el punto de vista del tamaño de la economía no fue un monto muy relevante, equivale a 0,3% del PIB de China, y tampoco es muy grande en relación con el sistema bancario en su conjunto. No obstante, para las instituciones involucradas si implican aumentos del capital accionario de entre 10% y 15%.

En la operación participaron dos de los mayores bancos comerciales del país, que son quienes recibieron los mayores fondos, otras dos entidades volcadas al comercio exterior y cuatro aseguradoras. El origen de los fondos fue a través de la emisión de bonos gubernamentales y también una porción menor de aportes de otras empresas públicas. 

Esta medida no fue una sorpresa Romina, de hecho, el año pasado ya se había realizado una capitalización incluso mayor a otros cuatro bancos comerciales también estatales por más de US$ 70.000 millones.

RA – El comunicado del Ministerio de Finanzas de China señaló que las instituciones venían funcionando con normalidad. Entonces, ¿por qué se tomó esta medida? 

MC – Digamos que acá se persiguen dos objetivos. 

El primero es fortalecer el capital de estas entidades, en particular de los bancos. Si bien están cumpliendo con el marco regulatorio en China, sus ratios de capital de mejor calidad siguen siendo más bajos que los de otros grandes bancos occidentales. 

La preocupación por cuál es el colchón de capital adecuado se enmarca en un contexto en el que persisten problemas en el mercado inmobiliario en China, eso despierta inquietudes sobre la calidad de los activos que tienen los bancos en sus balances. Y lo mismo pasa con la deuda de gobiernos locales, los bancos han ido refinanciando esos créditos en lugar de reconocer un aumento significativo de la deuda incobrable.

También, vale marcar acá, que los bancos estatales grandes en China han absorbido en los últimos años muchas instituciones pequeñas, de localidades rurales que estaban con dificultades y tenían carteras morosas muy importantes. 

Todo esto se viene dando en un contexto de tasas bajas en ese país, por lo tanto, de menores márgenes financieros en el sistema, lo que limita la propia capacidad de las instituciones de incrementar sus colchones de capital por sí mismas. 

En definitiva, la capitalización no es para rescatar a los bancos de un problema financiero severo, sino más bien para darles margen para que puedan ir dando de baja la deuda incobrable sin tener que dejar de otorgar créditos.

RA – ¿Y cuál es el segundo objetivo al que te referías Mathías?

MC – Justamente a esto último. Al reforzar el capital, los bancos tendrán mayor capacidad de prestar, lo que en definitiva busca estimular la inversión y el consumo. 

El sistema bancario en China es muy relevante, de hecho, es la principal fuente de financiamiento de los hogares. También es central para las empresas, en un contexto en el que el mercado de capitales es pequeño en términos relativos, y eso es importante tenerlo presente, por las necesidades de inversión que está habiendo en el frente tecnológico en muchas empresas. 

Pero esta no es una medida aislada, sino que se enmarca en un conjunto de iniciativas que viene llevando adelante el gobierno desde hace algún tiempo para dinamizar la economía de China, pero que hasta ahora han tenido efectos acotados.

RA – Vayamos por ahí… ¿cómo viene siendo el desempeño de la economía de China este año? 

MC – En el primer semestre del año, la economía de China creció 4,7% en términos interanuales. Es un número que está dentro del objetivo que se planteó el gobierno para este año, de entre 4,5% y 5%, pero que es inferior al ritmo al que venía creciendo China en el pasado. 

El vaso medio lleno cuando uno mira estas cifras es que, para la magnitud de los shocks externos a los que estuvo sujeta la economía en este último tiempo, con el encarecimiento del petróleo, con mayores aranceles a sus exportaciones de parte principalmente de Estados Unidos, pero también de otros socios comerciales, no observamos un freno brusco del crecimiento. 

Si tenemos en cuenta, además, que la población en China dejó de crecer ya hace algún tiempo, estamos hablando de tasas de crecimiento per cápita importantes. 

Pero el vaso medio vacío, es que la economía sigue perdiendo dinamismo. De hecho, el crecimiento entre abril y junio fue de 4,3% interanual. Es más bajo que en el primer trimestre y también que trimestres anteriores y los indicadores adelantados de julio y agosto no son muy alentadores. 

RA – Los titulares en la prensa especializada también hacían énfasis en que la economía iba a dos velocidades. ¿Qué tan heterogéneo está siendo ese crecimiento entre componentes? 

MC – El contraste es muy marcado. Hace tiempo que venimos advirtiendo que el crecimiento de China está ocurriendo de manera desbalanceada y esa divergencia se ha vuelto cada vez más pronunciada. 

China no publica desgloses trimestrales del PIB por el enfoque del gasto como estamos acostumbrados en Uruguay, por lo que nos obliga a prestarle atención a cifras mensuales y algunos indicadores parciales.

Los motores del crecimiento económico siguen siendo la producción industrial y las exportaciones. Para poner algunas cifras, la producción industrial creció 4,5% en términos interanuales en julio y las exportaciones aumentaron 25% en agosto. Es un numero muy grande que tiene por detrás un aumento significativo de las exportaciones de productos de alta tecnología, vinculada a la inteligencia artificial. 

Por el contrario, la demanda interna está muy deprimida. A modo de ejemplo, las ventas minoristas crecieron menos de 1% interanual en los últimos meses, la inversión en activos fijos se está contrayendo, eso producto de la crisis en el sector inmobiliario. Varias estimaciones sobre el mercado laboral muestran un deterioro de la tasa de empleo. También el nivel de confianza de los consumidores se ubica entre los registros más bajos.

RA – Para cerrar Mathías, ¿Qué podemos esperar para la actividad de China en los próximos meses? ¿Hay expectativas de que este patrón de crecimiento cambie con algunas de las medidas que adoptó el gobierno?

MC – Probablemente no Romina. El gobierno está tomando algunas medidas de apoyo incremental para apuntalar la actividad económica, pero no hay expectativas de que vayan a tener un impacto material en la demanda interna. 

Desde el punto de vista monetario, las tasas de interés ya se encuentran en niveles reducidos como decíamos antes y no se esperan movimientos adicionales. 

En el frente fiscal, hay cierto consenso desde los organismos multilaterales de que existe espacio para una política más expansiva. Pero más allá de medidas puntuales, eso no es lo que observamos en este último tiempo. De hecho, en el margen vimos cierta consolidación con incrementos de la recaudación producto de una mayor fiscalización y de una ampliación de la base tributaria que no se acompañaron con aumentos del gasto.

Y no hay en agenda iniciativas que vayan en la dirección de mejorar la matriz de protección social en China, especialmente en el ámbito rural, que ayuden a reducir el ahorro por motivo precaución que es muy elevado. El modelo de crecimiento que persigue el gobierno sigue apostando a potenciar la industria y un esquema volcado hacia afuera. 

Las proyecciones actuales de los analistas apuntan a un crecimiento de 4,5% para el promedio de este año, y algo más moderado, en el entorno de 4%, para 2027.

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