Análisis Económico

“El punto de partida, al menos en términos de los precios de venta, es bastante más favorable”: ¿Qué se espera para la campaña agrícola 2026/27? Con la economista Delfina Matos (Exante)

Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

En Perspectiva · Análisis Económico – "Super Niño" y suba de los precios de los granos ¿Qué se espera para la zafra agrícola 2026/2027?

EMILIANO COTELO (EC): 

La agricultura viene de una mala zafra de verano. La cosecha de soja cayó fuertemente por el impacto de la sequía y los precios no lograron contrarrestar ese shock.

Pero, mirando hacia la nueva campaña agrícola, el panorama parece haber cambiado en varios frentes.

Por un lado, se observó una suba relevante de los precios internacionales de los granos en las últimas semanas. Y, por otro lado, el escenario climático es muy diferente. El fenómeno de “El Niño” se viene intensificando rápidamente y los especialistas advierten que podría convertirse en uno de los eventos más fuertes de las últimas décadas.

¿Qué implica este llamado “Super Niño” para la agricultura en Uruguay? ¿Veríamos impactos negativos en los cultivos de invierno y de verano? ¿La suba de precios más reciente mejora la rentabilidad para los productores? Todo esto analizaremos con la economista Delfina Matos, de Exante.

Delfina, empecemos por los precios. En estas últimas semanas se dieron subas bastante importantes en los granos. ¿De qué magnitud estamos hablando?

DELFINA MATOS (DM):

Sí. Se observó una suba bastante significativa de los precios internacionales de los granos a partir de mediados de agosto.

En soja, por ejemplo, la referencia en la Bolsa de Chicago se ubicó alrededor de US$ 480 por tonelada en los últimos días, que son valores que no se veían desde fines de 2023. De esta forma, el precio internacional de la soja subió 13% desde el cierre de julio, para poner una referencia.

En los granos de invierno, el precio del trigo en Chicago tuvo una suba similar en el último mes y medio, situándose en valores cercanos a US$ 270 la tonelada en los últimos días, que también son de los precios más altos en más de 2 años. Y la colza, según el mercado Matif de Paris, aumentó cerca de 20% en la misma comparación, con precios de entre US$ 630-640 la tonelada más recientemente.

Por lo tanto, después de un par de años en los que veníamos con precios agrícolas relativamente deprimidos, hoy el punto de partida es bastante mejor.

EC: ¿Y qué explica esa suba? ¿Se dio algún cambio en particular para el mercado de los commodities?

DM: Hay factores particulares detrás de cada uno, pero también hay un elemento común. La escalada más reciente de las guerras, tanto de Irán y Estados Unidos como de Rusia y Ucrania, suponen dificultades en el comercio de la región del Mar Negro y daños a infraestructuras productivas en la zona. Además, la suba del precio del petróleo genera un impulso para las materias primas agrícolas utilizadas para producir biocombustibles, como la soja y la colza. 

En el trigo en particular, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos está proyectando para esta campaña 2026/2027 una baja de la producción mundial de trigo y de las existencias, lo que presiona también los precios al alza. 

En soja, se fueron deteriorando las expectativas sobre la cosecha estadounidense, mientras que la demanda internacional se mantiene firme, lo que también actúa como sostén de los precios.

Por lo que hay varios elementos que impulsaron los precios de los granos más recientemente.

EC: ¿Y cuánto de esa mejora internacional se ha trasladado a las referencias locales?

DM: En buena medida. En el caso de la soja, la próxima cosecha se está negociando hoy en Uruguay en el entorno de US$ 450 por tonelada, según las referencias publicadas por la Cámara Mercantil. Mientras que en julio se manejaban referencias de alrededor de US$ 410 la tonelada… se trata de un aumento de 10% en pocas semanas.

También hubo mejoras en los precios de los cultivos de invierno. El trigo está con referencias del orden de US$ 225 por tonelada para la exportación y de US$ 250 para la industria, frente a valores más cercanos a US$ 200 la tonelada unos meses atrás. La colza ya venía de hace tiempo con mayor firmeza en los precios, pero también registró un repunte adicional más recientemente, con valores del orden de US$ 570 por tonelada.

Por supuesto que los precios locales no siguen uno a uno lo que ocurre en los mercados internacionales de referencia, pero claramente el productor uruguayo está enfrentando hoy un escenario de precios mejor al que tenía algunos meses atrás.

EC: Está claro. Pasemos ahora al otro factor relevante, al clima. Se está hablando mucho del “Super Niño”. ¿Qué implica exactamente?

DM: Si. Las principales agencias meteorológicas estiman que la mayor intensidad del fenómeno Niño fuerte que ya se instaló, se daría en los últimos meses de este año.

Ahora, hay que ser cuidadosos con la interpretación. El fenómeno se basa en un calentamiento anormal de las aguas del Pacífico, que aumenta la probabilidad de ciertos efectos climáticos… pero no implica que ocurran sí o sí ni con la misma intensidad en todos lados. Para Uruguay, en términos generales, “El Niño” supone mayores probabilidades de lluvias por encima de lo normal. Pero, no quiere decir que automáticamente vayamos a tener lluvias muy intensas en Uruguay. Y tampoco que esas lluvias vayan a distribuirse de forma homogénea en todo el territorio.

EC: A ver Delfina, ¿hay estimaciones de dónde y cuándo se darían las lluvias en Uruguay? ¿Qué están mostrando los pronósticos para los próximos meses?

DM: Si, y de hecho, se están marcando diferencias geográficas para nuestro país. Según el último boletín de tendencias climáticas de INUMET, la señal de mayores precipitaciones aparece fundamentalmente para el norte y el centro del país y sobre todo para el trimestre octubre-diciembre. Mientras que, para el sur y el litoral las probabilidades apuntan hacia un nivel más “normal” de precipitaciones. Incluso, para el trimestre setiembre-noviembre, se asigna mayor probabilidad a precipitaciones entre normales y por debajo de lo normal para el suroeste del país.

Y esto es muy relevante para la agricultura local, porque se concentra en el litoral oeste y el suroeste del país. 

Por eso, con la información que tenemos hoy, en Exante estamos manejando un impacto moderado del “Super Niño” sobre la agricultura.

EC: O sea que no necesariamente vamos a ver un impacto negativo del “Super Niño” en esta zafra agrícola, ¿es así?

DM: Exactamente. Por un lado, por lo que mencionaba recién sobre diferencias importantes en las probabilidades de precipitación entre regiones del país. Y además, porque para la producción agrícola no importa solamente cuánto llueve, sino cuándo ocurren esas lluvias. Las precipitaciones pueden ser beneficiosas o perjudiciales dependiendo del momento del ciclo en que se produzcan.

EC: Entonces, ¿cómo juega eso para los cultivos de invierno, que ya están sembrados y entrando en etapas importantes del ciclo?

DM: En los cultivos de invierno —trigo, cebada y colza— el riesgo es que se den lluvias excesivas o muy persistentes en las etapas finales del ciclo. Eso puede generar problemas sanitarios, afectar la calidad del grano y/o dificultar las tareas de cosecha.

Sin embargo, en el “Super Niño” previo, que fue en la zafra 2015/2016, los cultivos de invierno no registraron un impacto negativo, e incluso los rendimientos fueron altos. Pero, por ejemplo, en el año previo a ese, que sí se dieron lluvias intensas en momentos clave, los rendimientos tuvieron bajas de alrededor de 20%.  

En ese sentido, en nuestro escenario base estamos asumiendo rendimientos “promedio”, ni particularmente bajos ni altos. Pero, de todas formas, también simulamos escenarios de riesgo, con un impacto similar al que mencionaba recién que se dio en la zafra 2014/15, pero que no son hoy lo que vemos como el escenario base.

EC: Está claro. ¿Y para los cultivos de verano? Después de la sequía de la última campaña, ¿”El Niño” puede ser incluso una buena noticia?

DM: Llegar al verano con una mayor disponibilidad de agua puede ser favorable. Y esto es particularmente importante después de la última campaña, cuando ocurrió exactamente lo contrario: se dio una sequía fuerte. Pero, por supuesto que también puede haber demasiada agua. Lluvias muy frecuentes pueden retrasar las siembras, dificultar las labores en las chacras o generar problemas sanitarios.

En el último “Super Niño”, en la zafra 2015/2016, los rendimientos de la soja tuvieron cierto impacto negativo, pero muy inferior a las bajas que se vieron en las últimas 3 sequías. Por eso, incluso asumiendo un escenario de riesgo de un impacto fuerte del “Super Niño”, la cosecha de soja seguramente mejore respecto a la última impactada por la sequía.

EC: Entonces, Delfina, con precios más altos y, por ahora, un escenario climático que no parece especialmente negativo para la principal zona agrícola. ¿Qué se estima para la rentabilidad de esta zafra?

DM: Ante la suba de precios más reciente, estimamos márgenes por hectárea algo más favorables respecto de lo que proyectábamos unos meses atrás para los cultivos de invierno, pero que en general serían modestos.

Hay que tener en cuenta que, si bien los precios repuntaron, los costos de producción en dólares también se encarecieron de forma importante para esta zafra, con subas a nivel de los combustibles y fertilizantes y agroquímicos sobre todo.

Por eso, asumiendo rendimientos “promedio”, ni particularmente bajos ni altos, la rentabilidad por hectárea sería moderada en esta zafra de invierno, similar a la de las últimas dos, según nuestras estimaciones. Ahora, en escenarios en que el clima afecte fuertemente a la baja a los rendimientos o a la calidad (obligando a vender a precios más bajos), nuestras estimaciones apuntan a que se darían pérdidas por hectárea en esta zafra.

EC: ¿Y en la soja? Porque ahí el productor ya parte de una zafra previa con números malos.

DM: Sí, en la soja en cualquier caso seguramente se vea una mejora de la rentabilidad por hectárea, desde una base de comparación pobre.

La suba del precio contrarrestaría el encarecimiento de los costos, y suponiendo un rendimiento que podríamos considerar “normal”, de 2.300 kg/há, se estaría en una situación mucho más favorable a la de la sequía pasada, aunque sin ser resultados extraordinarios.

EC: Bien. Para cerrar, Delfina. Hace algunas semanas hablábamos de una campaña de verano muy mala. La campaña 2026/27, ¿podríamos decir que se plantea mejor?

DM: El punto de partida, al menos en términos de los precios de venta, es bastante más favorable y brinda algo más de cintura para enfrentar los eventuales impactos del clima. Hoy el escenario base no es de un impacto climático catastrófico, pero eso no quiere decir que el riesgo no esté o que no podría ser la situación de algunas chacras puntualmente. 

Todavía falta atravesar buena parte del ciclo de los cultivos de invierno y prácticamente toda la campaña de verano. Pero si los rendimientos terminan ubicándose en niveles razonables, el repunte de los precios deja una perspectiva mejor para los márgenes agrícolas que la que teníamos algunos meses atrás.

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