

La obra del Complejo Cipriani Ocean Resort y Casino, en el predio del ex Hotel San Rafael de Punta del Este, retomó su actividad luego de varias semanas de incertidumbre y paralizaciones.
El conflicto había involucrado, por un lado, diferencias entre el inversor y la empresa constructora Criba y, por otro, medidas sindicales impulsadas por el SUNCA durante la negociación del convenio colectivo de la construcción.
La situación se destrabó el viernes 21 y el lunes 24 la obra volvió a funcionar con sus aproximadamente 650 trabajadores. Sin embargo, el cronograma original debió modificarse: el complejo ya no abrirá durante la próxima temporada de verano, sino en la siguiente.
El proyecto implica una inversión total de aproximadamente 450 millones de dólares y es considerado estratégico para Maldonado por su impacto laboral, turístico y económico.
Un conflicto que generó preocupación
El intendente de Maldonado, Miguel Abella, explicó en diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva que la situación se volvió especialmente compleja porque se superpusieron dos conflictos de distinta naturaleza: “Fue medio agitado durante los primeros días del conflicto porque fue tomando una escalada que nosotros no pensábamos que llegara a eso”.
Según Abella, las diferencias entre Cipriani y Criba se relacionaban con atrasos y otros aspectos del vínculo entre ambas partes, mientras que en paralelo se desarrollaba la negociación salarial del sector de la construcción: “Se mezclaron las dos cosas en un momento y la verdad que prendió algunas alertas que nos hizo preocupar un poco”.
La Intendencia de Maldonado intervino con el objetivo de acercar a las partes y promover una salida negociada.
“El aporte nuestro, por lo menos voy a hablar del aporte de la Intendencia, fue tratar de que se sentaran en una mesa a conversar”, explicó.
Abella aclaró que el gobierno departamental no tenía competencia sobre los aspectos vinculados con la autorización y la operación del casino. Su participación se concentró en facilitar el diálogo y procurar que una obra de esa magnitud no quedara detenida.
“Lo único que tratamos de hacer nosotros fue que hubiera un diálogo, que hubiera un acercamiento y que esto se llegara de una buena manera a entender entre ellos para poder seguir avanzando”, sostuvo.
La inversión y la continuidad del proyecto
El intendente dijo que la información sobre el monto de inversión ya certificado ayudó a confirmar que el emprendimiento continuaría.
“Nos quedamos muy tranquilos en el momento que nos enteramos que la inversión que ya estaba certificada en el Ministerio de Economía había superado el umbral de la licitación”, señaló.
Según detalló, la inversión certificada alcanzaba los 248 millones de dólares, frente a una exigencia de 220 millones.
“Entonces ya dijimos: si tiene este avance, esto parar no va a parar”, relató.
El proyecto completo representa una inversión estimada en 450 millones de dólares y contempla la recuperación del antiguo Hotel San Rafael, además de la construcción y puesta en funcionamiento del casino y otros servicios asociados al complejo.
Impacto en el empleo
Abella destacó que la relevancia del Complejo Cipriani no se limita a los puestos de trabajo generados durante la construcción.
“Es una fuente de trabajo que va a tener entre 700 y 800 personas fijas todo el año, con un incremento en temporada que supera las 1.300, 1.400 personas en forma directa”, dijo.
A esto se suma el impacto indirecto sobre proveedores, subcontratistas y otros servicios vinculados con la actividad del resort.
El intendente comparó el proyecto con la construcción del Hotel Conrad, a comienzos de la década de 1990.
“Cuando abrió se hablaba de la obra del Conrad, lo que involucraba que 1.500 personas tuvieran trabajo fijo durante todo el año. Esto es lo mismo”, señaló.
Abella destacó especialmente la expectativa que genera entre los jóvenes del departamento.
“Es gente joven que se está preparando, gente joven que está haciendo academia y que está con una expectativa muy grande de tener un trabajo seguro para el departamento”, afirmó.
Durante la construcción, el complejo emplea a unas 650 personas entre trabajadores de Criba y personal de empresas subcontratadas.
La apertura se posterga
La intención original era que el hotel y el casino comenzaran a funcionar en noviembre, antes de la próxima temporada de verano. Sin embargo, la paralización y los cambios en el cronograma hicieron que la apertura se trasladara para el año siguiente.
Abella explicó que la reconstrucción del hotel podría estar pronta hacia fin de año, pero que luego será necesario completar una etapa de preparación y capacitación del personal.
“El hotel en sí estaría pronto. Hotel y parte casino, abril o mayo del año que viene”, indicó.
El intendente señaló que la capacitación resulta especialmente importante por el perfil del público al que apunta el emprendimiento.
“Él necesita por lo menos funcionando el hotel dos o tres meses como para que los servicios que se den ahí estén acorde al público que nosotros vamos a traer”, explicó.
Como ejemplo, mencionó la necesidad de garantizar que todos los servicios funcionen con un nivel de calidad uniforme. “Si mañana se van a bañar en las 68 habitaciones, tiene que haber la misma presión de agua en las 68 habitaciones”, relató. “Si yo mañana saco un plato de la cocina, tiene que salir de la misma manera todos los días y con la misma propiedad para las distintas mesas”.
La academia funciona, pero sin sueldos para los alumnos
La postergación de la apertura también afecta a las personas que se estaban capacitando para trabajar en el hotel.
Abella confirmó que la academia instalada en el ex Hotel Mantra continúa operativa, pero aclaró que quienes asisten a los cursos no reciben un salario.
“Hoy están sin sueldo. La gente que está en la academia está sin sueldo”, señaló. “Ahí cobran solamente quienes están dictando los cursos, pero los que están yendo a la academia están sin sueldo”.
Según explicó, se trata de una apuesta personal que cada participante realiza con la expectativa de incorporarse al emprendimiento cuando comience a funcionar.
El atractivo de las marcas Cipriani y Fasano
El intendente también destacó el impacto que puede tener la llegada de marcas internacionales de alta gama a Punta del Este.
Además del Complejo Cipriani, el grupo brasileño JHSF adquirió el Hotel Enjoy y prevé reconvertirlo bajo la marca Fasano. La inversión total proyectada para ese emprendimiento alcanzaría los 400 millones de dólares, con una primera etapa cercana a los 100 millones.
Para Abella, ambas marcas pueden ampliar el perfil del público que visita el balneario: “Son dos marcas que van a estar trayendo un público totalmente distinto, la gente de San Pablo de nivel adquisitivo muy alto”.
El intendente sostuvo que la llegada de visitantes de ese segmento también puede beneficiar a otros sectores de la economía departamental.
“Nosotros siempre peleamos para que venga el brasilero y Uruguay ha llevado campañas durante años tratando de incorporar al brasilero a nuestro verano”, señaló.
Más inversiones y el desafío de planificar
En paralelo con la reactivación del Complejo Cipriani, Maldonado analiza otros proyectos de inversión, como Manantiales Golf, un emprendimiento que prevé la construcción de un campo de 27 hoyos y un complejo deportivo en un predio de 300 hectáreas.
Abella sostuvo que estas inversiones obligan a planificar con anticipación la infraestructura necesaria, especialmente el saneamiento, el abastecimiento de agua y la electricidad: “Esa zona ya dejó de ser una zona rural para convertirse en una zona que hoy tiene un crecimiento y que tiene una demanda de servicios”.

El intendente insistió en que el Estado debe acompañar el desarrollo antes de que los problemas se vuelvan difíciles de resolver: “Nosotros estamos tratando de aspirar y negociar, estamos con el gobierno nacional tratando de llegar antes que llegue el desarrollo para no venir siempre corriendo de atrás”.
En relación con el futuro crecimiento del departamento, Abella estimó que Maldonado podría superar los 300.000 habitantes estables en los próximos años, además del fuerte aumento de población durante la temporada.
“Hay que pensar en un Maldonado a 25-30 años”, dijo.
La reactivación del Complejo Cipriani aparece así como una de las principales apuestas de Maldonado para consolidar un perfil turístico de mayor escala y atraer inversiones, empleo y visitantes de alto poder adquisitivo. Al mismo tiempo, el crecimiento del departamento plantea la necesidad de resolver con anticipación los problemas de infraestructura, movilidad y servicios que pueden acompañar esa expansión.


















