
El Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Coordinadora de Mutualistas acordaron incorporar 12 medicamentos al Formulario Terapéutico de Medicamentos. La medida permitirá que los usuarios accedan a esos fármacos a través de sus prestadores mediante un ticket de aproximadamente $300.
En farmacias comunitarias, algunos de esos medicamentos pueden costar entre 2.000 y $6.000, mientras que otros llegan a valores de entre 2.000 y $6.000, mientras que otros llegan a valores de entre 50.000 y $100.000. En entrevista con Emiliano Cotelo y Romina Andrioli en En Perspectiva, el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, explicó que el objetivo es reducir de forma significativa el costo para los usuarios.
“Son 12 medicamentos en total, que bajan el costo de manera muy importante”, señaló. Entre los tratamientos incluidos hay fármacos para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión e insuficiencia renal, además de medicamentos vinculados con la endometriosis, la hipertensión en el embarazo, infecciones severas, EPOC y el abandono del consumo de tabaco.
Briozzo sostuvo que el cambio implica pasar de un esquema de precios libres en farmacias comunitarias a un sistema regulado dentro de las instituciones de salud: “La desregulación, la mercantilización, si me permite, de la medicina y de la farmacéutica, lo que implica es la especulación muchas veces con los precios”.
A su entender, la incorporación de estos medicamentos al formulario terapéutico permite que las instituciones realicen compras más racionales y reduzcan los costos. “El camino inverso, el camino de involucrar al Estado y a la rectoría, en este caso del Ministerio, permite mejorar mucho el raciocinio para el acceso a la medicación”, dijo.
El jerarca aclaró que los medicamentos de los seguros privados de salud no están incluidos en este acuerdo. La medida alcanza a las instituciones de asistencia médica colectiva y a ASSE.
También explicó que no todos los fármacos tendrán el mismo mecanismo de prescripción. En algunos casos, la primera indicación deberá realizarla un especialista, mientras que la repetición del tratamiento podrá gestionarse por períodos prolongados y de acuerdo con los mecanismos de cada institución.
Respecto a la disponibilidad, Briozzo señaló que, si un medicamento no está en stock en una institución, el prestador deberá conseguirlo por otra vía. Además, los usuarios podrán realizar reclamos ante las comisiones de usuarios de las mutualistas, la Junta Nacional de Salud o la oficina de atención al usuario del MSP.
El subsecretario destacó que la medida forma parte de una estrategia más amplia de coordinación entre los prestadores. “No está en la competencia la clave del desarrollo del sistema”, aclaró, y valoró la posibilidad de que las instituciones trabajen en conjunto para mejorar el acceso a los tratamientos.
















